¿En qué consiste un «golpe blando» a la estadounidense?

Los Servicios de inteligencia de Estados Unidos ensayan nuevas «técnicas» para acabar con la revolución cubana.

Ya no está de moda, como lo estuvo durante casi un siglo, que en los medios de comunicación aparezcan primeros planos con botas militares extranjeras pisando de manera arrogante una playa, o un barrio, como sucediera en Panamá, en los años 80 del siglo pasado. Ya eso no está ya bien visto. Y, entonces, ¿qué?

Según opina la periodista cubana Rosa Miriam Elizalde, a día de hoy, las invasiones clásicas que los Estados Unidos han practicado históricamente en América Latina durante el último siglo, tienen muy mala prensa.

Y es que eso de que en los medios de comunicación aparezcan primeros planos con botas militares extranjeras pisando de manera arrogante una playa, o un barrio, como sucediera en El Chorrillo, en Panamá, en los años 80 del siglo pasado, no está ya bien visto

Después de más de un siglo de intervenciones militares de Estados Unidos en América Latina, este tipo de operaciones han caído en el desprestigio, perdieron su pasado glamur, y ya no están de moda . Ahora lo que se impone son golpes blandos.

Pero ¿qué es, en definitiva, un «golpe blando»? Pues, muy fácil. El «golpe blando» – describe la periodista cubana – consiste en travestir a una minoría en mayoría, amplificar sus reclamos, crispar las controversias y enfrentamientos y desgastar a la verdadera mayoría que gobierna hasta hacerla caer por medio de alguna farsa judicial, como en Honduras; parlamentarista, como en Brasil; electoral, como en Bolivia, o forzando una intervención extranjera, como se pretende en Venezuela y algunos sueñan para Cuba.

No cabe duda – continúa describiendo Rosa Miriam Elizalde– que los «golpes blandos» resultan más complicados que los golpes duros y brutales a manos de los marines. Sin embargo, a diferencia de estos últimos, hay que decir que poseen el innovador colorido de los tiempos que vivimos,

«con sus arquetipos de dictadores en el bando de los malos, y un bando de los buenos con sus arquetípicos luchadores por la libertad, con sus simulacros de épicas remasterizadas y con sus falsos discursos de heroísmos ciudadanos, todos ellos, buenos y malos, diseñados como protagonistas de una película de acción clase Z por las grandes herramientas de dominación: las corporaciones mediáticas y las plataformas sociales».

Asegura la periodista Elizalde que en eso andan metidos los servicios de inteligencia norteamericanos estos días en Cuba. Y esta tentativa ha venido de la mano de unos supuestos «artistas» que en medio de una gran gran parranda se atrincheraron en una casa en el barrio de San Isidro, de La Habana Vieja, procurando que se confundieran en una suerte de coctelera, las legítimas necesidades de interlocución con las autoridades culturales del país, con «oportunismos políticos, pandemia y tensiones económicas agravadas por un carrusel de medidas del régimen de Trump: corte de las remesas, persecución de barcos petroleros, sanciones financieras…»

Pero sus gozos en un pozo. Sobraron horas para que se desactivara la operación de los «artistas», sin que estos lograran que pudiera documentarse ni un solo rasguño. Y a partir de este fracaso se produjo la conocida retahíla del encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en La Habana (embajador en funciones), que se sirvió a trasladar en su propio automóvil a los atrincherados de San Isidro, mientras funcionarios de alto rango del Departamento de Estado No tenía ningún inconveniente en llamar públicamente como «colegas» a estos empleados locales del golpe blando.

La verdad es que, según el investigador norteamericano Tracey Eaton, el gobierno de los Estados Unidos ha estado pagando desde el año 1996 ingentes sumas de millones de dólares, destinadas a los «grupos locales» y «observadores internacionales» para, finalmente, obtener tan magros resultados.

Y es que, -precisa la escritora cubana-, a diferencia de otros momentos de la llamada Guerra de Cuarta Generación o Guerra no Convencional, los nuevos laboratorios del «golpe blando» están operando ahora simultáneamente en el mundo físico, sicológico, perceptivo y virtual, para que después de la confusión sólo quede tierra arrasada en términos culturales.

Fuentes:

https://canarias-semanal.org/art/29418/en-que-consiste-un-golpe-blando-a-la-estadounidense