El líder de los comunistas rusos asesta una dura andanada a la rusia postsoviética y oligárquica de Putin

Juan Menaya

¿Cómo fue posible en Rusia la sustitución del socialismo por un sistema de capitalismo oligárquico que ha convertido a 20 millones de sus ciudadanos en mendigos?

En un artículo que se ha difundido profusamente en la Rusia de Putin, Gennady Zyuganov, Secretario General del Partido Comunista ruso, que ha sacudido la conciencia de sus muchos de sus conciudadanos, recordando cómo hace tres décadas, la URSS fue disuelta en contra de la voluntad de la inmensa mayoría de los ciudadanos soviéticos de entonces.

Y es que, justamente, el pasado 17 de marzo de hace 30 años -1971- tuvo lugar en toda la antigua Unión Soviética un masivo referéndum para que el pueblo soviético se pronunciara acerca de la existencia o no, no sólo de la URSS como Estado, sino también sobre el sistema social socialista.

«Hace 30 años, el 17 de marzo de 1991, – escribe Zyuganov- tuvo lugar un evento que entró para siempre en la historia mundial como un voto nacional por la preservación y el desarrollo del Estado soviético, un estado de socialismo, justicia y legalidad. Ese día, se celebró un referéndum de toda la Unión, en el que se planteó la pregunta a los ciudadanos de la URSS:

«¿Consideran necesario preservar la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas como una federación renovada de repúblicas soberanas iguales, en la que se garantizarán plenamente los derechos y libertades de una persona de cualquier nacionalidad?»

Esta pregunta era única, -precisa Zyuganov-, pero lo abarcaba todo. La unidad territorial y política de la Unión Soviética dependía de cómo respondiera la mayoría. La respuesta recibida reflejó los sentimientos, las prioridades políticas y socioeconómicas, las actitudes y aspiraciones morales de los 185 millones de habitantes de una sexta parte de la Tierra que tenían derecho al voto. Era la voz de un gran pueblo: un creador y un ganador. Un pueblo que habló con la voz de una gran potencia, que tendió un puente sin fin entre Europa y Asia. Y que fue la primera en la historia en mostrar al mundo un ejemplo sobresaliente de construcción de un estado de justicia social .

Según el actual Secretario General de los comunistas rusos, los medios de comunicación occidentales trataron de hacer ver al mundo que el sistema socialista y la Unión Soviética como entidad estatal, estaba basada en la coerción militar y política, y no en el libre albedrío del pueblo. Sin embargo, cada ciudadano adulto de ese país tuvo la oportunidad de expresar abierta, libre y directamente cuál era su actitud hacia el Estado y el sistema soviéticos en el referéndum de marzo de 1991.

Más del 76% de los soviéticos -prosigue Zyuganov – dijo que sí a la preservación de la Unión y la estructura socialista de la sociedad. O sea, 113.5 millones de personas (76,43%) de los 148,5 millones que participaron en el referendum, apoyaron la idea de preservar un solo país. En la mayoría de las Repúblicas, más del 90% de los que participaron en la votación estaban a favor de preservar un solo Estado socialista . Y esto sucedió según mantiene en su artículo este líder comunista ruso, pese a que los «capataces de la perestroika», que estaban tratando de conducir al país al colapso y al desmantelamiento del sistema socialista, en un intenso lavado de cerebro, realizado a través de una perseverante propaganda antisoviética a lo largo de varios años.

El 21 de marzo de 1991, cuatro días después aquella votación popular, el Soviet Supremo de la URSS, atendiendo a los resultados del referéndum decidió que la decisión era definitiva y vinculante para todo el territorio de la URSS .

Aquella resolución confirmó cuál era la voluntad de la mayoría del pueblo soviético, asegura Zyuganov. Una decisión que nadie tenía derecho a impugnar después celebrado referéndum. Después de todo, un referéndum no es solo una expresión de voluntad en forma de voto. Es también la institución más importante y convincente de la democracia directa. Por lo tanto, entre todas las formas de voto, tiene el estatus legal y político más alto, superando el estatus de cualquier elección de poder, incluida la suprema.

Zyuganov mantiene en su artículo que tanto la «quinta columna» que estaba actuando dentro de las estructuras del Poder, como sus avalistas occidentales no estaban en absoluto satisfechos con la preservación y continuidad de un único y poderoso Estado soviético. Ésa fue la razón por la que pusieron todos sus esfuerzos en forzar la voluntad de millones de ciudadanos que se habían pronunciado por la preservación de la URSS y del socialismo. Tan sólo 9 meses después de que se celebrara el referéndum, sin preguntar nada al pueblo, la «quinta columna» enquistada en las estructuras del Poder, anunció el fin de la existencia de la URSS.

Menos de dos años después de que esta conspiración tuviera lugar, los anticomunistas que habían tomado el poder remataron su operación con un nuevo crimen político, perpetrando una masacre sangrienta en las calles de Moscú, fusilando al Soviet Supremo legalmente elegido y, finalmente, pisoteando la democracia e imponiendo al país la constitución de una dictadura presidencial de facto.

Más adelante, en su artículo, Zyuganov hace un repaso del momento presente que está viviendo su país.

«Incluso las estadísticas oficiales admiten que en Rusia hoy en día hay 20 millones de mendigos, de hecho, cada séptimo ciudadano. Más de la mitad de los trabajadores cobran menos de 27.000 rublos al mes. Los niños de la guerra reciben beneficios miserables, y el Partido gobernante ignora cínicamente nuestras demandas para que se aumenten. La «reforma» de las pensiones engañó y robó a millones de quienes habían trabajado honestamente por el bien del país durante toda su vida. Y para aquellos que reciben una pensión, es en promedio alrededor de 15 mil, varias veces menos que en la mayoría de los países europeos. La pobreza empuja a las personas a caer en la trampa de las deudas. La deuda total de los rusos por préstamos, que se ha convertido en el último medio de supervivencia para muchos, ya ha superado los 20 billones y ha igualado el presupuesto federal».

En contraposición, el líder comunista ruso describió en su artículo en qué consistían las conquistas conseguidas en la sociedad que quedó atrás:

«Durante la era soviética, bajo el socialismo, éramos el país más educado del mundo, el que más leía, el que más luchaba por el conocimiento y los nuevos avances de civilización. Un país donde todos tenían el derecho inquebrantable a una educación y atención médica gratuitas y de calidad. La era postsoviética ha estado marcada, en cambio, por una «optimización» destructiva de la medicina y la educación, que han sufrido intensos recortes y han quedado crónicamente subfinanciados».

En opinión de Zyuganov, la destrucción de la URSS y del Sistema socialista no sólo ha asestado un duro golpe a su país y a la sociedad rusa, si no también también ha sido un impactante golpe para toda la humanidad, que vio cómo en ausencia de una poderosa alternativa soviética, el capital transnacional ha prescindido de sus máscaras, mostrando la sonrisa despiadada del globalismo, ajena a toda justicia.

Zyuganov concluía su artículo asegurando que
«No solo Rusia, sino también el mundo entero está atravesando hoy uno de los períodos más difíciles y peligrosos de su historia. Y este período histórico, plagado de catástrofes globales de escala planetaria, que se inició con el pisoteo de la voluntad de nuestros ciudadanos, expresada en el referéndum de marzo de 1991. Comenzó con la destrucción criminal de la URSS y la destrucción de las grandes conquistas socialistas» .

Zyuganov escribe en el último párrafo de su artículo que las autoridades rusas actuales, que tratan de preservar el sistema del capitalismo oligárquico en su país, temen la celebración de nuevos referendums e impiden que estos puedan ser convocados, porque son conscientes como lo fueron hace 30 años, de que la mayoría absoluta de este pueblo volvería a pronunciarse a favor de vivir en un Estado con un socialismo fuerte y cohesionado, y no en un país controlado por una oligarquía, cuyo rumbo esta conduciendo a la escisión social, a un mayor empobrecimiento y a la explosión social.

Fuentes:

https://canarias-semanal.org/art/30077/el-lider-de-los-comunistas-rusos-asesta-una-dura-andanada-a-la-rusia-postsovietica-y-oligarquica-de-putin