El Muro de Berlín: puntualizaciones a treinta años de su final

Marcos

El Muro de Berlín formó parte de la frontera interalemana desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989.

A la una del 13 de agosto de 1961 se cerraron las estaciones de metro y ferrocarril. Se empezó esa noche con el tendido de alambradas cruzando la ciudad, reforzadas con bloques de hormigón, ladrillos y cemento aplicados por operarios custodiados por soldados de la RDA. El muro, bordeado al Este por una tierra de nadie, medía 155 km (43 km dividían de norte a sur Berlín en dos y 112 aislaban el enclave de Berlín Oeste del territorio de la RDA).

El bloque socialista lo bautizó como “Muro de protección antifascista”, levantado para proteger a su población de elementos fascistas que conspiraban para evitar la voluntad popular de construir un estado socialista en la Alemania del Este. Para entenderlo debemos realizar un pequeño viaje a la historia de esos años y anteriores.

Lo primero y evidente es que los intereses de las potencias que vencieron a la Alemania hitleriana eran a todas luces opuestos: por un lado estaban Gran Bretaña y EEUU (con el añadido de la “Francia libre”) y por el otro la Unión Soviética, que soportó el mayor desgaste en pérdidas materiales y de hombres en esa lucha. Era tan evidente el anticomunismo de sus líderes que se suele olvidar que Churchill ya propuso a los EEUU comenzar el proceso de liberación europeo de los nazis partiendo de Grecia y no de Francia con el único objetivo de frenar el avance soviético sobre la Europa oriental ¡y eso cuando todavía Alemania no daba síntomas de desfallecer en la lucha!. Evidentemente el Pentágono estimó que -aparte de enfrentarse cuando menos políticamente a los soviéticos- tal maniobra les obligaría a llevar una guerra mucho más penosa y a una pérdida de hombres innecesaria y rechazó tal propuesta. Esa negativa no atemperó el anticomunismo de Churchill que el 5 de marzo de 1946 en un discurso en EEUU popularizó la metáfora acerca de la “Cortina de hierro” cuando dijo: “Desde Stettin, en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente europeo una cortina de hierro”.

En 1949 los tres sectores occidentales (estadounidense, francés y británico) de las cuatro zonas en que se dividió Alemania al final de la II Guerra Mundial para su control pasaron a llamarse República Federal Alemana (RFA) y el sector oriental (soviético) se convirtió en la República Democrática Alemana (RDA). EEUU y Europa Occidental crearon el 4 de abril de 1949 la OTAN según ellos como “escudo defensivo militar”. En respuesta la URSS y las nacientes democracias populares formalizaron el Pacto de Varsovia. ¡El supuesto pacto del que se debían defender los occidentales se creó después de la creación de la OTAN!¡La RDA se formalizó separando Alemania en dos partes después de que se creará la RFA! Las fechas son claras y las mentiras tienen las patitas cortas.

Durante 1948-61, a través del Plan Marshall, EEUU “ayudó” a la reconstrucción de Alemania occidental y de los países europeo-occidentales (con la excepción de la España de Franco, cuyo régimen dictatorial impedía que se la apoyara tan abiertamente y la ayuda vino con retraso), fortaleciendo los lazos económicos y creando una Europa subordinada a los intereses del capital (especialmente norteamericano). Los países de la órbita soviética -que habían sido los más afectados humana y materialmente por la guerra- tuvieron que arreglárselas solos -salvo que aceptaran ser sometidos política y económicamente a USA- para reconstruir sus infraestructuras y su economía. Fueron años de ingentes esfuerzos, hambre y miseria.

En Alemania, donde los habitantes del Este podían ver que sus conciudadanos de la parte occidental vivían con menos estrecheces, se fomentaba la emigración hacia la parte occidental. Desde 1945 tres millones y medio de ciudadanos germano-orientales habían dejado la RDA en dirección al oeste. En los primeros seis meses de 1961 la cifra fue de 200.000, con tendencia a incrementarse. Evidentemente la pérdida de población afectaba sobre todo a los de altos perfiles intelectuales y obreros cualificados, que podían conseguir trabajos con buenos salarios en el oeste, gente joven de menos de 25 años. Eso llevó a que el 12 de agosto de 1961 el Consejo de ministros de la RDA anunciara que “para poner fin a las actividades hostiles de revanchismo y militarismo de Alemania Occidental y Berlín Occidental, se instalarán en la República Democrática Alemana, incluida la frontera con los sectores de ocupación occidentales de Berlín, tal como es habitual en cualquier Estado soberano”. ¿Se extrañan que todos los años en el aniversario de su construcción ésta se celebrara en la RDA? Su construcción significó poder sobrevivir económicamente y poder ejecutar planes económicos reales para poder reconstruir su maltrecha economía.

Su final llegó cuando, en plena “perestoika” y abandono de cualquier disimulo sobre la contrarrevolución triunfante en el Este, el 9 de noviembre de 1989 el portavoz del Politburó Günter Schabowski leyó un comunicado según el cual la RDA permitía a sus ciudadanos viajar al oeste, y a la pregunta de los periodistas de cuándo iba a entrar en vigor dijo “que yo sepa, inmediatamente”. Miles de berlineses del Este fueron hacia los puestos de control donde los guardias, confundidos, terminaron levantando las barreras.

Entre un baile de números, la Fiscalía de Berlín considera que fueron 270 personas las que cayeron intentando cruzar el muro. Volvemos a tener otra muestra de la hipocresía cuando los medios dominados por el capital presentan las noticias: esos muertos, magnificados con el apelativo de “mártires de la libertad” son recordados con sus nombres en monumentos conmemorativos. Sólo en el último mes -y eso según datos oficiales- han muerto más personas intentando alcanzar la “fortaleza europea” que en toda la historia del Muro, pero esos muertos son de segunda y no merecen ser recordados, son anónimos y del color y/o religión equivocado y, pecado supremo, son pobres.

NOTA A LA IMAGEN:

El 1 de junio de 1988, Mas de 200 Jóvenes de La Alemania Occidental capitalista ocupaban una parcela de tierra Cercana al Muro de Berlín que pertenecia al Estado Alemán. Los Políticos de la RFA proyectaban Construir una colosal autopista que atravesase la ciudad, pasando por encima de estos terrenos. Los jóvenes ocuparon esa parcela de tierra y la Policía antidisturbios respondio de forma brutal, con gases lacrimógenos y tanques de agua.

Tras varias horas de luchas por la zona, los Jóvenes (pertenecientes a Grupos Ecologistas y anarquistas) escalaron el Muro Buscando en la Alemania socialista refugio de las brutales agresiones de la Policía Capitalista .

La publicación en «Workers Vanguard» título irónicamente: Escape del «mundo libre».

Fuentes:

https://agendacomunistavalencia.blogspot.com/2020/01/el-muro-de-berlin-puntualizaciones.html