El oportunismo, la nueva socialdemocracia y Syriza en Grecia

Giorgios Marinos, miembro del Buro Político del Partido Comunista de Grecia (KKE)

En el presente artículo se subraya la importancia, para los Partidos Comunistas, del estudio sistemático del acontecer de los países, en mútua interrelación, con base al criterio de clase y a la ciencia marxista-leninista. De incorporar la experiencia histórica al análisis de los acontecimientos en curso para llegar a resultados fiables y de fondo, útiles a la lucha ideológica y política de la clase obrera. Lo que permitirá conocer a profundidad a las distintas fuerzas de la burguesía, lo que tienen de común, y entre ellas a la nueva socialdemocracia, con sus características fundamentales. El estudio de la experiencia de Grecia, con el gobierno de Syriza, como de México, en la actualidad con Morena, muestra de conjunto a la socialdemocracia como gestora del capital, enemiga de la clase obrera y de todos los trabajadores.


Los comunistas, profundamente conscientes de sus responsabilidades como la vanguardia de la clase obrera y con fe en su misión histórica, tienen el deber de intensificar el criterio de clase y armados con la teoría científica del Marxismo-Leninismo estudiar sistemáticamente los acontecimientos en su país así como en los demás países.

Deben hacer un uso creativo de la experiencia histórica para sacar conclusiones esenciales e incorporarlas en la lucha ideológica y política cotidiana.

Este es el camino que contribuye efectivamente a la confrontación de las confusiones fomentadas por la ideología burguesa y por el oportunismo, al fortalecimiento del esfuerzo de agrupación de fuerzas obreras y populares en la lucha por el derrocamiento del sistema de explotación, del Capitalismo, por el poder obrero, el Socialismo, que se destaca diariamente como una necesidad constante e intensa.

Sin menospreciar en absoluto los pasos que se han dado en el análisis clasista de los desarrollos por varios Partidos Comunistas, podemos decir que se necesitan mayores esfuerzos en esta dirección, porque la burguesía y sus representantes políticos, los partidos socialdemócratas y liberales, con la contribución de las fuerzas del oportunismo, utilizan todos los medios para el desgaste de la conciencia de los trabajadores y del pueblo, para tomar control del movimiento obrero, a escala internacional.

Llevan varias máscaras, se disfrazan de “amigos del pueblo”, utilizan posiciones bien elaboradas e intervienen metódicamente para distorsionar la verdad, verten de diversas maneras el veneno del compromiso, de la sumisión con el fin de incorporar a fuerzas obreras y populares en el capitalismo y en las aspiraciones de las clases burguesas.

El oportunismo erosionó por dentro la Segunda Internacional y la puso al servicio de las burguesías, en apoyo de los gobiernos burgueses nacionales durante la I Guerra Mundial. La Socialdemocracia protagonizó la contrarrevolución en Alemania en noviembre de 1918 y en Hungría en marzo de 1919; además tiene responsabilidad criminal por el auge de Hitler y del fascismo en Alemania. Las conclusiones históricas que se desprenden son valiosas para la lucha actual.

El oportunismo trabajó metódicamente y durante muchos años con la estrategia del Eurocomunismo, erosionó a partidos comunistas (p.ej. Italia y España) por dentro, llevándoles al seno de la burguesía, despreciándoles y disolviéndoles; se convirtió en vehículo de la colaboración de clases, de la colaboración de partidos comunistas con gobiernos burgueses, combatió la necesidad de la lucha de clases como fuerza motriz de la historia y la perspectiva socialista.

Se distinguió por su papel traicionero contra el socialismo en la Unión Soviética y los demás países socialistas, es responsable de la erosión de los partidos comunistas en los países donde se conquistó el Poder Obrero y funcionó como punta de lanza de la contrarrevolución y de la restauración capitalista.

A lo largo del tiempo, los partidos socialdemócratas con consignas falsas han desempeñado su papel especial en la promoción de la gestión burguesa y de los intereses de los grupos monopolistas, han estado al servicio del sistema capitalista bárbaro, han desempeñado un papel particular en la erosión del movimiento obrero sindical llevando la máscara de “progresista”.

Los partidos socialdemócratas en los países capitalistas de Europa (p.ej. Alemania, Francia, etc.) han sido vehículos de la promoción del reformismo, de la estrategia de las reformas burguesas con el fin de socavar la lucha revolucionaria, poner obstáculos en la orientación necesaria y a la preparación de la clase obrera para la revolución socialista.

Esta experiencia del oportunismo y de la socialdemocracia tradicional se utiliza actualmente por la nueva socialdemocracia que se adapta a las nuevas necesidades del capitalismo.

El papel de Syriza

El KKE tiene mucha experiencia del conflicto con el oportunismo. Enfrentó decisivamente la operación de disolución del Partido tanto en la década de 1960, que terminó con una escisión en 1968, en condiciones de dictadura militar, como en los principios de 1990, con la escisión que se produjo en condiciones de contrarrevolución y de derrocamiento del Socialismo.

Gran parte de estas fuerzas oportunistas que negaron la lucha de clases y la Revolución Socialista, y adoptaron la posición de defensa y gestión del capitalismo, se unieron al partido de Synaspismos y a continuación a Syriza.

Este partido era un pequeño partido oportunista, sin bases en el movimiento obrero, con mínima representación parlamentaria pero siempre peligroso porque era un vehículo de promoción de percepciones burguesas; creaba confusiones, enturbiaba las aguas, trabajaba sistemáticamente para la erosión del movimiento obrero.

La burguesía y sus partidos le dieron espacio, expusieron sus posiciones y lo utilizaron con el fin de difamar el Socialismo, promover el anticomunismo y atacar al KKE.

Los mecanismos del Estado burgués presentaron a los reformistas y negadores del Marxismo-Leninismo como “renovadores”, como la “izquierda contemporánea” que no rechazaba la participación en gobiernos burgueses, se posicionaba a favor del parlamentarismo, de la Unión Europea (UE), y no planteaba como objetivo la retirada de la OTAN sino hablaba vagamente de su disolución.

Esto fue acompañado por un ataque contra el KKE que lo caracterizaba como “dogmático”, ocultando o distorsionando su política, sus posiciones documentadas con respecto al desarrollo de la lucha de clases, la oposición a las uniones imperialistas, la necesidad de la lucha por el socialismo.

Es decir, la “Coalición de Izquierda” (Synaspismos tis Aristeras) y a continuación Syriza han demostrado todos estos años a la burguesía y a los organismos imperialistas que un partido con su procedencia puede promocionarse y asumir mayores responsabilidades en la gestión del capitalismo, incluso responsabilidades gubernamentales. Para ello, utiliza su capacidad de hacer uso de falsas consignas, o de distorsionar consignas del movimiento con orientación de clase, aparece como una fuerza de izquierdas, progresista, y abusan de la historia del movimiento comunista para manipular a sectores de la clase obrera, de las capas populares y de los jóvenes.

Esto lo demostró Syriza también en las condiciones de la crisis capitalista internacional sincronizada de sobreacumulación de capital en 2008 que en Grecia fue bastante profunda, y se sentaron las bases del nuevo curso socialdemócrata de SYRIZA.

En las elecciones de junio de 2012 empezó su curso electoral ascendente y el KKE sufrió una significativa pérdida de fuerzas electorales, pero la cuestión básica que se destaca y que es una experiencia de importancia internacional es que el KKE no cayó en la trampa de la llamada “unidad de la izquierda”. Se opuso decisivamente y rechazó la cooperación con el partido socialdemócrata Syriza revelando aún más fuertemente su papel, llevando a cabo un trabajo metódico dentro del partido y un trabajo amplio entre la clase obrera y las capas populares.

Estableció bases sólidas para ser fuerte en las nuevas condiciones cuyo rasgo característico fue el curso de Syriza hacia el gobierno burgués.

En las elecciones de enero de 2015, Syriza, incorporando a cuadros del partido socialdemócrata tradicional, del Pasok, que había sido debilitado, ocupó la primera posición y formó un gobierno con el partido de ultraderecha “Griegos Independientes” (Anel), implementando un plan para fortalecer las relaciones con la UE y con el Fondo Monetario Internacional, organizando un duro ataque contra los derechos obreros y populares.

En julio de 2015, el gobierno de Syriza-Anel organizó un referéndum engañoso que, aunque se pronunciaba como un elemento de confrontación con la UE, de hecho era un vehículo para la manipulación del pueblo y la aceleración de las medidas antipopulares, justificando a los comunistas que habían participado en las elecciones con su propia lista llamando al pueblo a condenar la política de los memorandos y optar por el camino de derrocamiento y retirada de la UE.

Justo después del referéndum, el gobierno de Syriza convirtió al NO del pueblo en un SÍ y trajo en el parlamento el Tercer Memorándum, una serie de opciones estratégicas de los monopolios, de medidas duras contra los trabajadores, que lo votaron junto con el partido liberal Nueva Democracia (ND), el partido socialdemócrata tradicional Pasok y otros partidos burgueses.

En esencia, Syriza asumió la responsabilidad y promovió los dos memorandos que habían firmado los gobiernos anteriores, de la ND y del Pasok, con la UE y con el FMI, así como el tercer memorándum que incluía recortes en salarios y pensiones, recortes de los fondos para la salud, la educación y el bienestar, la comercialización de los servicios sociales, duras medidas fiscales contra familias obreras-populares, y otras medidas para apoyar la competitividad y la rentabilidad de los grandes grupos económicos.

Sin embargo, la lucha de clases tiene sus propias leyes. En los últimos cuatro años ha mostrado su verdadera cara y ha demostrado en la práctica que se trata de un gobierno de gestión burguesa que utiliza sin piedad todos los medios para engañar y manipular a los trabajadores y, por lo tanto, es útil para la burguesía, EE.UU. y la UE, que lo apoyan.

El gobierno actual, así como los anteriores, es responsable de la violación de los convenios colectivos, el aumento del límite de edad de jubilación a los 67 años, la imposición de duras medidas fiscales, privatización de empresas públicas de importancia estratégica, la abolición del domingo como día festivo, la subasta de la primera residencia. El desempleo está en altos niveles y las relaciones de trabajo flexibles se están expandiendo.

Este gobierno aprobó en el parlamento una ley para la limitación del derecho de huelga y recurrió varias veces al autoritarismo y a la represión contra huelguistas y manifestantes, contra miembros de la Juventud Comunista, la KNE, que estaban informando al pueblo, protegió la estatua del asesino presidente de EE.UU., Truman, con palizas y detenciones.

Rechazó junto con los demás partidos burgueses una propuesta de ley presentada por los diputados del KKE con las posiciones de 530 sindicatos para convenios colectivos de trabajo.

El apoyo al gran capital mediante financiación, la exención de impuestos y la reducción de los impuestos para las empresas destacan la política antipopular de Syriza.

Ahora, después de la crisis capitalista y mientras se han dado algunos pasos débiles de crecimiento de la economía capitalista, está jugando el papel del “desarrollo justo” promoviendo el cuento de que una economía en que los medios de producción están en manos de los capitalistas y funciona teniendo como criterio las ganancias puede proporcionar soluciones a los problemas populares.

Se trata de un método para engañar al pueblo que se utiliza para ocultar el hecho de que no puede haber un desarrollo justo en una sociedad explotadora injusta.

Después del agosto de 2018 cuando terminó formalmente el programa económico con la UE y el FMI, promueve el mito de la llamada “Nueva Era”.

Sin embargo, en la práctica se mantienen vigentes las 1,000 leyes de los memorandos, el conjunto de las medidas antipopulares y se continúa la supervisión de la UE y el FMI. Las migajas que da el gobierno “están reciclando” la pobreza extrema.

El gobierno de Syriza se ha destacado particularmente con respecto a la integración del país en los organismos imperialistas.

Lo ha concedido todo a EE.UU., a la OTAN y a la UE. Ha concedido la base militar de Suda en Creta, que se utiliza en la guerra contra el pueblo sirio y contra los demás pueblos de la región en las guerras imperialistas, bases de aviones espías AWACS y DRONES, de helicópteros y de tanques voladores. Participa en los ejercicios militares de la OTAN y en ejercicios militares conjuntos con Israel, que está asesinando al pueblo palestino.

Nuestro pueblo está sufriendo pero el gobierno destina el 2% del PIB, más de 4,000 millones de euros al año, para las necesidades de la OTAN.

El señor Tsipras es el que llamó a Trump “diabólicamente bueno” y exonera el imperialismo estadounidense de sus crímenes. Su contribución es apreciada por los EE.UU., que caracterizan a Syriza como el aliado más consistente, mientras que el embajador estadounidense lo calificó de “bisagra estratégica” debido a la promoción de los planes criminales de la OTAN en la región del Mediterráneo Oriental y de los Balcanes.

El llamado “fortalecimiento geoestratégico” está creando condiciones favorables para la rentabilidad capitalista apuntando a convertir nuestro país en un centro de transporte de mercancías y de energía a favor de los intereses de los monopolios. Está involucrando al país y al pueblo en grandes aventuras y peligros, en los antagonismos interimperialistas de EE.UU., OTAN, UE con Rusia y China sobre el reparto de los recursos naturales y los mercados de energía.

Además, Syriza ha tenido un papel protagonista en la firma del “Acuerdo de Prespes” de inspiración euro-atlántica, para la adhesión de la “Antigua República Yugoslava de Macedonia” con el nombre actual de “Macedonia del Norte” a la OTAN y la UE en el marco de las aspiraciones de obstaculizar la influencia de Rusia y de China en los Balcanes Occidentales.

La práctica engañosa de Syriza se expresa también en la intervención imperialista contra Venezuela para el derrocamiento del presidente electo por el pueblo, Nicolás Maduro. Syriza ha hablado de evitar las intervenciones, pero en la práctica participa en las discusiones en la UE donde se toman decisiones contra el presidente electo. Hasta hoy no ha dicho nada sobre la intervención organizada de los EE.UU, sobre el golpe de Estado que están preparando junto con la UE, gobiernos latinoamericanos reaccionarios y el títere, Guaidó. Por otro lado, el KKE y la Juventud Comunista de Grecia (KNE) están organizando movilizaciones masivas contra la intervención imperialista expresando su solidaridad con el pueblo, el Partido Comunista de Venezuela y la Juventud Comunista.

Cabe destacar que Syriza participa en la construcción oportunista-socialdemócrata de la UE, el “Partido de la Izquierda Europea” (PIE) y el “Grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo” (GUE/NGL). Está cooperando con una serie de partidos comunistas que apoyan la UE o que no tienen una posición de retirada de ésta. Se trata de partidos que han asumido cargos de responsabilidad en la gestión burguesa o apoyan gobiernos burgueses en la base de la estrategia de las llamadas etapas intermedias, de transición, en el terreno del capitalismo.

Partidos del PIE y de GUE/NGL en Europa, así como partidos en América Latina, jugaron un papel principal con su apoyo a Syriza y son responsables por engañar a los pueblos propagando los “gobiernos de izquierdas” que en la práctica han demostrado ser gestores eficaces del capitalismo y han aplicado una política antipopular, perpetuando la explotación del hombre por el hombre, provocando gran daño al incorporar a la clase obrera a los objetivos del capital.

Actualmente, en la práctica se ha derribado la teoría de los gobiernos burgueses “de izquierdas-progresistas”, y hay rico material para sacar conclusiones esenciales.

La tarea de los partidos comunistas es conquistar la estrategia revolucionaria, agrupar y preparar a fuerzas obreras y populares por el socialismo, reforzando la lucha política e ideológica independiente, intensificando el frente contra la socialdemocracia y contra toda formación burguesa u oportunista, en todas las condiciones, anular las trampas montadas por las fuerzas del sistema.

Ningún gobierno de gestión burguesa que defiende el sistema de explotación y una u otra alianza imperialista puede servir a los intereses populares; de hecho el apoyo de parte de partidos comunistas a gobiernos burgueses legitima la explotación capitalista y afecta negativamente la orientación y la lucha del movimiento obrero y popular, y consiste en un gran retroceso.

Puede que existan diferencias entre los partidos burgueses con respecto al origen histórico y la tradición, a enfoques sobre cuestiones políticas secundarias, pero en la práctica queda demostrada su alineación estratégica.

Las comparaciones por ejemplo de las decisiones estratégicas entre Syriza y la ND tienen un significado más general que va más allá de nuestro país.

Syriza y la ND gestionan el capitalismo, el poder de los monopolios, la propiedad capitalista en los medios de producción, están a favor de los criterios de las ganancias y de la rentabilidad del capital que lleva a la intensificación de la explotación de la clase obrera por el capital.

Estos partidos defienden la OTAN, el mecanismo criminal imperialista contra los pueblos y le presentan provocativamente como un factor de estabilidad y de seguridad.

Syriza y la ND se ponen del lado de la UE, la unión imperialista interestatal que con sus decisiones ha jugado un papel principal en el derrocamiento de derechos laborales fundamentales, implementa y expande las formas de trabajo flexibles, trabajadores tercerizados. Ataca el carácter social de la seguridad e implementa medidas para aumentar el límite de edad de jubilación, así como para el “envejecimiento activo” que significa trabajar hasta la hora de morir.

La UE es un vehículo de comercialización de la salud, del bienestar, de la educación. Emplea todos los modos para asegurar mano de obra barata para el capital.

Esta unión del capital en cooperación con la OTAN o con su actividad independiente participa en guerras e intervenciones imperialistas y aumenta su militarización desarrollando nuevos mecanismos como es la Cooperación Permanente Estructurada (PESCO), etc.

La UE juega un papel principal en el anticomunismo y la falsificación de la historia, y se atreve a equiparar el fascismo y sus atrocidades con el comunismo que es el futuro del mundo.

Los partidos burgueses utilizan todos los medios con el fin de manipular a las fuerzas populares y la socialdemocracia monta la trampa de los falsos dilemas, como “derecha-antiderecha” o “progreso-conservadurismo”.

Seguimos los acontecimientos en Europa y el ascenso de fuerzas de la ultraderecha y consideramos que los comunistas tienen el deber de luchar con su propia política contras estas fuerzas. Deben adoptar las medidas ideológicas-políticas adecuadas contra el esfuerzo de la socialdemocracia que utiliza el miedo a la ultraderecha para promover su propia política antipopular, promoviendo los llamados frentes de izquierda-progresistas o antifascistas.

Las y los comunistas, las fuerzas de clase en el movimiento obrero de nuestro país luchan contra el Amanecer Dorado, esta organización criminal nazi, y desempeñan un papel destacado en su aislamiento.

En la práctica, se ha demostrado que las fuerzas reaccionarias de la ultraderecha se alimentan por la política antipopular de los partidos burgueses que refutan las expectativas del pueblo, son apoyadas por mecanismos del Estado burgués, son producto del capitalismo y la lucha contra ellas para que sea consecuente y efectiva debe estar dirigida a erradicar las causas que dan a la luz tales fenómenos, volverse contra el sistema de explotación en dirección de derrocarlo.

Nuestro partido, al examinar las causas de la contrarrevolución y de la restauración capitalista así como su trayectoria histórica, ha dado pasos importantes, ha superado la estrategia de las etapas intermedias y ha conquistado una nueva estrategia revolucionaria, un nuevo programa que corresponda a nuestra época, que es la época de transición del capitalismo al socialismo, determinando el carácter de la revolución en Grecia como socialista.

El KKE basa su análisis en la expansión de los monopolios y de las relaciones de producción capitalistas en todos los sectores de la vida económica y social, en la maduración de las condiciones materiales para la construcción de la nueva sociedad socialista, la necesidad de resolver la contradicción básica entre el capital y el trabajo asalariado.

Nuestro partido armado con su estrategia juega un papel protagonista en la lucha de clases e intensifica el trabajo ideológico y político para la maduración del factor subjetivo y la preparación de las fuerzas obreras y populares para las duras confrontaciones clasistas.

Centra su atención en la lucha por el reagrupamiento del movimiento obrero, por el fortalecimiento de la orientación de clase y la derrota de las fuerzas reformistas, para sentar bases sólidas en las fábricas, en empresas y sectores de importancia estratégica. Para construir la alianza social entre la clase obrera, los campesinos pobres y medianos, y los trabajadores autónomos de la ciudad.

En la alianza social que es una herramienta básica en la lucha contra los monopolios y el capitalismo, el PAME que es el movimiento con orientación de clase, y las agrupaciones antimonopolistas en los campesinos y los trabajadores autónomos de la ciudad cumplen un papel significativo.

La alianza social se adaptará a los nuevos elementos de la confrontación con el verdadero adversario, es decir el capital y su poder, actualizará sus objetivos de lucha y en condiciones de situación revolucionaria será convertida en un frente revolucionario que va a reivindicar el poder obrero.

Así pues, con el papel protagonista del KKE y de la clase obrera, con la lucha de los trabajadores, se abrirá el camino para la socialización de los medios de producción y la planificación científica central para que pasen a las manos del pueblo los recursos minerales, las fábricas, las telecomunicaciones, los transportes, los servicios sociales, la tierra, el comercio, la retirada de Grecia de la OTAN y de la UE.

Para utilizar el potencial productivo de nuestro país, erradicar el desempleo, satisfacer las necesidades populares, las necesidades de nuestros jóvenes.

Este año hemos rendido honor a los 100 años del KKE y los 50 años de la KNE con muchísimos eventos de masas con la participación de miles de trabajadores y jóvenes.

En Atenas se celebró el noviembre la XX edición del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros y decenas de partidos comunistas conocieron de cerca la lucha del KKE y de la Juventud Comunista.

Las dificultades de las condiciones de la lucha hoy, la correlación de fuerzas negativa, no son eternas ni inalterables. Nuestro pueblo tiene el KKE a su lado. La clase obrera, las capas populares tienen gran fuerza que todavía no la han utilizado y que puede ser liberada en la medida que se entienda lo que es justo y en su beneficio, para que se refuerce la lucha contra el verdadero adversario, es decir los monopolios y su poder, la UE y sus gobiernos. Para que se convierta en realidad la única salida verdadera para el pueblo, la perspectiva de retirada de la OTAN y de la UE, con el pueblo siendo el dueño de su país.

En esta base, el KKE armado con la rica experiencia que ha acumulado, se está preparando con un amplio trabajo entre el pueblo para las elecciones en el Parlamento Europeo, las elecciones municipales y regionales en mayo, y las elecciones generales, cuando sea que se celebren. Al mismo tiempo, continúa la lucha por cada problema del pueblo, en conflicto con el gobierno de SYRIZA y con los demás partidos burgueses, junto con nuevas fuerzas populares liberadas de la socialdemocracia que ya declaran abiertamente su apoyo al KKE.

Las relaciones del KKE con el Partido Comunista de México son de alto nivel. Son relaciones de camaradería, fraternales, fomentadas en bases sólidas, en la fe de la causa justa de la clase obrera y de las capas populares, en nuestra cosmovisión, el Marxismo-Leninismo, en nuestra posición común de que las necesidades obreras-populares no se pueden satisfacer en el marco de la barbarie capitalista, de que el socialismo es vigente y necesario.

El KKE aprecia mucho la lucha del Partido Comunista de México, su postura internacionalista y su lucha por los derechos del pueblo de México contra el gobierno socialdemócrata de Obrador y su política antipopular.

Nos informamos acerca de los ataques de varios círculos del oportunismo y de la socialdemocracia que utilizan consignas falsas de izquierdas, pero en la práctica sirven la gestión burguesa y se molestan de la postura de principios del Partido Comunista de México y del KKE ante dos gobiernos burgueses, el de Syriza y el de Morena, que han elegido campo, son representantes del capital y del imperialismo.

Continuamos nuestra lucha con aún más decisión y reforzamos las relaciones entre los dos partidos y las juventudes comunistas, seguimos adelante juntos y coordinamos nuestros esfuerzos a través de la Revista Comunista Internacional, en todos los frentes de la lucha ideológica y política.

* Este artículo fue publicado en El Machete, revista de teoría, política y cultura del Partido Comunista de México, no. 13-14.

Fuentes:

http://elcomunista.nuevaradio.org/el-oportunismo-la-nueva-socialdemocracia-y/