Legendaria amistad coreano-soviética, forjada por Kim Il Sung

Naenara

Entre los extranjeros que veneraron infinitamente al Presidente Kim Il Sung figura Terenty Shtikov, que fue primer embajador extraordinario y plenipotenciario de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas acreditado en Corea.

Su primer encuentro con el Presidente tuvo lugar en el Lejano Oriente de la URSS antes de la liberación nacional coreana (agosto de 1945).

Siempre acompañó a Vasilievski, Malinovski, Zhúkov y Stalin cada vez que estos daban audiencia al camarada Kim Il Sung.

Fue cuando éste tuvo un encuentro extraoficial con Stalin, inmediatamente después de la liberación de Corea.

Terminada la conversación, tuvo lugar la cena, ocasión en que el líder soviético expresó:

“El camarada Kim Il Sung, aunque tiene 34 años de edad, está muy versado en todos los asuntos. Usted analiza y juzga correctamente todos los problemas.”

— José Stalin

“Porque la situación histórica del país me dio muchas instrucciones” -le contestó el huésped coreano con modestia. Mirándolo Shtikov volvió a experimentar que él era un gran hombre y posteriormente se esforzó mucho por hacer algo útil para Corea.

Shtikov desplegó enérgicas actividades diplomáticas a favor de la reunificación de Corea y su desarrollo independiente siendo jefe de la delegación de la parte soviética para la Comisión Conjunta Soviética-Norteamericana, instituida en virtud de la resolución adoptada en la Conferencia de Moscú de los Ministros de Relaciones Exteriores de los Tres Estados. También actuó como primer embajador extraordinario y plenipotenciario de la URSS acreditado en Corea, después del establecimiento de las relaciones diplomáticas a nivel de embajadores entre la República Popular Democrática de Corea y la URSS.

El respetó infinitamente al Presidente Kim Il Sung. Cada vez que tenía algo que informarle por teléfono se ponía de pie y cuando iba a visitarlo, se ataviaba primero la ropa antes de dirigirse a su oficina.

Durante la Guerra de Liberación de la Patria (junio de 1950-julio de 1953), el diplomático ruso fue cautivado aún más por las cualidades del mandatario coreano, quien, a pesar de la situación tan crítica, conducía a todo su pueblo a la victoria con la fe en el futuro.

Por eso en una ocasión él expresó emocionado a los funcionarios coreanos que gracias a la dirección del camarada Kim Il Sung la guerra coreana saldría victoriosa indudablemente y que le parecía ver su figura venerable pasando revista a las tropas de héroes desfilando ante la plaza de victoria en la guerra bajo el estallido de las salvas.

Fuentes:

Legendaria amistad coreano-soviética, forjada por Kim Il Sung