{"id":79,"date":"2017-02-04T10:50:23","date_gmt":"2017-02-04T09:50:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/?p=79"},"modified":"2019-10-06T08:09:19","modified_gmt":"2019-10-06T08:09:19","slug":"el-final-de-la-guerra-la-ultima-punalada-a-la-republica-de-paul-preston","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/el-final-de-la-guerra-la-ultima-punalada-a-la-republica-de-paul-preston","title":{"rendered":"El final de la guerra, la \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica, de Paul Preston"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda Rosa de Madariaga<\/strong><\/p>\n<h5>Historiadora. Consejo de Redacci\u00f3n de Cr\u00f3nica Popular<\/h5>\n<p>M\u00e1s que una rese\u00f1a al uso sobre la obra <em>El final de la guerra. La \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica (<\/em>(Debate, 2014), del historiador brit\u00e1nico Paul Preston, lo que damos en las p\u00e1ginas que siguen es un art\u00edculo en el que, por su elevado inter\u00e9s y el desconocimiento que todav\u00eda hoy se tiene sobre el tema, tratamos de reflejar los elementos esenciales que conformaron el golpe de Estado del coronel Segismundo Casado contra el Gobierno de la II Rep\u00fablica y la entrega de Madrid al general golpista Francisco Franco, el 5 de marzo de 1939. El libro de Paul Preston lo merece. Compuesto de doce cap\u00edtulos y un Ep\u00edlogo, se inicia con el cap\u00edtulo titulado \u201cUna tragedia innecesaria\u201d, del que vale la pena transcribir el primer p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>\u201c<em>Esta es la historia de una tragedia humanitaria evitable que cost\u00f3 muchos miles de vidas y arruin\u00f3 decenas de miles m\u00e1s. Tiene numerosos protagonistas, pero se centra en tres individuos. El primero, el doctor Juan Negr\u00edn, v\u00edctima de lo que se podr\u00eda llamar una conjura de necios, trat\u00f3 de impedirla. Los otros dos fueron responsables de lo acontecido. Uno, Juli\u00e1n Besteiro, actu\u00f3 con ingenuidad culposa. El otro, Segismundo Casado, con una sorprendente combinaci\u00f3n de cinismo, arrogancia y ego\u00edsmo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, la historia se centra sobre todo en estos tres hombres, de los que Preston traza un fino an\u00e1lisis psicol\u00f3gico. Pero hay otros muchos personajes que, como en las tragedias griegas, forman parte del coro. El relato empieza con el coronel Casado, al que Preston presenta como a un \u201ceterno insatisfecho\u201d, calificativos a los que habr\u00eda que a\u00f1adir los de \u201cobseso anticomunista\u201d, dos caracter\u00edsticas que bastan quiz\u00e1 para explicar su comportamiento casi al final de la guerra, cuando lanz\u00f3 el 5 de marzo de 1939 un golpe militar contra el gobierno de Juan Negr\u00edn, con el argumento de que \u00e9ste era una marioneta del Partido Comunista, y de que se preparaba un golpe de Estado para imponer una dictadura comunista sometida a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. As\u00ed se produc\u00eda al final de la guerra civil un escenario parecido al del comienzo, en el que los militares facciosos, como Franco y Mola, se alzaron contra el gobierno leg\u00edtimamente constituido con el pretexto de que los comunistas preparaban un asalto al poder. Naturalmente, tanto en un caso como en el otro, estas acusaciones eran totalmente falsas. Como Preston demuestra a lo largo de las p\u00e1ginas de su libro, Negr\u00edn no era ni mucho menos una marioneta de los comunistas y la acusaci\u00f3n de que se propon\u00eda encabezar personalmente un golpe comunista carec\u00eda totalmente de fundamento. Los testimonios del corresponsal de guerra estadounidense Herbert Matthews, que conoc\u00eda bien a Negr\u00edn, y de Marcelino Pascua, gran amigo personal suyo desde siempre, expresaban una opini\u00f3n sobre el l\u00edder socialista que contradec\u00eda totalmente esas acusaciones.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Matthews, Negr\u00edn ve\u00eda que Rusia era la \u00fanica naci\u00f3n que ayudaba a la Espa\u00f1a republicana y que los comunistas eran los mejores soldados y los m\u00e1s disciplinados, sin que eso significase ni mucho menos que estuviera a sus \u00f3rdenes. Para Marcelino Pascua, el personaje pol\u00edtico al que m\u00e1s admiraba Negr\u00edn era Clemenceau, jefe del gobierno franc\u00e9s durante la Primera Guerra Mundial, y el eslogan preferido de Negr\u00edn era el comentario de Clemenceau: \u201cEn la guerra como en la paz, los que tienen la \u00faltima palabra son los que no se rinden jam\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Cuando Casado, que era desde mayo de 1938 comandante del Ej\u00e9rcito Republicano del Centro, lanz\u00f3 su golpe, afirmaba que lo hac\u00eda para poner fin a una matanza cada vez m\u00e1s insensata, y porque estaba convencido de que podr\u00eda obtener la clemencia de Franco para todos, excepto para los comunistas. Cuando adopt\u00f3 en sus negociaciones con Franco la postura de que el conflicto estaba ya perdido para la Rep\u00fablica, mostr\u00f3 que no ten\u00eda nada que ofrecer a cambio. Totalmente ajeno a la realidad, e imbuido de una asombrosa fatuidad pensaba que podr\u00eda convencer a Franco de que, por encima de las diferencias ideol\u00f3gicas, ambos pertenec\u00edan a la \u201cgran familia militar\u201d. Pretender ponerse en el mismo plano que Franco, que contaba con el apoyo de la Alemania nazi y la Italia fascista, era un completo desprop\u00f3sito. Aunque la derrota de la Rep\u00fablica parec\u00eda estar pr\u00f3xima, era todav\u00eda posible pensar en un desenlace que permitiera la evacuaci\u00f3n de los pol\u00edticos y soldados que corr\u00edan mayor riesgo y ofreciese garant\u00edas a la poblaci\u00f3n civil que dejaban a sus espaldas.<\/p>\n<p>Preston cita las palabras que Negr\u00edn hab\u00eda comentado a Juan Sime\u00f3n-Vidarte, miembro del Comit\u00e9 Ejecutivo del Partido Socialista: \u201cLa paz negociada, siempre; la rendici\u00f3n sin condiciones para que fusilen a medio mill\u00f3n de espa\u00f1oles, eso nunca\u201d. Y Ernst Hemingway resum\u00eda la postura de Negr\u00edn con que en una guerra nunca se puede reconocer, ni siquiera a uno mismo, que todo est\u00e1 perdido, ya que, si lo reconoces, te machacan. El que est\u00e1 siendo machacado, se niega a reconocerlo y sigue luchando, gana todas las batallas definitivas, a menos que lo maten, se muera de hambre o se vea privado de armas o traicionado. \u201cTodas estas cosas le sucedieron al pueblo espa\u00f1ol. Muchos murieron, sucumbieron al hambre o fueron privados de armas o traicionados\u201d. Esta situaci\u00f3n fue consecuencia de las acciones de Casado, que ocasionaron miles de muertos.<\/p>\n<p>Aunque la derrota de la Rep\u00fablica era previsible, la revuelta de Casado contra el Gobierno de Negr\u00edn la precipit\u00f3 al desencadenar en el Madrid asediado por las fuerzas franquistas una \u201cmini guerra civil\u201d, en palabras de Preston, que cost\u00f3 la vida de dos mil personas y dio al traste con los planes de evacuaci\u00f3n de miles de republicanos.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">El resentimiento del coronel Casado<\/div>\n<p>Para tratar de explicar la actitud de Casado, se dijo que era un agente brit\u00e1nico, cosa que Preston no cree, aunque manten\u00eda contacto con representantes diplom\u00e1ticos brit\u00e1nicos, que muy probablemente lo animaron en su iniciativa. En la breve semblanza que traza Preston de Casado y de su carrera castrense, nos explica que era hijo de militar- su padre era capit\u00e1n de Infanter\u00eda- y que a los quince a\u00f1os era ya cadete. Aparte de un corto periodo de ocho meses en Marruecos, Casado no ten\u00eda experiencia en el campo de batalla. Sin v\u00ednculos pol\u00edticos, se sent\u00eda m\u00e1s bien pr\u00f3ximo a Alcal\u00e1 Zamora, de cuya guardia presidencial fue nombrado jefe. Ascendido a teniente coronel, fue jefe de operaciones del Estado Mayor cuando Largo Caballero se convirti\u00f3 en presidente del Gobierno y ministro de la Guerra. La aspiraci\u00f3n de Casado era la de ser jefe del Estado Mayor, pero cuando el cargo recay\u00f3 en Vicente Rojo, Casado fue nombrado para el puesto de inspector general de Caballer\u00eda. Seg\u00fan Preston, Casado nunca perdon\u00f3 a Rojo el que hubiese sido preferido a \u00e9l para el cargo, y abrig\u00f3 desde entonces hacia Rojo y los comunistas un profundo resentimiento.<\/p>\n<p>A pesar de que sus experiencias militares en Brunete en julio de 1938, y en Zaragoza, en octubre del mismo a\u00f1o, no fueron afortunadas, fue ascendido a coronel en 1938 y obtuvo el puesto de jefe, primero, del Ej\u00e9rcito de Andaluc\u00eda, y, despu\u00e9s, del Ej\u00e9rcito del Centro. El 25 de julio de 1938 manten\u00eda una reuni\u00f3n cordial con la c\u00fapula del PCE en Madrid, con el objetivo, por parte de los comunistas, de obtener la lealtad de Casado y del Ej\u00e9rcito del Centro, en el momento en que las tropas republicanas cruzaban el Ebro. Si los comunistas dudaban de la lealtad de Casado a la Rep\u00fablica, Rojo abrigaba tambi\u00e9n dudas respecto de su competencia.<\/p>\n<p>Casado era un personaje cuya forma de ser influ\u00eda forzosamente en su comportamiento. Conocido por su \u201crectitud\u201d, \u201causteridad\u201d y \u201cestilo asc\u00e9tico de vida\u201d, era de car\u00e1cter irascible, que le produc\u00eda \u00falceras de est\u00f3mago. M\u00e1s bien mediocre como militar, sin razones para considerarse superior en nada a otros jefes, fue desarrollando un extra\u00f1o sentimiento de suficiencia, como si estuviera llamado por la Providencia para acabar con la guerra. Las dudas sobre su fidelidad a la causa de la Rep\u00fablica iban en aumento. Fernando Rodr\u00edguez Miaja, sobrino del general Miaja y secretario privado suyo, abrigaba tambi\u00e9n dudas sobre Casado. Aunque lo consideraba \u201cinteligente y muy buen t\u00e9cnico militar\u201d, era, a su juicio, \u201cambicioso, eg\u00f3latra y teatral, de car\u00e1cter agrio y amargado\u201d. Pensaba que pose\u00eda \u201cun desmesurado af\u00e1n de protagonismo, y gran proclividad a ser personaje central en cualquier escenario\u201d. Para \u00e9l, Casado \u201cvivi\u00f3 y actu\u00f3 siempre en primera persona\u201d. Ni que decir tiene que estas caracter\u00edsticas del personaje influyeron poderosamente en su comportamiento en relaci\u00f3n con el desenlace de la guerra de Espa\u00f1a\u201d. Ambicionaba pasar a la historia como el hombre que hab\u00eda terminado con el conflicto b\u00e9lico.<\/p>\n<p>Quien mejor lo describe quiz\u00e1 sea Vicente Rojo, que lo conoc\u00eda bien como profesional y como persona: \u201cCasado es un hombre de frases. Casado ni sirve ni ha servido nunca al pueblo. Es el militar m\u00e1s pol\u00edtico y m\u00e1s avieso y medroso de cuantos profesionales serv\u00edan a la Rep\u00fablica\u201d. La opini\u00f3n de Dolores Ib\u00e1rruri era, por supuesto, todav\u00eda m\u00e1s acerba: \u201cEs dif\u00edcil imaginarse una alima\u00f1a m\u00e1s cobarde y escurridiza que el coronel Segismundo Casado\u201d. Esta animosidad de Dolores Ib\u00e1rruri es, como bien dice Preston, comprensible, dado que los comunistas figuraban entre las primeras v\u00edctimas del golpe casadista. El mesi\u00e1nico coronel \u201csalvapatrias\u201d cre\u00eda que iba a poder conseguir la clemencia de Franco para todos los espa\u00f1oles republicanos, excepto para los comunistas, claro. A \u00e9stos no lo solo no le importaba un comino que Franco los exterminara, sino que uno de los objetivos principales de su golpe, era precisamente \u00e9ste: la exterminaci\u00f3n f\u00edsica de los comunistas.<\/p>\n<p>Mientras Negr\u00edn realizaba un gran esfuerzo para seguir resistiendo con vistas a una improbable victoria, pero s\u00ed a un posible acuerdo honorable, Casado empezaba a preparar su plan de colaboraci\u00f3n con las redes de espionaje franquistas y la Quinta Columna de Madrid. Y lo m\u00e1s sorprendente es que su plan encontrara apoyo en un intelectual socialista de prestigio, Juli\u00e1n Besteiro, catedr\u00e1tico de L\u00f3gica de la Universidad de Madrid. Apoyaban tambi\u00e9n esta conspiraci\u00f3n l\u00edderes anarquistas como Cipriano Mera, y el dirigente de la UGT Wenceslao Carrillo (padre del dirigente comunista Santiago Carrillo), quienes para oponerse a Negr\u00edn, constituyeron el Consejo Nacional de Defensa, presidido por el general Jos\u00e9 Miaja. Concibieron su plan en la creencia de que los contactos de Besteiro con la Quinta Columna en Madrid y los de Casado con el servicio secreto franquista facilitar\u00edan la negociaci\u00f3n con Franco. Casado justific\u00f3 posteriormente su acci\u00f3n con que le causaba indignaci\u00f3n que \u201cNegr\u00edn y los comunistas\u201d hablaran de resistencia hasta el final cuando la escasez de alimentos y de material la hac\u00edan imposible. Casado ignoraba los grandes esfuerzos que realizaba en aquel momento Negr\u00edn para conseguir por la v\u00eda diplom\u00e1tica una paz negociada con suficientes garant\u00edas ante los temores de represalias por parte de Franco. Parec\u00eda tambi\u00e9n ignorar que la resistencia de Negr\u00edn era la moneda de cambio necesaria para lograr un acuerdo de paz con Franco.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">Besteiro, incapaz de entender las grandes batallas pol\u00edticas<\/div>\n<p>Preston analiza los diversos motivos de la intervenci\u00f3n de Besteiro, entre otros su rechazo a la violencia durante la represi\u00f3n sufrida despu\u00e9s de la huelga de 1917. Besteiro fue de los que rechaz\u00f3 la afiliaci\u00f3n del PSOE a la III Internacional, y despu\u00e9s de pasar una temporada en Inglaterra en 1924, su contacto con los sindicatos brit\u00e1nicos le afianz\u00f3 en sus posiciones reformistas. Como presidente del PSOE y de la UGT fue partidario de apoyar la oferta de colaboraci\u00f3n con la dictadura del general Primo de Rivera, mientras que en 1930 se opuso a la participaci\u00f3n de los socialistas en el amplio frente de oposici\u00f3n plasmado en el Pacto de San Sebasti\u00e1n y, posteriormente, a su participaci\u00f3n en el Gobierno de la Rep\u00fablica. En febrero de 1931 tuvo que dimitir de sus cargos de presidente del partido y del sindicato, por estar en minor\u00eda en su partido. A partir de ese momento, empezaron a darle de lado. Como presidente de las Cortes de 1931 a 1933 mostr\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n posiciones hostiles hacia diputados de su propio partido. Las posturas cada vez m\u00e1s radicales de los militantes de base del PSOE y de la UGT se alejaban cada vez m\u00e1s de las sostenidas por Besteiro. La incapacidad de Besteiro para comprender la amenaza del fascismo auguraba su visi\u00f3n optimista sobre el comportamiento de Franco al final de la guerra civil. Para muchos miembros del PSOE, Besteiro era incapaz de entender las grandes batallas pol\u00edticas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Sin embargo, rechaz\u00f3 desde el inicio de la guerra las numerosas oportunidades que tuvo de partir a un exilio seguro. Sigui\u00f3 trabajando en la Universidad y, en octubre de 1936, fue elegido decano de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Madrid. Al mismo tiempo, cumpl\u00eda debidamente su cargo de concejal del ayuntamiento de Madrid, para el que hab\u00eda salido elegido el 12 de abril de 1931. EN 1917 POR PRIMERA VEZ. Besteiro nunca ocult\u00f3 desde el principio su descabellado empe\u00f1o en llegar a un acuerdo de paz. En mayo de 1937 el Gobierno de Largo Caballero fue sustituido por el de Negr\u00edn y parec\u00eda que el ala m\u00e1s radical del PSOE quedaba marginada frente a tendencias m\u00e1s reformistas. Sin embargo, la resistencia de los elementos de la CNT-FAI y del POUM, apoyados por los partidarios de Largo Caballero, a renunciar a su \u201crevoluci\u00f3n\u201d, y el retroceso de las fuerzas leales a la Rep\u00fablica con la p\u00e9rdida del Norte y de Teruel y la partici\u00f3n del territorio que controlaba la Rep\u00fablica en dos, exasperaron a Besteiro y contribuyeron a intensificar su resentimiento, focalizado cada vez m\u00e1s en Negr\u00edn y en los comunistas, a los que atribu\u00eda todos los males que se cern\u00edan sobre Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El empecinamiento de Negr\u00edn en seguir luchando hasta alcanzar la victoria y el que no diera la menor importancia a sus iniciativas de buscar la mediaci\u00f3n brit\u00e1nica para un acuerdo de paz, aprovechando su viaje a Londres para asistir, como representante del Gobierno espa\u00f1ol, a la coronaci\u00f3n de Jorge VI, el 12 de mayo de 1937, irritaron profundamente a Besteiro, que tomaba la actitud de Negr\u00edn hacia \u00e9l como un insulto. Besteiro se cre\u00eda llamado a desempe\u00f1ar un papel fundamental en la consecuci\u00f3n de un acuerdo de paz con Franco, y, como era bastante suspicaz, se sent\u00eda disminuido y menospreciado, lo que dif\u00edcilmente pod\u00eda digerir.<\/p>\n<p>Si al principio la actitud cr\u00edtica de Besteiro con el Gobierno republicano desconcertaba a muchos militantes socialistas, la dimisi\u00f3n de Largo Caballero en mayo de 1937 gener\u00f3 en el PSOE de Madrid y en parte de la UGT un profundo sentimiento anticomunista, que la destituci\u00f3n en abril de 1938 de Prieto como ministro de la Guerra contribuir\u00eda a aumentar a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">La contribuci\u00f3n del PCE a la supervivencia de la II Rep\u00fablica<\/div>\n<p>Como bien se\u00f1ala Preston, tanto Besteiro como Prieto se negaban a reconocer la enorme contribuci\u00f3n del Partido Comunista a la supervivencia de la Rep\u00fablica. El Ej\u00e9rcito Popular constituido por iniciativa del PCE fue un elemento clave en este sentido. A finales de 1937, un 60% de los militantes del PCE formaban parte del Ej\u00e9rcito Popular, unos 50.000 hab\u00edan sido apresados por los franquistas despu\u00e9s de las ca\u00eddas de M\u00e1laga, Santander y Asturias, en febrero, agosto y octubre de 1937, respectivamente, y otros 20.000 hab\u00edan desaparecido en la batalla del Ebro, entre julio y noviembre de 1938, y durante la defensa de Catalu\u00f1a, entre diciembre de 1938 y enero de 1939.\u00a0\u00a0 El PCE hab\u00eda realizado, pues, un esfuerzo gigantesco en defensa de la Rep\u00fablica, con miles de militantes muertos, heridos de gravedad, desaparecidos o presos de los franquistas. A prop\u00f3sito de la resistencia en la zona centro-sur, el general Rojo remit\u00eda a Negr\u00edn el 18 de febrero de 1939 una carta, en la que dec\u00eda lo siguiente respecto del PCE: \u201c<em>No necesito decirle que de todos los partidos pol\u00edticos ha sido y es el \u00fanico que tiene mis simpat\u00edas. Creo que cometen un gran error, incluso asumiendo ellos la responsabilidad general de los mandos y de la direcci\u00f3n de esta fase de la lucha, porque van a hacer que se concentren a\u00fan m\u00e1s los<\/em> <em>esfuerzos del adversario y de todos los pa\u00edses y van a lograr que quede definitivamente aplastado su partido, el \u00fanico relativamente sano en nuestra organizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>\u201d.<\/p>\n<div class=\"destacados_noticias_derecha\">Con el golpe de Estado del coronel Casado del 5 de marzo de 1939, se produc\u00eda al final de la guerra civil un escenario parecido al del comienzo, en el que los militares facciosos, como Franco y Mola, se alzaron contra el gobierno leg\u00edtimamente constituido con el pretexto de que los comunistas preparaban un asalto al poder.<\/div>\n<p>Era evidente ye la preponderancia comunista en las fuerzas armadas molestaba profundamente a los anarquistas, para quienes el esfuerzo b\u00e9lico frenaba sus planes \u201crevolucionarios\u201d. En circunstancias como aquellas los comunistas pensaban con raz\u00f3n que para ser eficaces en la lucha era preciso observar una disciplina de hierro, lo que no se compadec\u00eda con las concepciones libertarias de rechazar la disciplina militar. Entre comunistas y anarquistas exist\u00eda una marcada hostilidad en el ej\u00e9rcito. Los segundos acusaban a los primeros de aspirar a tener el monopolio del poder y querer eliminarlos cuando se negaban a obedecer sus \u00f3rdenes. Con esp\u00edritu vengativo, en Levante se confeccionaron listas de comunistas en las unidades militares, que se convirtieron en objetivos despu\u00e9s del golpe de Casado. Con todo, para Preston, la influencia comunista en las fuerzas armadas era muy inferior a la que les atribu\u00edan los anarquistas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su regreso de Londres, tras asistir a la coronaci\u00f3n de Jorge VI, Besteiro, ignorando totalmente la necesidad de la Rep\u00fablica de defenderse militarmente, adopt\u00f3 una postura cada vez m\u00e1s anticomunista y \u201cproporcionalmente menos hostil a los franquistas\u201d Su obsesi\u00f3n ten\u00eda por blanco principal a Negr\u00edn, a quien acusaba de comunista. Pero este anticomunismo era compartido cada vez m\u00e1s por otros miembros del PSOE, como Prieto y Largo Caballero, con lo que Negr\u00edn, demasiado concentrado en mejorar, como presidente del Consejo, la situaci\u00f3n de la Rep\u00fablica a nivel internacional, y en dirigir, como ministro de la Guerra, el esfuerzo b\u00e9lico, no dispon\u00eda del tiempo necesario para contrarrestar el efecto nefasto del anticomunismo cada vez m\u00e1s extendido y que, en muchos casos, se antepon\u00eda a la m\u00e1xima prioridad, que era la defensa de la Rep\u00fablica. A fin de cuentas, el anticomunismo de anarquistas y de amplios sectores del PSOE contribuy\u00f3 a sembrar la divisi\u00f3n, el desaliento y el derrotismo.<\/p>\n<p>Preston se\u00f1ala atinadamente, a mi juicio, que la hostilidad de Besteiro al comunismo, escond\u00eda, en realidad, una falta de entusiasmo hacia la causa de la Rep\u00fablica. En el consejo de guerra franquista contra Besteiro, su abogado defensor aleg\u00f3 en su favor que el acusado hab\u00eda aprovechado su cargo de decano para proteger a varios falangistas de la Universidad a lo largo de 1937. Este gesto humanitario de Besteiro de proteger a los que ten\u00edan ideas distintas de las suyas ser\u00eda loable y digno de alabanza si su intervenci\u00f3n en favor de estas personas se limitara a salvarles la vida y no le hubieran servido de intermediarios para tomar contacto con la Quinta Columna clandestina de Madrid. Uno de esos compa\u00f1eros de Universidad, Antonio Luna Garc\u00eda, dirig\u00eda desde septiembre de 1937 en la capital la Quinta Columna, conocida como \u201cOrganizaci\u00f3n Antonio\u201d, que hab\u00eda sido creada a finales de 1936 por el capit\u00e1n Jos\u00e9 L\u00f3pez Palaz\u00f3n. En la declaraci\u00f3n ante el tribunal militar, Luna Garc\u00eda manifest\u00f3, en favor de Besteiro, que le hab\u00eda sorprendido la vehemencia con la que \u00e9ste criticaba al Gobierno de la Rep\u00fablica. En este orden de ideas, no es de extra\u00f1ar que en su informe al Gobierno franquista de Burgos en 1937, Luna Garc\u00eda presentara a Besteiro como \u201cun posible objetivo de la Quinta Columna\u201d. La organizaci\u00f3n clandestina de la Falange ordenaba a Luna en abril de 1938 que intentara convencer a Besteiro de que no se limitara a negarse a trabajar con el Gobierno, sino que fuera m\u00e1s all\u00e1 y tratara de poner fin a la guerra. Cuando la ofensiva franquista desde Arag\u00f3n lleg\u00f3 hasta el Mediterr\u00e1neo y dividi\u00f3 en dos el territorio de la Rep\u00fablica, dejando la zona central incomunicada del Gobierno de Valencia, Besteiro accedi\u00f3 por fin, a partir del verano de 1938, a presionar para que le permitieran formar un Gobierno, como primer paso para iniciar conversaciones de paz con Franco.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">Los contactos de Besteiro y Casado con la Quinta Columna<\/div>\n<p>La postura de Besteiro coincid\u00eda con la de Casado, con quien Antonio Bouthelier Espa\u00f1a, destacado falangista de la Quinta Columna de Madrid, hab\u00eda contactado en el verano de 1938, poco despu\u00e9s del nombramiento de Casado para el mando del ej\u00e9rcito del Centro. El servicio de espionaje franquista estaba al corriente del anticomunismo de Casado, cuyo hermano el teniente coronel Ces\u00e1r Casado era miembro de la Quinta Columna, y a Bouthelier se le encomend\u00f3 la misi\u00f3n de proponer a Casado que sirviera de esp\u00eda para los franquistas. No accedi\u00f3 de inmediato, pero tampoco inform\u00f3 de ello al SIM (Servicio de Informaci\u00f3n Militar), es decir, el cuerpo de seguridad de la Rep\u00fablica, para que investigara a Bouthelier. Aunque al SIM no se le hab\u00edan escapado, por supuesto, estos contactos de Casado, no emprendi\u00f3 acciones contra \u00e9l, dadas las buenas relaciones que el coronel manten\u00eda con miembros de este Cuerpo. Los contactos con simpatizantes de los franquistas en el ej\u00e9rcito republicano eran controlados por el Servicio de Informaci\u00f3n y Polic\u00eda Militar (SIPM), dirigido dentro del Estado Mayor de Franco por el coronel Jos\u00e9 Ungr\u00eda Jim\u00e9nez, una de cuyas figuras clave, el teniente coronel Jos\u00e9 Centa\u00f1o de la Paz, ayudante de Casado, manten\u00eda contacto radiof\u00f3nico permanente con el cuartel general de Franco en Burgos.<\/p>\n<p>A finales de enero de 1939 el grupo de Antonio Luna reuni\u00f3 a Besteiro y a Casado para examinar los planes destinados a derrocar a Negr\u00edn. Todo induc\u00eda al SIMP a considerar a Casado una persona susceptible de serles \u00fatil. Casado hab\u00eda mantenido el 8 de diciembre de 1938 en Madrid contactos con el diplom\u00e1tico brit\u00e1nico Ralph Stevenson, con quien hab\u00eda tratado del deseo de Londres de terminar con el conflicto de Espa\u00f1a. Casado, adem\u00e1s, seg\u00fan su concepci\u00f3n tradicional del Ej\u00e9rcito, se propuso debilitar el cuerpo de comisarios pol\u00edticos, creado al poco de estallar el conflicto para mantener la moral de la tropa y explicarle los objetivos pol\u00edticos de la guerra. Estos comisarios ten\u00edan el mismo rango que el jefe de la unidad donde serv\u00edan, lo que molestaba a la mayor\u00eda de los oficiales profesionales, sobre todo cuando los comisarios se permit\u00edan cuestionar a veces decisiones militares. A comienzos de 1939 los comisarios se esforzaban por mantener el esp\u00edritu de resistencia, mientras que entre los oficiales profesionales iba en aumento el derrotismo. La consecuencia fue que cundiera la desmoralizaci\u00f3n y aumentaran las deserciones.<\/p>\n<p>Otro aspecto preocupante de la conducta de Casado, que tambi\u00e9n apunta Preston, era su nula disposici\u00f3n a hacer entrar a sus fuerzas en combate, cosa que Vicente Rojo no le perdonar\u00eda nunca. Casado no era el \u00fanico derrotista en las filas republicanas, particularmente en el ej\u00e9rcito del Centro-Sur, donde, adem\u00e1s de Casado, el general Matallana G\u00f3mez y el propio Miaja no cumplieron las \u00f3rdenes del general Rojo de llevar a cabo maniobras de distracci\u00f3n para restar presi\u00f3n al ej\u00e9rcito del Ebro. Las diversas ofensivas deber\u00edan haber empezado el 11 de diciembre de 1938, pero se retrasaron hasta el 5 de enero de 1939, cuando el avance franquista en Catalu\u00f1a era pr\u00e1cticamente incontenible. La actuaci\u00f3n de los mandos del ej\u00e9rcito del Sur era considerado en el entorno de Negr\u00edn como consecuencia de la \u201ctraici\u00f3n, el sabotaje y el derrotismo\u201d. En lo que respecta al ej\u00e9rcito del Centro, su jefe de operaciones el teniente coronel Francisco Garc\u00eda Vi\u00f1als, era estrecho colaborador del SIMP y su funci\u00f3n consist\u00eda precisamente en garantizar que las fuerzas republicanas del centro permanecieran inactivas. La maniobra de diversi\u00f3n que le correspond\u00eda realizar a Casado tuvo lugar en Brunete y fue un desastre. Modesto acus\u00f3 a Casado de permitir que los franquistas conocieran los planes de batalla. Casado no atac\u00f3 en el punto se\u00f1alado por el general Rojo, sino que lanz\u00f3 al ej\u00e9rcito contra una zona, bien fortificada, con lo que la operaci\u00f3n fue un fracaso. Cuando era claro que el enemigo esperaba la operaci\u00f3n, Casado sigui\u00f3 adelante con ella, mandando a cientos de hombres a la muerte, al atacar posiciones pertrechadas con ametralladoras. Modesto calific\u00f3 esta ofensiva de Brunete como de \u201cantesala de la sublevaci\u00f3n casadista\u201d, destinada a debilitar las mejores unidades de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Otro militar que proporcionaba informaci\u00f3n al Estado Mayor de Franco, a trav\u00e9s de la Quinta Columna, era el general Matallana, como \u00e9l mismo lo reconoci\u00f3 en el consejo de guerra al que fue sometido tras el conflicto. Manifest\u00f3 su odio a \u201clos rojos\u201d, y c\u00f3mo no solo hab\u00eda proporcionado a la Quinta Columna informaci\u00f3n sobre asuntos militares, sino c\u00f3mo tambi\u00e9n hab\u00eda saboteado numerosas operaciones, incluida la ofensiva de Brunete. Revel\u00f3 que hab\u00eda podido llevar a cabo estos planes controlando a Miaja, un hombre \u201cf\u00e1cilmente manipulable\u201d, con ayuda de su segundo en mando y el jefe de Estado Mayor. Hab\u00edan conseguido ganar la confianza de Miaja \u201cpor medio de halagos y alentando su af\u00e1n de protagonismo\u201d. Recurrieron tambi\u00e9n a explotar la \u201cenvidia\u201d que Miaja sent\u00eda hacia Rojo, fomentando las murmuraciones, y, aprovechando el resentimiento de Miaja, dieron largas a las \u00f3rdenes de Rojo. Otras formas de sabotaje consistieron en ralentizar el transporte de las tropas, traslad\u00e1ndolas por ferrocarril, que era m\u00e1s lento, y no en camiones, y provocando retrasos que permitieron a los franquistas conocer los planes de batalla de los republicanos. Adem\u00e1s, la utilizaci\u00f3n de trenes para el transporte de tropas desorganiz\u00f3 el sistema de abastecimiento y llev\u00f3 a muchas mujeres a manifestarse en protesta por la falta de comida.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Preston, entre la fama de Miaja como el \u201cheroico salvador\u201d de Madrid, forjada por la propaganda republicana para levantar la moral popular, y la realidad, hab\u00eda un gran trecho. Miaja no pasaba de ser un militar bastante mediocre y opuesto a correr riesgos. Adem\u00e1s, parec\u00eda no enterarse nunca de lo que pasaba a su lado. Seg\u00fan el corresponsal de <em>The New York Times,<\/em> Herbert Matthews, Miaja beb\u00eda demasiado y hab\u00eda perdido el poco valor que tuvo en su d\u00eda. Adem\u00e1s, \u201cera d\u00e9bil y bobo, no ten\u00eda principios y [\u2026] su coraje pod\u00eda ser cuestionado seriamente\u201d. En resumidas cuentas, debido a la traici\u00f3n de Miaja, Matallana y Casado, comandantes de la zona centro, se perdi\u00f3 una oportunidad cuando Franco, tras recibir importantes suministro de material b\u00e9lico alem\u00e1n e italiano, preparaba un gran ataque a Catalu\u00f1a, con cuyo fin hab\u00eda dejado sus frentes meridionales relativamente indefensos.<\/p>\n<p>El problema no era solo la traici\u00f3n del alto mando de los ej\u00e9rcitos centro-sur, sino tambi\u00e9n la importante superioridad b\u00e9lica de los franquistas en tanques, artiller\u00eda, cobertura a\u00e9rea, ametralladoras y hasta fusiles. Mientras tanto, miles de toneladas de material b\u00e9lico- tanques, artiller\u00eda, aviones, ametralladoras y municiones-, que se dirig\u00edan desde El Havre a Port Bou, llegaban con un retraso considerable, despu\u00e9s de que Gobierno franc\u00e9s hubiese puesto todo tipo de obst\u00e1culos para que cruzasen su territorio. Seg\u00fan afirmaba Negr\u00edn, de haber llegado dos semanas antes, la situaci\u00f3n en Catalu\u00f1a podr\u00eda haberse evitado; si hubiera sido cuatro meses antes, la Rep\u00fablica pod\u00eda haber ganado la batalla del Ebro, y solo con dos meses antes, no se habr\u00eda perdido Catalu\u00f1a. Tras la ca\u00edda de esta \u00faltima, la retirada militar, a la que se incorporaron 450.000 civiles, prosigui\u00f3 hasta la frontera francesa y el internamiento de los refugiados en las playas del sur de Francia.<\/p>\n<p>De todas las autoridades republicanas que huyeron ante el avance franquista, solo Negr\u00edn, sus ministros y los comunistas regresaron a territorio republicano. El aislamiento de la zona central provoc\u00f3 un miedo generalizado, y las divisiones en el campo republicano entre los diferentes partidos o dentro de un mismo partido se agudizaron. Mientras tanto, toda una serie de factores favorec\u00edan el desmoronamiento de lo que quedaba de la Rep\u00fablica. A minar la moral contribu\u00eda la intensa labor de la Quinta Columna, que exacerbaba el anticomunismo, al hacer responsable de las privaciones que sufr\u00eda la capital- falta de combustible para la calefacci\u00f3n dom\u00e9stica y calentar el agua para cocinar, escasez de alimentos y de medicinas, etc.- al Partido Comunista, con cuya pol\u00edtica, aseguraban, estaba totalmente identificado el Gobierno.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">Anticomunismo y derrotismo<\/div>\n<p>El anticomunismo tradicional de los dirigentes de la CNT se hab\u00eda tambi\u00e9n trasladado ahora a gran parte del PSOE. El derrotismo cund\u00eda cada vez m\u00e1s en el \u00e1nimo de la gente. El creciente descontento fue, por supuesto, explotado por la Quinta Columna para desmoralizar a\u00fan m\u00e1s a los habitantes del Madrid asediado, a quienes les hablaba de la abundante comida de la que dispon\u00edan en las zonas controladas por los franquistas, y de la clemencia que, a buen seguro, Franco tendr\u00eda con todos los \u201cno comunistas\u201d. Las penurias de la poblaci\u00f3n y el cansancio de la guerra propiciaban la propaganda profranquista de la Quinta Columna.<\/p>\n<p>De otro lado, el deterioro de la situaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, las divisiones dentro del Partido Socialista y las conversaciones con el agente de la Quinta Columna Luna Garc\u00eda, persuadieron a Besteiro de que su anticomunismo era compartido por otros muchos, y de que hab\u00eda llegado el momento de romper su aislamiento en Madrid. El discurso pronunciado por Besteiro en el Comit\u00e9 Ejecutivo del PSOE celebrado en Barcelona el 15 de noviembre de 1938 no se distingu\u00eda demasiado de la ret\u00f3rica \u201cque llegaba de la zona franquista\u201d, en palabras de Preston. Seg\u00fan Besteiro, la guerra hab\u00eda estado \u201cdirigida y fomentada por los comunistas\u201d. Si ellos dejaran de intervenir, las posibilidades de continuar la guerra ser\u00edan peque\u00f1as. Aunque reconoc\u00eda que la salida de los comunistas del Gobierno ser\u00eda grave a aquellas alturas, para \u00e9l, si la guerra se ganara, \u201cEspa\u00f1a ser\u00eda comunista\u201d. Todo el resto de las democracias le ser\u00eda adversa y solo podr\u00eda contar con Rusia. Reconoc\u00eda, no obstante, que si los republicanos eran derrotados, \u201centonces el porvenir ser\u00eda terrible\u201d. Para Preston, el discurso de Besteiro fue \u201cuna muestra magistral de pesimismo, derrotismo e irresponsabilidad\u201d. Parec\u00eda como si el PCE, el partido de la guerra\u201d, fuera el \u00fanico obst\u00e1culo para la paz. En su discurso, Besteiro declaraba asimismo que Negr\u00edn era un comunista, que hab\u00eda entrado en el PSOE como un caballo de Troya. Hay que decir que estas acusaciones contra Negr\u00edn tuvieron un largo recorrido, pues hasta no hace mucho las segu\u00edan repitiendo todos los partidos republicanos, con excepci\u00f3n de los comunistas. Tuvieron que venir historiadores como Gabriel Jackson, Enrique Moradiellos, \u00c1ngel Vi\u00f1as y Paul Preston, entre otros, para desmontar esas falsas acusaciones, que solo hoy repiten los pseudohistoriadores neofranquistas.<\/p>\n<p>Besteiro volvi\u00f3 de Barcelona muy decepcionado de que Aza\u00f1a no aceptara la formaci\u00f3n de un Gobierno, que tendr\u00eda por misi\u00f3n buscar la paz. Para \u00e9l, Negr\u00edn estaba prologando innecesariamente la guerra. A su llegada a Madrid estableci\u00f3 contacto con Casado, mientras Luna Garc\u00eda, de la Quinta Columna, intentaba convencerle de que si no consegu\u00eda formar un Gobierno con un amplio respaldo pol\u00edtico, deb\u00eda tratar de buscar apoyo militar. Se iba as\u00ed preparando el terreno para la adhesi\u00f3n de Besteiro al golpe de Casado. Empezaron a mantener contactos, de los que grupo de Luna Garc\u00eda (Quinta Columna) estaba perfectamente al tanto e informaba a Burgos. El SIMP de Ungr\u00eda ten\u00eda inter\u00e9s en que se informara a Casado de las garant\u00edas ofrecidas por Franco a los altos mandos profesionales del ej\u00e9rcito republicano que depusieran las armas y \u201cno tuvieran delitos comunes en su conciencia\u201d. Despu\u00e9s de una reuni\u00f3n en casa de Besteiro, en la que Casado le detall\u00f3 sus planes de paz, ambos siguieron manteniendo contactos frecuentes durante todo el mes de febrero.<\/p>\n<p>Un factor que contribuy\u00f3 al golpe de Casado fue la declaraci\u00f3n del estado de guerra realizada por Negr\u00edn el 23 de enero de 1939, cuando las fuerzas de Franco estaban a las puertas de Barcelona. Ning\u00fan gobierno republicano hab\u00eda dado ese paso hasta entonces, para no acabar con las libertades democr\u00e1ticas y porque hab\u00eda sospechas sobre la lealtad de los militares profesionales. Esta iniciativa ten\u00eda por objeto reunir a todos los contingentes de la zona centro-sur bajo una autoridad militar. El poder quedaba delegado en el Ej\u00e9rcito, y, en el caso de dicha zona, en los generales Miaja y Matallana, ambos poco de fiar, sobre todo el segundo de quien sabemos sus contactos con la Quinta Columna de Madrid y el gobierno de Burgos.<\/p>\n<p>Las competencias de los gobernadores civiles quedaban transferidas a los gobernadores militares, a quienes Vicente Uribe calificaba de \u201caut\u00e9nticos f\u00f3siles\u201d, que hab\u00edan demostrado su incompetencia para hacer la guerra. Esta medida facilit\u00f3 el complot de Casado. Despu\u00e9s de la ca\u00edda de Barcelona, las autoridades de la Rep\u00fablica cruzaban la frontera francesa, camino del exilio. No regresar\u00edan a Espa\u00f1a, como tampoco lo har\u00eda Vicente Rojo, comandante jefe de las fuerzas armadas republicanas. El \u00fanico que regres\u00f3 fue Negr\u00edn.<\/p>\n<div class=\"destacados_noticias_derecha\">Aunque la derrota de la Rep\u00fablica era previsible, la revuelta de Casado contra el Gobierno de Negr\u00edn la precipit\u00f3 al desencadenar en el Madrid asediado por las fuerzas franquistas una \u201cmini guerra civil\u201d que cost\u00f3 la vida de dos mil personas y dio al traste con los planes de evacuaci\u00f3n de miles de republicanos.<\/div>\n<p>En una reuni\u00f3n que Casado tuvo en Valencia con los generales Matallana, Miaja y Leopoldo Men\u00e9ndez (comandante del ej\u00e9rcito de Levante) habr\u00edan pactado que en el caso de que Negr\u00edn regresara a la zona centro, crear\u00edan un Consejo Nacional de Defensa para derrocarlo. Que Casado siguiera adelante con sus planes contra Negr\u00edn despu\u00e9s de la ratificaci\u00f3n el 9 de febrero de 1939 de la Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas de Franco se explica por la obsesi\u00f3n anticomunista que compart\u00eda con este \u00faltimo. Esta Ley, retroactiva hasta 1934 y hecha p\u00fablica el 12 de febrero, ten\u00eda por objeto liquidar las culpas contra\u00eddas por quienes contribuyeron con actos u omisiones graves a \u201cformar la subversi\u00f3n roja, a mantenerla viva durante m\u00e1s de dos a\u00f1os y a entorpecer el triunfo, providencial e hist\u00f3ricamente ineludible, del Movimiento Nacional\u201d. Esta Ley, todos los republicanos eran culpables del delito de rebeli\u00f3n militar. Casado estaba convencido de que no estaba incluido entre esos republicanos, ya que tanto \u00e9l como sus estrechos colaboradores pensaban que los militares que luchaban en campos opuestos estaban unidos, por encima de todo, por una especie de \u201c<em>esprit de corps<\/em>\u201d , que los libraba de los planes de venganza de Franco. Aunque creyera las promesas de inmunidad para los militares profesionales, bastaba con o\u00edr las declaraciones que hacia Franco y con la reci\u00e9n promulgada Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas para hacer comprender a Casado que la rendici\u00f3n que proyectaba tendr\u00eda consecuencias tr\u00e1gicas. Como expresaban sus declaraciones a la <em>United Press<\/em> a principios de 1938, Franco rechazaba cualquier posible amnist\u00eda para los republicanos. Su pol\u00edtica era la de una venganza institucionalizada.<\/p>\n<p>A Negr\u00edn, por su parte, le preocupaba desde hacia tiempo la responsabilidad que ten\u00eda contra\u00edda con la poblaci\u00f3n republicana. Negr\u00edn sab\u00eda perfectamente que una paz negociada podr\u00eda garantizar la huida de algunos centenares, o quiz\u00e1 miles de representantes pol\u00edticos, pero que el ej\u00e9rcito y la mayor\u00eda de los republicanos de a pie quedar\u00edan a merced de los franquistas, y que \u00e9stos ser\u00edan implacables. Por ello, Negr\u00edn rehus\u00f3 aceptar una rendici\u00f3n incondicional. Como dijo el 7 de agosto de 1938 a su amigo Juan-Sime\u00f3n Vidarte: \u201c Yo no entrego indefensos a centenares de espa\u00f1oles, que se est\u00e1n batiendo heroicamente por la Rep\u00fablica, para que Franco se d\u00e9 el placer de fusilarlos como ha hecho en su tierra, en Andaluc\u00eda, las Vascongadas, en cuantos pueblos ha puesto su pezu\u00f1a el caballo de Atila\u201d.<\/p>\n<p>En este empe\u00f1o por conseguir que el final de la guerra entra\u00f1ara el menor sufrimiento posible para los republicanos, Negr\u00edn no cont\u00f3 con el apoyo de Aza\u00f1a. Por m\u00e1s que intent\u00f3 en la reuni\u00f3n del 30 de de enero convencerlo de que regresara a Madrid despu\u00e9s de cruzar la frontera francesa, Aza\u00f1a se neg\u00f3 con el argumento de que su regreso a Espa\u00f1a implicar\u00eda un apoyo a su pol\u00edtica de resistencia. Negr\u00edn no logr\u00f3 convencerlo de que regresara. La ma\u00f1ana del 5 de febrero de 1939 Aza\u00f1a part\u00eda al exilio para no volver a poner nunca m\u00e1s los pies en Espa\u00f1a. La presencia de Aza\u00f1a en Par\u00eds equival\u00eda a desautorizar la pol\u00edtica de resistencia de Negr\u00edn como baza en las negociaciones. Al mismo tiempo causaba un gran da\u00f1o a la Rep\u00fablica, ya que era una manera de anunciar a las autoridades francesas y brit\u00e1nicas que, para \u00e9l, la guerra estaba ya perdida. Trat\u00e1ndose del presidente de la Rep\u00fablica, esta actitud era muy grave. Zugazagoitia comentaba, seg\u00fan cuenta Preston, que Negr\u00edn y Aza\u00f1a eran incompatibles: el primero era en\u00e9rgico y din\u00e1mico, y el segundo, sedentario y timorato. Negr\u00edn le hab\u00eda dicho a Zugazagoitia a prop\u00f3sito de Aza\u00f1a, que era una persona con \u201cuna incarnadura medrosa\u201d, y que el \u201cmiedo\u201d lo descompon\u00eda. Esta actitud timorata de Aza\u00f1a produce una gran pena, una enorme tristeza. Se ve que era algo superior a s\u00ed mismo, formaba parte de su naturaleza.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">La propuesta de una mediaci\u00f3n internacional<\/div>\n<p>En la \u00faltima reuni\u00f3n de las Cortes Republicanas, celebrada la medianoche del 1 de febrero de 1939 en los establos del castillo de Figueras, Negr\u00edn se refiri\u00f3 a la necesidad de una mediaci\u00f3n internacional para tener garant\u00edas de que no habr\u00eda represalias al final de la guerra. Present\u00f3 un plan para poner fin al conflicto a cambio de que Franco respetara determinadas condiciones, siendo la principal que era preciso evitar un ba\u00f1o de sangre. Los diputados all\u00ed reunidos dieron a Negr\u00edn un voto de confianza, aunque se oyeron murmullos de resentimiento contra los comunistas. Todos los diputados partieron a Franci, algunos para ver c\u00f3mo pod\u00edan regresar a la zona centro, y otros para ponerse a salvo. Entre los que permanecieron en Francia, sobre todo los anarquistas y los partidarios de Largo Caballero, empezaron a circular acusaciones contra Negr\u00edn y los comunistas de que eran los responsables de la derrota de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Mientras tanto, atendiendo a la petici\u00f3n de Aza\u00f1a, los gobiernos brit\u00e1nico y franc\u00e9s se decidieron a presionar a Negr\u00edn para que aceptase el cese de las hostilidades, a condici\u00f3n de que Franco se comprometiera a una ocupaci\u00f3n pac\u00edfica del pa\u00eds, sin represalias pol\u00edticas y la retirada de las tropas extranjeras de Espa\u00f1a. Negr\u00edn mantuvo en una casa del pueblo de La Vajol una reuni\u00f3n con los representantes brit\u00e1nico y franc\u00e9s para manifestarles que, aunque la derrota en Catalu\u00f1a era segura, la guerra en Europa era inevitable y la resistencia en la zona republicana centro-sur pod\u00eda mantenerse, En este sentido, expres\u00f3 la esperanza de que el material que llevaran a Francia las fuerzas republicanas pudiera repatriarse. Negr\u00edn ignoraba que George Bonnet, ministro de Asuntos Exteriores de Francia, ya hab\u00eda anunciado a Qui\u00f1ones de Le\u00f3n, el representante de Franco en Par\u00eds, que su gobierno no permitir\u00eda el retorno de las tropas republicanas espa\u00f1olas y del material b\u00e9lico a la zona centro-sur. En realidad, a brit\u00e1nicos y franceses no les preocupaba demasiado garantizar que Franco no tomara represalias.<\/p>\n<p>El gobierno republicano continu\u00f3 en el castillo de Figueras hasta que las \u00faltimas unidades del ej\u00e9rcito republicano hubieran cruzado la frontera el 9 de febrero. Seg\u00fan el corresponsal de <em>The<\/em> <em>Times<\/em>, Lawrence Fernsworth, conservador y cat\u00f3lico, la resistencia de Negr\u00edn ten\u00eda por objeto proteger la huida de Madrid de miles de personas, que, si no, ser\u00edan v\u00edctimas de las represalias de Franco. Casado se opuso a Negr\u00edn , propalando la falacia de que la resistencia era una treta para instaurar una dictadura comunista. Ya sabemos que este discurso constituye el eje principal de la propaganda franquista, pero lo que resulta sorprendente es que lo repitieran tambi\u00e9n como art\u00edculo de fe anarquistas y socialistas. En efecto, va contra toda l\u00f3gica, ya que de ser el PCE una marioneta del Kremlin, como dec\u00edan Casado y los anarquistas, una dictadura comunista en Espa\u00f1a no tendr\u00eda mucho sentido, por ser totalmente contraria a los intereses de la pol\u00edtica exterior sovi\u00e9tica en 1938 y 1939. Lo que buscaba la URSS al principio era una alianza de seguridad colectiva con Francia y Gran Breta\u00f1a contra la Alemania nazi. Pero, despu\u00e9s de los Acuerdos de Munich y en v\u00edas de concertar el Pacto Molotov-Ribbentrop, de agosto de 1939, l a Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s en enemistarse con Hitler. La idea, pues, de que lo que la resistencia de Negr\u00edn ocultaba era el prop\u00f3sito de instaurar una dictadura comunista no tiene sentido, se cae por su peso.<\/p>\n<p>Solo despu\u00e9s de que el general Rojo llegara para anunciar que las \u00faltimas tropas republicanas hab\u00edan cruzado la frontera la ma\u00f1ana del 9 de febrero, entr\u00f3 Negr\u00edn en Francia, con la intenci\u00f3n de dirigirse a Toulouse, y desde all\u00ed volar de vuelta a Espa\u00f1a. Estando en Perpi\u00f1\u00e1n fue a verle un emisario del general Miaja, el capit\u00e1n L\u00f3pez, con la misi\u00f3n de convencer a Negr\u00edn de que permaneciera en Francia y de que el presidente Aza\u00f1a diera permiso a Miaja para negociar la paz con los franquistas. El enviado de Miaja, un hombre \u201cferozmente anticomunista\u201d, seg\u00fan dice Preston, pint\u00f3 un panorama sombr\u00edo de la situaci\u00f3n de la zona centro, que pod\u00eda resumirse en que no hab\u00eda ninguna posibilidad de seguir resistiendo. No hab\u00eda municiones, ni v\u00edveres, ni combustible, y la \u00fanica soluci\u00f3n posible era la de confiar a Miaja la tarea de negociar la rendici\u00f3n en las mejores condiciones. El capit\u00e1n L\u00f3pez viaj\u00f3 despu\u00e9s a Par\u00eds para entrevistarse con Aza\u00f1a, a quien manifest\u00f3 que era necesario formar un gobierno de militares profesionales, que pudieran negociar una paz razonable con Franco.<\/p>\n<p>En cuanto a Negr\u00edn, volaba desde Toulouse a Alicante, acompa\u00f1ado de \u00c1lvarez del Vayo, su ministro de Estado (Asuntos Exteriores), y de Santiago Garc\u00eda Arroyo, jefe del SIM. Viajaron en un vuelo regular de Air Franco y bajo nombres falsos. Negr\u00edn hab\u00eda mantenido antes de partir una reuni\u00f3n con Trif\u00f3n G\u00f3mez, intendente general de Abastecimientos del ej\u00e9rcito republicano, a quien pidi\u00f3 que siguiera mandando v\u00edveres, pero que procurara que no llegara a haber \u201calmacenamiento\u201d. Bastaba con que hubiera para unos doce d\u00edas, que era lo que se calculaba que aquello iba a durar. Era evidente, por un lado, que Negr\u00edn volv\u00eda para firmar la paz y utilizar su discursos de la resistencia como baza, y, por otro, que tanto \u00e9l como el ministro de Hacienda, M\u00e9ndez Aspe, deseaban conservar recursos para el \u00e9xodo y el exilio. Como le hab\u00eda confiado a su secretario Benigno Rodr\u00edguez, Negr\u00edn regresaba a Espa\u00f1a para \u201csalvar lo m\u00e1s posible\u201d. Para \u00e9l, se trataba de terminar la guerra \u201ccon honor y dignidad\u201d. Cada vez iba imponi\u00e9ndose m\u00e1s la idea de que los comunistas representaban \u201cel \u00fanico obst\u00e1culo\u201d para terminar con el conflicto. Fueron tachados de \u201cenemigos de la paz\u201d por los derrotistas, que hab\u00edan conseguido explotar el cansancio de la guerra y el miedo de la gente.<\/p>\n<p>La mayor hostilidad hacia los comunistas proced\u00eda del movimiento libertario. Los anarquistas abrigaban contra ellos un profundo rencor, porque, contrariamente a los deseos libertarios de una revoluci\u00f3n social inmediata, los comunistas pensaban que era necesario ganar antes la guerra. Adem\u00e1s, teniendo en cuenta la facilidad con que la Quinta Columna pod\u00eda infiltrarse en la CNT-FAI, los servicios de seguridad, controlados por los comunistas, se hab\u00edan mostrado particularmente duros con ellos. Era del dominio p\u00fablico- como lo denunciaban art\u00edculos de la prensa comunista, socialista y de Izquierda Republicana- que redes de la Quinta Columna utilizaban carn\u00e9s de la CNT. La facilidad con que se pod\u00eda adquirir un carn\u00e9 del sindicato anarquista dio a la Quinta Columna la posibilidad de obtener informaci\u00f3n y ejecutar acciones provocadoras. La acreditaci\u00f3n de la CNT les permit\u00eda tener carn\u00e9s de los servicios de seguridad republicanos. De otro lado, los anarquistas tomaron contacto con los generales que estaban tambi\u00e9n siendo sondeados por Casado, y la CNT, la FAI y las Juventudes Libertarias enviaron una carta al general Miaja para proponerle la creaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n que uniera a todas las fuerzas antifascistas de la zona centro-sur, con exclusi\u00f3n de los comunistas.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">La decisi\u00f3n del general Rojo de permanecer en Francia<\/div>\n<p>Un rudo golpe a la pol\u00edtica de Negr\u00edn de prolongar al m\u00e1ximo la resistencia fue la decisi\u00f3n del general Rojo de permanecer en Francia y no regresar a Espa\u00f1a, a la zona centro-sur. Esta decisi\u00f3n fue tanto m\u00e1s catastr\u00f3fica por cuanto su sustituto m\u00e1s probable, el general Matallana, estaba trabajando ya a favor de la causa rebelde. El argumento de Rojo para no volver era la necesidad de ocuparse de los miles de soldados republicanos confinados en campos de concentraci\u00f3n insalubres, instalados en las playas del sur de Francia, donde permanec\u00edan hacinados en p\u00e9simas condiciones, sin comida, agua potable y cuidados m\u00e9dicos elementales. Todos los intentos por convencer a Rojo de que volviera a Espa\u00f1a resultaron vanos. La ausencia de Rojo al lado de Negr\u00edn contribuy\u00f3 sin duda considerablemente al \u00e9xito del golpe de Casado.<\/p>\n<p>Entretanto, la hostilidad entre los comunistas y Casado era cada vez m\u00e1s del dominio p\u00fablico. Los continuos esfuerzos de \u00e9ste por atizar las disensiones entre los comunistas y los dem\u00e1s componentes del Frente Popular se intensificaron. Casado encontr\u00f3 una ocasi\u00f3n de oro al prohibir la distribuci\u00f3n de un manifiesto del PCE, en el que \u00e9ste censuraba a Largo\u00a0\u00a0 Caballero, quien, despu\u00e9s de pasar a Francia el 29 de enero de 1939, hab\u00eda decidido no regresar a Espa\u00f1a y quedarse en Par\u00eds.\u00a0\u00a0 El PCE le echaba en cara que se hubiera ausentado en un momento en el que deber\u00eda haber estado all\u00ed para levantar la moral del pueblo. Casado no solo prohibi\u00f3 la distribuci\u00f3n del manifiesto, sino que celebr\u00f3 una reuni\u00f3n del Frente Popular de Madrid, en el que se azuz\u00f3 la hostilidad de los socialistas hacia el PCE, atribuy\u00e9ndole insultos al veterano l\u00edder socialista, que eran falsos.<\/p>\n<p>En un discurso, Dolores Ib\u00e1rruri atac\u00f3 a Largo Caballero, Casado y Miaja, mientras que Vicente Uribe denunci\u00f3 a quienes estaban haciendo el trabajo del enemigo al propagar la idea de que era posible la paz sin represalias. Uribe propon\u00eda \u201cpurgar\u201d a los derrotistas y fortalecer el esfuerzo b\u00e9lico, lo que no hizo sino exacerbar la animosidad de Casado hacia los comunistas y la desconfianza de \u00e9stos hacia el coronel. La c\u00fapula del PCE, seg\u00fan informa Dolores Ib\u00e1rruri en sus memorias, hab\u00eda manifestado a Negr\u00edn la conveniencia de que Miaja y Casado fueran sustituidos, a lo que Negr\u00edn se neg\u00f3 porque \u201cpodr\u00eda provocar actos de indisciplina que rompiesen la resistencia\u201d. De haber sido sustituidos, quiz\u00e1 el golpe habr\u00eda sido desbaratado, pero el alto mando franquista ten\u00eda soluciones de recambio, con simpatizantes de la causa rebelde, a los que habr\u00eda pedido recurrir, como el general Matallana. No solo no hubo destituciones, sino que los \u00faltimos nombramientos de Negr\u00edn no hab\u00edan sido demasiado afortunados, entre otros el del general Miaja, ascendido a comandante supremo del ej\u00e9rcito, la armada y las fuerzas a\u00e9reas, pasando el general profranquista Matallana G\u00f3mez a ocupar el puesto anteriormente ocupado por Miaja, y para desempe\u00f1ar el dejado vacante por Matallana fue nombrado el tambi\u00e9n coronel profranquista F\u00e9lix Muedra Mi\u00f1\u00f3n. Por entonces ya circulaban rumores, negados por Miaja, de que su Estado Mayor Central estaba en contacto con el cuartel general de Franco. Al mismo tiempo, Casado realiz\u00f3, con \u00e9xito, el intento de ganar a su causa a Cipriano Mera, comandante anarquista del Cuatro Grupo de Ej\u00e9rcitos del Centro<\/p>\n<p>A su llegada a Albacete el 10 de febrero, Negr\u00edn contact\u00f3 con Miaja, Matallana y otros mandos del ej\u00e9rcito, no tardando en darse cuenta del fr\u00edo y poco cordial recibimiento que le dispensaron. Ignoraba totalmente los contactos de Casado con los servicios secretos franquistas y sus conversaciones con los generales Miaja y Matallana, el contralmirante Buiza (comandante de la flota) y el l\u00edder anarquista Cipriano Mera. La actitud de Buiza revelaba que no pod\u00eda contar con la armada para proteger los barcos mercantes que evacuasen a los que corr\u00edan peligro. La actitud de desd\u00e9n y menosprecio de los altos mandos militares hacia Nagr\u00edn y el Gobierno hac\u00eda presagiar lo peor.<\/p>\n<p>El 12 de febrero (seg\u00fan otra versi\u00f3n, el 25), Negr\u00edn se reun\u00eda durante cuatro horas con Casado. \u00c9ste present\u00f3 un panorama de lo m\u00e1s sombr\u00edo de la zona central: falta de material b\u00e9lico y estado catastr\u00f3fico de las tropas, cuya indumentaria y alimentaci\u00f3n eran muy deficientes. En cuanto a la poblaci\u00f3n civil en Madrid, \u00e9sta se encontraba al borde de la hambruna. Para Casado, ante la clamorosa petici\u00f3n de paz, solo cab\u00eda la rendici\u00f3n. Negr\u00edn le replic\u00f3 entonces que, puesto que los brit\u00e1nicos y los franceses no hab\u00edan apoyado sus propuestas para una rendici\u00f3n sin represalias, la \u00fanica opci\u00f3n posible era resistir hasta que Franco aceptara renunciar a ejercer represalias masivas.<\/p>\n<p>Entretanto Casado que, en los d\u00edas previos a esta reuni\u00f3n con Negr\u00edn, estaba esperando respuesta de las \u201cgenerosas condiciones\u201d que los representantes de la Quinta Columna le hab\u00edan asegurado que Franco les comunicar\u00eda, recibi\u00f3 la carta de su amigo el general Barr\u00f3n, en la que le conformaba la \u201cbenevolencia\u201d del general rebelde. En su respuesta a Barr\u00f3n, a trav\u00e9s de su contacto en la Quinta Columna, el profesor Julio Palacios, Casado aseguraba que todo estaba preparado para asaltar los reductos comunistas, al grito de \u201c\u00a1Viva Espa\u00f1a y muera Rusia!\u201d. Ni que Franco se las hubiera dictado. Casado transmiti\u00f3 el mensaje de Barr\u00f3n a Miaja y a los dem\u00e1s comprometidos en la conjura.<\/p>\n<p>Parece incre\u00edble que Casado creyera lo que le contaba el SIMP, pues era sabido que muchos oficiales del Ej\u00e9rcito, am\u00e9n de decenas de miles de civiles, hab\u00edan sido ejecutados por Franco bajo la aberrante acusaci\u00f3n de \u201crebeli\u00f3n militar\u201d. Lo que en la jerga franquista significaba que hab\u00eda rehusado unirse al llamado \u201cMovimiento Nacional\u201d. El mundo al rev\u00e9s. Casado, en su delirio, lleg\u00f3 a pensar que el final de la guerra ser\u00eda negociado entre \u00e9l y Franco, y que este \u00faltimo- como Casado lleg\u00f3 a comentarlo con otras personas a las que trat\u00f3 de reclutar- incorporar\u00eda a altos mandos del Ej\u00e9rcito republicano en las fuerzas armadas franquistas. En lo que respecta a los detalles de la rendici\u00f3n, Casado declar\u00f3 estar convencido de que podr\u00eda conseguir que las fuerzas de Franco entraran en Madrid sin disparar un solo tiro. Lo que ped\u00eda a cambio era clemencia para su Estado Mayor. Aunque lament\u00f3 que fuese imposible impedir la huida de algunos destacados dirigentes y cabecillas \u201crojos\u201d (<em>sic<\/em>), prometi\u00f3, no obstante, que los que se quedaran en Madrid ser\u00edan arrestados.<\/p>\n<p>A su regreso a Espa\u00f1a, Negr\u00edn se propuso reorganizar las redes de distribuci\u00f3n alimentaria y las fuerzas militares del centro, con el objeto de poder resistir hasta el inicio de la guerra en Europa, o hasta poder organizar una evacuaci\u00f3n masiva o el menor n\u00famero posible de muertes de republicanos. Dado que Franco iba a imponer una rendici\u00f3n incondicional, a la que seguir\u00eda una despiadada represi\u00f3n, y de que en la escena europea no se producir\u00edan cambios que favorecieran a la Rep\u00fablica, Negr\u00edn pensaba que la \u00fanica soluci\u00f3n era sacar el mejor provecho posible de los recursos disponibles hasta que Franco se comprometiera p\u00fablicamente a no tomar represalias contra la poblaci\u00f3n vencida. Negr\u00edn estaba persuadido de que la capitulaci\u00f3n abrir\u00eda la veda de caza al republicano. La resistencia en la zona centro no significaba luchar hasta morir, sino en conseguir una retirada controlada, lo que implicaba mantener el dominio de las instalaciones a\u00e9reas, de las carreteras de la costa sudeste y de los puertos mediterr\u00e1neos m\u00e1s importantes para poder efectuar desde all\u00ed la evacuaci\u00f3n masiva de los republicanos, cuya vida peligraba m\u00e1s.<\/p>\n<p>La zona centro-sur estaba compuesta de diez provincias, una poblaci\u00f3n de diez millones de habitantes y ciudades importantes como Madrid, Valencia, Alicante, Almer\u00eda y Cartagena. Los contingentes del Ej\u00e9rcito republicano de la zona centro ascend\u00edan a medio mill\u00f3n de hombres. Respecto de la flota republicana, \u00e9sta estaba compuesta de tres cruceros, trece destructores, siete submarinos, cinco buques torpederos y dos lanchas ca\u00f1oneras. Donde la Rep\u00fablica flaqueaba era en la Aviaci\u00f3n. La situaci\u00f3n no era, sin embargo, tan desesperada como para que Negr\u00edn contemplara una inmediata rendici\u00f3n incondicional. Por esta raz\u00f3n, los embajadores de la Rep\u00fablica en Par\u00eds y en Londres se esforzaban por obtener el apoyo de los gobiernos franc\u00e9s y brit\u00e1nico para que Franco aceptase los tres puntos de Negr\u00edn, a saber, declaraci\u00f3n por parte de Franco de que Espa\u00f1a ser\u00eda independiente, que el pueblo espa\u00f1ol ser\u00eda libre de elegir su forma de gobierno, y que no habr\u00eda represalias. Era evidente que Franco no iba a aceptar ninguna de estas tres condiciones. El Gobierno brit\u00e1nico hab\u00eda decidido que cuando las \u00faltimas tropas republicanas cruzaran la frontera francesa, reconocer\u00eda a Franco, pero no ten\u00eda intenci\u00f3n de exigir a \u00e9ste el compromiso de que no tomara represalias. El Gobierno de Neville Chamberlain ansiaba que la guerra de Espa\u00f1a terminara lo antes posible, ya que la continuaci\u00f3n de la guerra iba en contra de su pol\u00edtica de apaciguamiento. Adem\u00e1s, Chamberlain esperaba que, despu\u00e9s de terminada la guerra de Espa\u00f1a, Franco, al seguir endeudado con Alemania e Italia, recurrir\u00eda a Gran Breta\u00f1a y Francia, con el objeto de que empresas de estos pa\u00edses aportaran los capitales necesarios para la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds. La suerte que pudieran correr los miles de republicanos espa\u00f1oles derrotados no le importaba demasiado.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Casado prosegu\u00eda insidiosamente con sus planes. Edmundo Dom\u00ednguez, comisario inspector del Ej\u00e9rcito del Centro, revel\u00f3 a Negr\u00edn el alcance de la conspiraci\u00f3n contra \u00e9l, y c\u00f3mo agentes de Casado estaban tratando con jefes y agentes franquistas. Le revel\u00f3, adem\u00e1s, los contactos de Casado con la CNT, en especial con Cipriano Mera, con Besteiro, con Wenceslao Carrillo y con numerosos altos mandos del ej\u00e9rcito. Estas actividades hab\u00edan tenido que haber sido investigados por el SIM (Servicio de Informaci\u00f3n Militar), pero su jefe en la zona centro, \u00c1ngel Pedrero, trabajaba ya estrechamente con Casado desde noviembre de 1938. Negr\u00edn hab\u00eda ordenado la destituci\u00f3n de Pedrero, pero, al amenazar Casado con dimitir, Negr\u00edn se retract\u00f3. Despu\u00e9s, reiter\u00f3 la orden, pero Casado la ignor\u00f3-. Negr\u00edn trataba de no exacerbar el malestar ya existente entre los civiles y los militares en lo que quedaba del territorio republicano. Con este fin, recurri\u00f3 a altos mandos profesionales, ignorante de que algunos de ellos ya estaban de acuerdo con Casado. La animosidad de este \u00faltimo hacia los comunistas, se volvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s agresiva, con el objeto sobre todo de agradar a Franco.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">La alianza de Casado con los anarquistas<\/div>\n<p>Su obsesi\u00f3n anticomunista lo llev\u00f3 a aliarse con anarquistas, no solo con Cipriano Mera, sino con otros a\u00fan m\u00e1s radicales, como Eduardo Val Besc\u00f3s y Jos\u00e9 Garc\u00eda Pradas. Ambos miembros de la FAI. Val, un camarero, jefe del Comit\u00e9 Regional de Defensa de la CNT-FAI en Madrid, creado a principios de la guerra, estuvo tras el asesinato no solo de muchos derechistas, sino tambi\u00e9n de numerosos comunistas. La estrecha colaboraci\u00f3n entre Casado y los anarquistas estaba basada en el odio visceral que todos ellos sent\u00edan por el comunismo. Seg\u00fan Edmundo Dom\u00ednguez, Casado lleg\u00f3 a confeccionar una lista de comunistas a los que pensaba eliminar.<\/p>\n<p>Negr\u00edn se encontraba, a fin de cuentas, muy solo rodeado de enemigos. De los militares profesionales, con excepci\u00f3n del fiel aza\u00f1ista, el general Hern\u00e1ndez Sarabia, y de los generales Hidalgo de Cisneros y Antonio Cord\u00f3n, ambos miembros del Partido Comunista, solo pod\u00eda contar con altos mandos procedentes de las milicias, que hab\u00edan ascendido en la escala militar durante la guerra, como L\u00edster y Modesto, los dos destacados miembros del PCE. Lo que retuvo a Negr\u00edn de formar un nuevo Estado Mayor General, que fuera fiable, se debi\u00f3 probablemente a que tem\u00eda que, al hacerlo con comunistas,\u00a0\u00a0 \u00fanicos altos mandos en los que pod\u00eda confiar plenamente, sirviera de pretexto a los derrotistas para entrar en acci\u00f3n. Es muy posible que as\u00ed fuera, desde el momento en que encontr\u00f3 la justificaci\u00f3n final para su golpe en la decisi\u00f3n de Negr\u00edn a principios de marzo de 1939 de contar con altos mandos comunistas para proteger la base naval de Cartagena y otros puntos clave de su estrategia de evacuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los anarquistas, Casado hab\u00eda entrado en contacto con el \u201cbasti\u00f3n del anticomunismo en el seno del PSOE\u201d, la Agrupaci\u00f3n Socialista Madrile\u00f1a (ASM), controlada por los partidarios de Largo Caballero. Entre los m\u00e1s fervientes anticomunistas de esta Agrupaci\u00f3n figuraban Wenceslao Carrillo y Juli\u00e1n Besteiro. Franco no ten\u00eda necesidad de lanzar ninguna ofensiva. \u00bfPara qu\u00e9? De hecho, detuvo las operaciones en la zona centro-sur, en la confianza de que era preferible esperar a que los planes de Casado precipitaran el derrumbamiento de la resistencia republicana.<\/p>\n<p>Preston realiza un circunstanciado relato de los pasos por los principales actores del drama en los d\u00edas previos al golpe casadista. Estas p\u00e1ginas no dejan de causarnos un terrible desasosiego, pues ponen de manifiesto de forma descarnada la hipocres\u00eda, doblez y falsedad del autor de tan alevosa acci\u00f3n. Para lanzar su golpe, Casado se hab\u00eda instalado en el ministerio de Hacienda, en la calle de Alcal\u00e1, donde se reunieron con \u00e9l, entre otros, los anarquistas Val y Garc\u00eda Pradas, y los socialistas Besteiro y Wenceslao Carrillo. Garc\u00eda Pradas hab\u00eda enviado escuadrones anarquistas para ocupar las dos principales emisoras de radio republicanas, Uni\u00f3n Radio y Radio Espa\u00f1a. A los anarquistas que apoyaban a Casado se les hab\u00eda hecho creer que el Consejo Nacional de Defensa era una contraofensiva a lo que, seg\u00fan dec\u00edan, constitu\u00eda un golpe inminente de Negr\u00edn y los comunistas. Besteiro rechaz\u00f3 la presidencia del CND, con el argumento de que el puesto deb\u00eda ocuparlo un general, y Casado tampoco quiso aceptarla, con lo que se propuso el nombre del general Miaja, Cuando \u00e9ste lleg\u00f3 Madrid el 6 de marzo por la ma\u00f1ana y se le hizo el ofrecimiento, accedi\u00f3 encantado. Besteiro acept\u00f3 el puesto de vicepresidente y de ministro de Asuntos Exteriores. Aquella noche, con el edificio rodeado de fuerzas mandadas por el teniente coronel Cipriano Mera, Besteiro dio por radio el anuncio formal del Consejo, en el que defend\u00eda los motivos de los implicados en el golpe. Lo present\u00f3 como \u201cuna necesidad ineludible, un deber de humanidad y una exigencia de la suprema ley de la salvaci\u00f3n de la masa inocente e irresponsable\u201d. Se refiri\u00f3 a la pol\u00edtica del Gobierno como \u201cuna pol\u00edtica de fanatismo catastr\u00f3fico\u201d, y de \u201csumisi\u00f3n a \u00f3rdenes extra\u00f1as, con una indiferencia completa ante el dolor de la Naci\u00f3n\u201d, alusi\u00f3n evidente a la supuesta sumisi\u00f3n de Nagr\u00edn a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y un ataque a la falta de sentimientos de los que permit\u00edan que aquella situaci\u00f3n se perpetuase. Despu\u00e9s de terminar, Besteiro estall\u00f3 en llanto. La declaraci\u00f3n formal del Consejo fue le\u00edda por Miguel San Andr\u00e9s, miembro sin relevancia de Izquierda Republicana. Despu\u00e9s habl\u00f3 Cipriano Mera, con palabras que degeneraron en una sarta de insultos a Negr\u00edn, a quien calific\u00f3 de \u201ctraidor, criminal y ladr\u00f3n\u201d. A continuaci\u00f3n intervino Casado, con un discurso, cuyas \u00faltimas palabras iban dirigidas a Franco: \u201cEn vuestras manos, que no en las nuestras, est\u00e1n la paz y la guerra\u201d. Con estas palabras eliminaba cualquier posibilidad de obtener unas condiciones de paz de Franco.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">Socialistas y anarquistas en \u201cel contragobierno\u201d<\/div>\n<p>La Junta de Casado estaba integrada por los siguientes consejeros: presidente, general Miaja; vicepresidente y Estado, Juli\u00e1n Besteiro; Gobernaci\u00f3n, Wenceslao Carrillo; Defensa, Casado; Hacienda, Manuel Gonz\u00e1lez Mar\u00edn (CNT); Justicia, Miguel San Andr\u00e9s (Izquierda Republicana); Instrucci\u00f3n P\u00fablica, Jos\u00e9 del R\u00edo (Uni\u00f3n Republicana); Obras P\u00fablicas, Eduardo Val (CNT); y Trabajo, Antonio P\u00e9rez (UGT). Casado estaba deseoso de anunciar cuanto antes la composici\u00f3n de su \u201ccontragobierno\u201d, representativo de todas las fuerzas opuestas a Negr\u00edn. En realidad, ninguno de los componentes de ese supuesto Gobierno contaba con el respaldo un\u00e1nime de la organizaci\u00f3n a la que dec\u00eda representar, y la mayor\u00eda de ellos eran, adem\u00e1s, figuras de segunda fila. Los dos republicanos eran pr\u00e1cticamente desconocidos, irrelevantes, y \u00e9ste tambi\u00e9n era el caso de los representantes de la CNT y la UGT. La Comisi\u00f3n Ejecutiva del PSOE no autoriz\u00f3 nunca la participaci\u00f3n de sus miembros en la Junta de Casado, quien ment\u00eda descaradamente cuando pretend\u00eda que el PSOE estaba representado por Besteiro, y, la UGT, por Wenceslao Carrillo.<\/p>\n<div class=\"destacados_noticias_derecha\">El libro de Preston aclara no solo muchos puntos oscuros y explica muchas cosas que podr\u00edan resultarnos incomprensibles, entre otras, por qu\u00e9 despu\u00e9s de 76 a\u00f1os de los hechos narrados y 39 de la instauraci\u00f3n de la democracia en Espa\u00f1a, sigue habiendo en este pa\u00eds tanto anticomunismo visceral.<\/div>\n<p>Casado pretendi\u00f3 apuntarse un tanto con la incorporaci\u00f3n de Besteiro, un intelectual \u201cpuro\u201d y respetado por todos, que daba a la Junta una \u201clegitimidad\u201d, de la que carec\u00eda y con la que pretend\u00eda ocultar que se trataba de una vulgar junta militar. En palabras del corresponsal de <em>The Times<\/em>, era \u201cuna mascarada lamentable, un Gabinete de condenados creado a la desesperada\u201d. Preston se pregunta hasta qu\u00e9 punto era consciente Besteiro de las consecuencias de su acto, es decir, convertir el derramamiento de sangre y los sacrificios de los tres a\u00f1os anteriores en algo in\u00fatil, al emular el golpe del 18 de julio de 1936 contra un pretendido peligro comunista. \u00bfAfectar\u00edan las privaciones f\u00edsicas de Besteiro a su salud mental?\u00a0\u00a0 Un m\u00e9dico que lo hab\u00eda tratado al final de la guerra le dijo a Portela Valladares que Besteiro estaba \u201cgag\u00e1\u201d. Su alejamiento desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo de la pol\u00edtica republicana le hab\u00eda hecho perder el contacto con la realidad. Tambi\u00e9n su tuberculosis pudo haber deformado su percepci\u00f3n de las cosas. En cualquier caso, triste destino el de este distinguido catedr\u00e1tico de L\u00f3gica de la Universidad de Madrid, convertido en vulgar traidor a una causa por la que antes hab\u00eda luchado.<\/p>\n<p>Todos los intentos de Negr\u00edn y de altos mandos militares como Cord\u00f3n, que se lo ped\u00eda no ya solo como superior jer\u00e1rquico suyo, sino como compa\u00f1ero de armas, de hacer entrar en raz\u00f3n a Casado y de que acatara las \u00f3rdenes del Gobierno leg\u00edtimo de la Rep\u00fablica, resultaron vanos. Casado no reconoc\u00eda otra legitimidad que la de su Junta de Defensa. No entraremos en los detalles de los acontecimientos que siguieron hasta el desenlace de esa \u201ctragedia innecesaria\u201d. Dejamos al lector que los descubra con la lectura del relato que de ellos hace Preston y que resumimos en las l\u00edneas que siguen.<\/p>\n<p>Negr\u00edn no deseaba en absoluto que hubiera luchas intestinas dentro del campo republicano. Quer\u00eda evitar por todos los medios la violencia y que el enfrentamiento con Casado pudiese degenerar en una mini guerra civil. En este sentido, envi\u00f3 un mensaje a Casado, en el que manifestaba que no hab\u00eda ninguna discrepancia fundamental entre los objetivos de la Junta y el compromiso del Gobierno de alcanzar un acuerdo de paz. Pero Casado no solo no se dign\u00f3 responder al mensaje conciliador de Negr\u00edn, sino que su iniciativa de paz para evitar una mini guerra civil, tuvo por respuesta una emisi\u00f3n de radio, en la que Casado ordenaba el arresto de Negr\u00edn, \u00c1lvarez del Vayo, Uribe, L\u00edster, Modesto y todos los miembros del politbur\u00f3 del PCE. Puesto que la Junta de Casado se hab\u00eda convertido en la \u00fanica autoridad efectiva, oponerse a \u00e9l significar\u00eda desatar una guerra civil dentro del Frente Popular: de un lado, las fuerzas que apoyaban a Casado, y, de otro, los comunistas. Una vez que Franco hab\u00eda sido reconocido por las grandes potencias, la lucha carecer\u00eda de sentido. La caza a los comunistas hab\u00eda empezado. Los que no eran capturados por los agentes de Casado andaban huidos o escondidos. Ante esta situaci\u00f3n, era importante proteger a las personas cuya vida corr\u00eda m\u00e1s peligro, como era Dolores Ib\u00e1rruri, quien acompa\u00f1ada de Cord\u00f3n, Jes\u00fas Monz\u00f3n, Romero Mar\u00edn y algunos m\u00e1s, sali\u00f3 rumbo a Or\u00e1n (Argelia). En cuanto a Negr\u00edn, advertido de que fuerzas casadistas se dirig\u00edan a Elda, donde se encontraba, parti\u00f3, junto con \u00c1lvarez del Vayo hacia el aer\u00f3dromo de Mon\u00f3var, donde les estaba esperando el resto del Gobierno.\u00a0\u00a0 Negr\u00edn tem\u00eda ser capturado por Casado y que \u00e9ste estuviera dispuesto a utilizarlo como baza negociadora con Franco. Negr\u00edn y los que le acompa\u00f1aban llegaban a Toulouse despu\u00e9s de un largo viaje, lleno de peripecias y peligros, al tener que sobrevolar territorio franquista. Negr\u00edn no regresar\u00e1 nunca m\u00e1s a Espa\u00f1a. Muri\u00f3 en el exilio en 1956.<\/p>\n<p>El golpe casadista solo encontr\u00f3 los primeros d\u00edas una resistencia armada importante en Madrid, como reacci\u00f3n a las \u00f3rdenes dadas a la polic\u00eda de detener a todos los comunistas. Franco esperaba que fueran las fuerzas de Casado las que se encargaran de derrotar a estos \u00faltimos, y poder as\u00ed entrar en Madrid sin necesidad de intervenir. El 12 de marzo, despu\u00e9s de la oposici\u00f3n comunista hubiera sido aplastada, Miaja regres\u00f3 a Madrid y se instal\u00f3 en el Palacio de la Presidencia. El papel desempe\u00f1ado por Cipriano Mera y por los anarquistas en el triunfo de Casado y en el aplastamiento de la resistencia comunista al golpe fue fundamental. Los comunistas que hab\u00edan luchado contra el Consejo Nacional de Defensa fueron sometidos a juicio y encarcelados. Los considerados culpables de \u201crebeli\u00f3n militar\u201d segu\u00edan en la c\u00e1rcel cuando Madrid cay\u00f3 en poder de los franquistas, y la mayor\u00eda de ellos ser\u00edan fusilados. Tanto los anarquistas como los socialistas partidarios de largo Caballero, que cre\u00edan que las declaraciones anticomunistas de casado bastar\u00edan para satisfacer a Franco, se equivocaban. \u00c9ste hab\u00eda dejado ya bien claro que, despu\u00e9s de su victoria, todos sus opositores eran comunistas. La mente obtusa y cuadriculada de aquel hombrecillo rencoroso y vengativo no hac\u00eda distinciones: todos eran rojos, a los que hab\u00eda que exterminar.<\/p>\n<p>Franco los divid\u00eda en \u201ccriminales empedernidos y personas que hab\u00edan sido enga\u00f1adas por sus l\u00edderes y eran capaces de arrepentirse\u201d. C\u00e1rceles y campos de trabajo serian el castigo para quienes hubiesen cometido delitos, que no significaran tener las manos manchadas de sangre. En los dem\u00e1s casos, lo \u00fanico que se pod\u00eda esperar era la muerte o el exilio.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">El golpe impidi\u00f3 una evacuaci\u00f3n ordenada<\/div>\n<p>El golpe de Casado desbarat\u00f3 los planes de Negr\u00edn de una evacuaci\u00f3n ordenada. No solo dej\u00f3 que los prisioneros comunistas cayeran en manos franquistas, sino que permiti\u00f3 que el puerto de Cartagena, del que el contralmirante Buiza hab\u00eda retirado la flota, pudiera servir de base para la evacuaci\u00f3n de miles de republicanos. Existen discrepancias sobre el total de v\u00edctimas en Madrid del golpe de Casado, pero, seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s veros\u00edmiles habr\u00eda habido m\u00e1s de dos mil bajas entre muertos y heridos. Los muertos no se limitaron, por supuesto, a los de Madrid, sino a los de otras provincias de la zona centro-sur, que hab\u00edan pasado a estar bajo el control de la Junta Nacional de Defensa, tras el golpe de Casado. \u00c9ste hab\u00eda contactado con el c\u00f3nsul brit\u00e1nico en Valencia para que la <em>Royal Navy<\/em> participara en un plan de evacuaci\u00f3n de unas 10.000 personas, pero, independientemente de que el CND no dispon\u00eda de los medios necesarios para tal evacuaci\u00f3n, el Gobierno brit\u00e1nico aseguraba que no participar\u00eda en ninguna acci\u00f3n sin el consentimiento de Burgos. La respuesta de Franco fue que no estaba dispuesto a permitir la evacuaci\u00f3n de un solo \u201crojo\u201d en los barcos de la real Marina brit\u00e1nica. Rechazaba, pues, la propuesta de Casado y exig\u00eda la \u201crendici\u00f3n inmediata, total y sin condiciones\u201d.<\/p>\n<p>Casado hab\u00eda pensado al principio que podr\u00eda quedarse en Madrid, porque no le ocurrir\u00eda nada, pero cambi\u00f3 luego de parecer y decidi\u00f3 trasladarse en avi\u00f3n a Valencia. El 27 de marzo hab\u00eda llegado a la ciudad levantina, en el carguero franc\u00e9s<em> Lezardrieux<\/em>, una delegaci\u00f3n de Evacuaci\u00f3n y Ayuda Espa\u00f1ola, perteneciente al Comit\u00e9 International de Coordination et d\u2019Information pour l\u2019aide \u00e0 l\u2019Espagne R\u00e9publicaine, compuesta de tres parlamentarios franceses y de otras personalidades de la misma nacionalidad, tres brit\u00e1nicos, una estadounidense y un anglo-fin\u00e9s, con la misi\u00f3n de organizar la evacuaci\u00f3n de las personas cuyas vidas estaban en peligro. Tras proceder a una selecci\u00f3n bastante equitativa de grupos republicanos, incluyendo comunistas, el <em>Lezardrieux<\/em> pudo zarpar con unas 380 personas. Pero las que deb\u00edan ser evacuadas eran miles. Casado afirm\u00f3 a la delegaci\u00f3n con la que se reuni\u00f3, que contaba con barcos para evacuar a unas 10.000 personas. Asegur\u00f3 a la delegaci\u00f3n que hab\u00eda propuesto que los barcos disponibles se dirigieran a Alicante, por ser un puerto m\u00e1s alejado del frente de batalla. Confiados en las declaraciones de Casado, dos miembros de la delegaci\u00f3n se dirigieron a Alicante para ayudar en la evacuaci\u00f3n, pero no tardaron en indignarse cuando se enteraron de que Casado hab\u00eda decidido viajar a Gand\u00eda, y creci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s su indignaci\u00f3n al saber que los acorazados brit\u00e1nicos y franceses, a los que se hab\u00eda ordenado que no protegieran a los barcos mercantes, hab\u00edan recibido instrucciones de dirigirse a Gand\u00eda, donde los falangistas que ya hab\u00edan conquistado la ciudad, lejos de impedir la partida de Casado, le hab\u00edan enviado un refrigerio mientras esperaba embarcar. Casado no hab\u00eda organizado nada para la evacuaci\u00f3n, excepto para s\u00ed mismo y los miembros del Consejo Nacional de Defensa. La elecci\u00f3n de Gandia por Casado se deb\u00eda a que desde all\u00ed les esperaba a \u00e9l y a su comitiva, con el acuerdo del Almirantazgo brit\u00e1nico y del <em>Foreign Office<\/em>, el acorazado brit\u00e1nico <em>HMS Galatea<\/em>, en el que embarcaron todos los miembros de la Junta de Casado que deseaban escapar.\u00a0\u00a0 El papel de Londres en la evacuaci\u00f3n de Casado fue, pues, como sostiene Preston, indiscutible.<\/p>\n<p>La partida de Casado pone claramente de manifiesto que no daba demasiado cr\u00e9dito a sus repetidas afirmaciones de que Franco respetar\u00eda los grados de los altos mandos que ayudaran a poner fin a la guerra. Val\u00eda m\u00e1s, por si acaso, poner tierra de por medio. Lo que pudiera sucederle a los dem\u00e1s le importaba una higa. Decenas de miles de hombres, mujeres y ni\u00f1os republicanos huyeron de Madrid el 28 de marzo de 1939 perseguidos por falangistas, para dirigirse a Valencia y Alicante, adonde les hab\u00edan dicho que hab\u00eda barcos para llevarlos al exilio. Pero all\u00ed se encontraron con que no hab\u00eda nada.\u00a0\u00a0 La Federaci\u00f3n Socialista Provincial de Alicante organiz\u00f3 la partida de los barcos de vapor <em>Stanbrook<\/em>, <em>Maritime<\/em>,<em> Ronwyn<\/em> y <em>African<\/em> <em>Trader<\/em>, que transportaron 5.146 pasajeros.<\/p>\n<p>El <em>Stanbrook<\/em>, que Negr\u00edn hab\u00eda comprado para la Rep\u00fablica y que fue el \u00faltimo en zarpar de Alicante, transportaba 2.638 refugiados, que viajaban hacinados en cubierta y en las bodegas. Despu\u00e9s de m\u00faltiples dificultades y peligros, incluido un ataque de aviones franquistas, del que el capit\u00e1n del barco logr\u00f3 h\u00e1bilmente escapar, el <em> Stanbrook<\/em> llegaba por fin al puerto argelino de Or\u00e1n, sin que por ello cesara la odisea de los refugiados, a los que durante casi un mes las autoridades francesas impidieron desembarcar, y cuando al fin cedieron fue para llevarlos a campos de internamiento. A los que hab\u00edan llegado a Alicante demasiado tarde para embarcar se unieron en los d\u00edas posteriores miles de refugiados procedentes de lo que aun quedaba de territorio republicano. Esperaron en vano tres d\u00edas y medio sin agua ni comida. Hubo ni\u00f1os que murieron de inanici\u00f3n. Pronto Alicante se convirti\u00f3 en una ratonera. Muchos, desesperados, se suicidaron, ya fuera arroj\u00e1ndose al mar, peg\u00e1ndose un tiro o abri\u00e9ndose las venas. El Gobierno mexicano se ofreci\u00f3 a acoger a todos los refugiados, pero Franco se neg\u00f3, con el argumento de que eran prisioneros de guerra y deb\u00edan hacer frente a las consecuencias. El 31 de marzo la ciudad fue ocupada por las fuerzas italianas. Cuando llegaron dos barcos con tropas franquistas, los refugiados fueron desalojados del puerto, las familias fueron separadas y los que protestaban eran golpeados o fusilados. Las mujeres y los ni\u00f1os, por un lado, y los hombres, por otro, pasaron un aut\u00e9ntico calvario, hasta terminar en el llamado campo de los Almendros, campo de concentraci\u00f3n improvisado, en el que lleg\u00f3 a haber hasta 45.000 personas retenidas sin apenas comida ni agua. Los que intentaban huir eran sistem\u00e1ticamente abatidos como alima\u00f1as.<\/p>\n<p>Entretanto Besteiro, en compa\u00f1\u00eda de Rafael S\u00e1nchez Guerra, secretario de la Junta Nacional de Defensa, permanec\u00eda en el s\u00f3tano de ministerio de Hacienda, en espera de la llegada de las tropas franquistas, que tan pronto como llegaron los condujeron a la c\u00e1rcel de Porlier. El 8 de julio de 1939, con casi sesenta y nueve a\u00f1os, Besteiro fue sometido a un consejo de guerra por el \u201cdelito de adhesi\u00f3n a la rebeli\u00f3n militar\u201d, y, pese a su anticomunismo y su participaci\u00f3n en la Junta de Casado, el fiscal solicit\u00f3 para \u00e9l la pena de muerte. Fue finalmente condenado a cadena perpetua, que le ser\u00eda posteriormente conmutada por la de treinta a\u00f1os de reclusi\u00f3n mayor. Confinado, primero, en el monasterio de Due\u00f1as (provincia de Palencia) hasta finales de agosto de 1939, pas\u00f3 despu\u00e9s a la prisi\u00f3n de Carmona en Sevilla, donde se vio obligado a realizar duros trabajos f\u00edsicos como fregar suelos y limpiar letrinas. Tuvo problemas de salud debido a la mala alimentaci\u00f3n y la falta de adecuada atenci\u00f3n m\u00e9dica. Besteiro termin\u00f3 contrayendo una infecci\u00f3n sangu\u00ednea mortal, de la que morir\u00eda el 27 de septiembre de 1940. Cuenta Preston que el caso de Besteiro fue examinado por Franco personalmente. El negarle atenci\u00f3n m\u00e9dica o una conmutaci\u00f3n de la pena reflejaba la decisi\u00f3n del dictador de destruirlo. Como dice Preston, \u201cla tragedia de Besteiro fue que tras perder la poca fe que ten\u00eda en la Rep\u00fablica y en sus compa\u00f1eros republicanos, decidi\u00f3 confiarla a su verdugo\u201d.<\/p>\n<p>Franco se mostr\u00f3 implacable. Muchos mandos militares, que hab\u00edan respaldado a la Junta de Casado y que antes hab\u00edan colaborado con los franquistas, no intentaron exiliarse al final de la guerra, convencidos de que sus servicios ser\u00edan recompensados o encontrar\u00edan al menos cierta protecci\u00f3n, pero la realidad fue que no solo no pudieron conservar su empleo, sino que ser\u00edan procesados y sentenciados a largas penas de c\u00e1rcel.<\/p>\n<div class=\"noticias_subtitulares\">El final del coronel Casado<\/div>\n<p>En cuanto a Casado, consigui\u00f3 trabajo en el departamento espa\u00f1ol de la BBC, comentando temas militares con el seud\u00f3nimo \u201cCoronel Juan de Padilla\u201d. En 1939 escribi\u00f3 la primera versi\u00f3n de sus memorias, <em>The Last Days of Madrid<\/em>. En los a\u00f1os cuarenta parti\u00f3 a trabajar, primero en Colombia, y, despu\u00e9s, en Venezuela, en compa\u00f1\u00edas subsidiarias de la multinacional suiza Nestl\u00e9. No volver\u00eda nunca m\u00e1s a Inglaterra.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que destacar como rasgo distintivo del car\u00e1cter de Casado, adem\u00e1s de los ya apuntados, su narcisismo, el alto concepto que ten\u00eda de s\u00ed mismo, su megaloman\u00eda, su convicci\u00f3n de que la \u00fanica soluci\u00f3n, la \u00fanica alternativa ante la posible ca\u00edda de Franco era \u00e9l. Pero sus esperanzas de desempe\u00f1ar un papel clave en la Espa\u00f1a posfranquista quedaron pronto en agua de borrajas. A finales de los a\u00f1os cuarenta, ya no pensaba en un regreso triunfal a Espa\u00f1a. Cuando en 1957 volvi\u00f3 el general Rojo, Casado empez\u00f3 a pensar en hacer \u00e9l lo mismo. El problema era que en 1944 hab\u00eda sido condenado en ausencia a doce a\u00f1os y un d\u00eda de c\u00e1rcel. Pese a ello, en septiembre de 1961 partieron \u00e9l y su mujer hacia Barcelona. No fue molestado hasta que en junio de 1962 se le ocurri\u00f3 solicitar una pensi\u00f3n militar por sus servicios entre 1911 y 1939, siendo entonces objeto de una investigaci\u00f3n sobre su pasado como republicano y francmas\u00f3n. El proceso dur\u00f3 hasta 1965 y recibi\u00f3 un trato relativamente benevolente por sus \u201cservicios durante la guerra civil\u201d. En su defensa, Casado hizo hincapi\u00e9 en su anticomunismo y su triunfo sobre Negr\u00edn. Aunque se le retiraron los cargos de \u201crebeli\u00f3n militar\u201d, se le mantuvo la condena de doce a\u00f1os y un d\u00eda por haber sido francmas\u00f3n. No lleg\u00f3 a ser encarcelado, sino sometido a arresto domiciliario, y se le deneg\u00f3 la posibilidad de obtener una pensi\u00f3n militar. La salud de Casado empez\u00f3 a resentirse seriamente, al tiempo que se agravaban sus dificultades econ\u00f3micas. Para resolverlas, relanz\u00f3 las memorias que hab\u00edan salido publicadas en Londres en 1939, primero, en una serie de art\u00edculos que salieron publicados en el diario<em> Pueblo<\/em>, entre el 29 de octubre y el 14 de noviembre de 1967, y, despu\u00e9s, en forma de libro a mediados de 1968, meses antes de su muerte, acaecida el 18 de diciembre de dicho a\u00f1o. En el texto no se hac\u00eda la menor alusi\u00f3n a sus contactos con la Quinta Columna y los servicios secretos franquistas en los meses anteriores a su golpe. \u00a0El libro de Casado pretend\u00eda demostrar m\u00e1s a\u00fan que en la versi\u00f3n inglesa anterior, que Negr\u00edn era un \u201ct\u00edtere de Mosc\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>Comentando el golpe de Casado y las tr\u00e1gicas consecuencias de su acci\u00f3n, Negr\u00edn lamentaba con tristeza que, debido a Casado, el final de la Rep\u00fablica se produjera en las condiciones de cat\u00e1strofe y de verg\u00fcenza\u201d en que se hab\u00eda producido. \u00a0Negr\u00edn no era el \u00fanico que cre\u00eda que resistir era posible. Las cosas pod\u00edan haber sucedido de otra manera si el golpe de Casado no las hubiera frustrado. El libro de Preston termina dando cuenta de la llegada al puerto mexicano de Veracruz del <em> Sinaia<\/em>, cargado de exiliados espa\u00f1oles republicamos, y de la enorme pancarta en un costado del barco, que rezaba: \u201c<em>Negrin ten\u00eda raz\u00f3n<\/em>\u201d. \u00a0 En efecto, el final de la guerra demostr\u00f3 al mundo que la pol\u00edtica de resistir de Negr\u00edn era la \u00fanica posible.<\/p>\n<p>El libro de Preston aclara no solo muchos puntos oscuros y despeja muchos interrogantes sobre los tr\u00e1gicos episodios que jalonaron el final de la guerra, sino que tambi\u00e9n explica muchas cosas que, si no, podr\u00edan resultarnos incomprensibles, entre otras, por qu\u00e9 despu\u00e9s de 76 a\u00f1os de los hechos narrados y 39 de la instauraci\u00f3n de la democracia en Espa\u00f1a, sigue habiendo en este pa\u00eds tanto anticomunismo visceral. Est\u00e1 en el ambiente, lo percibimos en los medios de comunicaci\u00f3n, en el discurso pol\u00edtico, no solo de la derecha, y hasta en el hombre de la calle. Quiz\u00e1 la clave est\u00e1 en el libro de Preston.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Fuentes:<\/u><\/strong><\/p>\n<blockquote data-secret=\"NWkhHbqGmA\" class=\"wp-embedded-content\"><p><a href=\"https:\/\/www.cronicapopular.es\/2015\/07\/el-final-de-la-guerra-la-ultima-punalada-a-la-republica-de-paul-preston\/\">El final de la guerra, la \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica, de Paul Preston<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" src=\"https:\/\/www.cronicapopular.es\/2015\/07\/el-final-de-la-guerra-la-ultima-punalada-a-la-republica-de-paul-preston\/embed\/#?secret=NWkhHbqGmA\" data-secret=\"NWkhHbqGmA\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El final de la guerra, la \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica, de Paul Preston&#8221; &#8212; Cr\u00f3nica Popular\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Rosa de Madariaga Historiadora. Consejo de Redacci\u00f3n de Cr\u00f3nica Popular M\u00e1s que una rese\u00f1a al uso sobre la obra El final de la guerra. La \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica ((Debate, 2014), del historiador brit\u00e1nico Paul Preston, lo que damos en las p\u00e1ginas que siguen es un art\u00edculo en el que, por su elevado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/el-final-de-la-guerra-la-ultima-punalada-a-la-republica-de-paul-preston\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl final de la guerra, la \u00faltima pu\u00f1alada a la Rep\u00fablica, de Paul Preston\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[200,7,68],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}