Israel entra en el tirabuzón final

Darío Herchhoren

Lo que conocemos como estado de Israel, o Israel a secas, es un engendro anglosajón, y no proviene de los judíos de la diáspora como pretende el sionismo.

La diáspora judía, es decir la expulsión de los judíos que vivían en Palestina en tiempos de la colonización romana fue obra del emperador Tito, que como castigo contra los judíos por haberse levantado contra el estado romano, los expulsa de sus tierras y produce lo que se llamó la diáspora, o sea la dispersión de los judíos por todo el mundo. De ahí proviene la idea del judío errante, y sobre todo la instalación de los judíos por Turquía, España, Dalmacia, la actual Croacia , Bosnia y Portugal.

En el siglo XVII, el protector de Inglaterra Oliverio Cromwell, comenzó a hablar de fundar un estado para los judíos, que comenzaban a molestar en Inglaterra, al intervenir en actividades económicas que distorsionaban los precios de ciertas mercancías. Pero a la muerte de Cromwell, el proyecto quedó olvidado, hasta que el primer ministro inglés Disaraeli, un judío practicante, se interesa por el tema, y la idea primigenia se vuelve a poner en circulación.

No es hasta el estallido del famoso caso Dreyfus en Francia que la idea comienza a fructificar en la cabeza de un periodista judío austríaco de nombre Teodoro Herzl, que es en realidad el fundador del sionismo, que se crea todo un movimiento sionista mundial, del cual forman parte algunos capitalistas ingleses y norteamericanos como el barón Hirsch, que compra grandes extensiones de tierra en Argentina a precios muy bajos y los vende a la Jewisch Colonization Asosiation, que luego vende a judíos rusos que huían de Rusia ante los pogromos (matanzas) del zarismo, y del multimillonario estadounidense John Rockefeller.

Recomiendo la lectura del libro Mis Gloriosos Hermanos del escritor Howard Fast, que explica en forma épica el levantamiento de los judíos contra el imperio romano.

Al finalizar la primera guerra mundial, el presidente de los EEUU Woodrow Wilson, un puritano, se retoma la idea de un «hogar judío en Palestina», y es en ese momento en que comienzan a llegar ante esa perspectiva, judíos de todo el mundo a tierras palestinas.

Es obvio que el estado de Israel es un proyecto anglosajón imperialista, introducido en Medio Oriente ante la disolución del imperio otomano, y la aparición en el mapa de nuevos estados árabes, como un elemento de control, vigilancia y finalmente de agresión contra esos países.

Pero la creación del estado de Israel, que fue el origen del conflicto árabe israelí, se funda en una serie de falsos mitos que el sionismo aprovecha a fondo.

Uno de ellos es la utilización de una lengua muerta como el hebreo como idioma nacional israelí, para lo cual utilizan caracteres arameos, otra lengua muerta, y obligan al uso de esa lengua totalmente artificial. La lengua de los judíos de la diáspora, es la lengua de los países de donde venían, y sobre todo del yidisch, que es una deformación del alemán, y era el idioma que hablaban los judíos rusos, polacos y alemanes, y hay una profusa literatura en esa lengua. Escritores judíos en yidisch como Sholem Aleijem o Sholem Asch o Javel Katz escribieron toda su obra en yidisch.

Otro de los mitos que se utilizaron por los sionistas es el del holocausto en los campos de concentración. Los campos existieron y fueron exterminados millones de judíos, gitanos y comunistas de toda clase de nacionalidades, como así también prisioneros soviéticos. Esto se oculta por los sionistas, que negociaron con los nazis quien moría y quien se salvaba porque pagando lo que los nazis pedían los judíos ricos podían salir airosos. También ocultan qu el estado sionista se quedó con las indemnizaciones que Alemania pagó por los judíos exterminados, y que los judíos etíopes (falachas) que son negros son tratados como lo hacen los EEUU con «sus» negros.

En este momento la entidad sionista se ha propuesto incorporar toda Cisjordania a su territorio usurpado a los palestinos, lo que incluye el valle del río Jordán y el mismo río, dejando a los palestinos el sobrante, que es un territorio discontinuo, al estilo de los bantustanes del apartheid sudafricano, y esto es sin duda para los países árabes del entorno de la entidad sionista un «casus belli».

El movimiento Hamás, el partido Hezbollah y su milicia y sobre todo Irán no permitirán tamaño atropello, y el llamado estado de Israel entrará en el ocaso definitivo pasando a la historia. Es el final de 75 años de opresión contra el pueblo palestino.

Fuentes:

https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com/2020/06/israel-entra-en-el-tirabuzon-final_7.html