Las mujeres soviéticas en la lucha contra el fascismo

La URSS fue el único país del mundo que permitió y alentó la incorporación de las mujeres al Ejército Rojo. Se calcula que fueron entre 800.000 y un millón las mujeres que participaron activamente en los campos de batalla, como milicianas, guerrilleras o soldados en todas las ramas del Ejército: francotiradoras, zapadoras, comandantes de cañones antiaéreos, instructoras, pilotos, tanquistas y personal sanitario que actuaba en las primeras líneas de fuego.

Al terminar la guerra, había 70.647 mujeres con la graduación de oficial (de teniente para arriba) y 113.990 con la de sargento.

El 46 regimiento Taman, conocido como las “Brujas de la noche”, especializado en bombardeos nocturnos, fue el único regimiento de aviación compuesto íntegramente por mujeres; también hubo una brigada de fusileras, un regimiento de fusileras de reserva, una escuela de francotiradoras y una compañía de marineras.

La defensa de Leningrado fue llevada a cabo mayoritariamente por unidades compuestas por mujeres, en su mayoría desplegadas en las defensas antiaérea. Al igual que en Stalingrado. Una de las compañías más famosa fue la 1077, por enfrentarse a la 16ª División Panzer alemana que intentaba destruir la fábrica de tractores de Stalingrado; las artilleras bajaron sus cañones cuanto pudieron y se enfrentaron a los tanques alemanes frenando la ofensiva durante dos días, destruyeron 83 tanques y murieron todas en su defensa.

En la escuela de francotiradoras se formaron más de mil cuatrocientas instructoras que dieron un ejemplo de paciencia, resistencia y precisión a lo que se unía su capacidad para disfrazarse de campesinas y pasar desapercibidas. Los alemanes tenían instrucciones de ejecutarlas al instante, en caso de captura.

También participaron como tanquistas, entre las más destacadas estaba Aleksandra Samusenko, que tenía una gran experiencia por haber participado en la Guerra civil revolucionaria de España y en la de Finlandia.

Pero fue en los destacamentos guerrilleros donde la incorporación de mujeres fue mayor y su labor fundamental. Solo en Bielorrusia el número de mujeres partisanas llegó a 37.400, más o menos el 10% de las fuerzas guerrilleras, algunas de ellas llegaron a comandar los destacamentos como Liza Ivanova, que en 1941 organizó un grupo partisano de 68 hombres y mujeres; Nadezhda Troyan, que aparte de desempeñar labores de enfermería participaba activamente en las acciones partisanas en la región de Minsk; o Anna Morozova, que al inicio de la guerra apenas contaba 20 años. En mayo de 1942 pasó a dirigir una brigada partisana internacional, soviético-polaco-checoslovaca, la 1ª Brigada Partisana Kletnyanskoy, encargada de sabotajes y de acciones por sorpresa en la retaguardia enemiga. En diciembre de 1944 resultó herida y, para evitar ser capturada, guardó una granada para su último combate.

Estos son solo algunos ejemplos de millones de mujeres que lucharon contra el nazismo y en defensa de la URSS, unas lo hicieron en los campos de batalla, otras –millones de ellas– lo hicieron en la retaguardia.

Fuentes:

http://www.presos.org.es/index.php/2020/07/05/un-millon-de-mujeres-sovieticas-contra-el-fascismo-en-los-campos-de-batalla-las-brujas-de-la-noche-francotiradoras-guerrilleras-zapadoras-artilleras-tanquistas-instructoras-sanitarias/