{"id":7180,"date":"2019-01-26T11:01:42","date_gmt":"2019-01-26T11:01:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/?p=7180"},"modified":"2019-10-06T08:04:21","modified_gmt":"2019-10-06T08:04:21","slug":"el-estado-y-la-revolucion-la-experiencia-de-los-anos-1848-1851-lenin-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/el-estado-y-la-revolucion-la-experiencia-de-los-anos-1848-1851-lenin-1917","title":{"rendered":"El Estado y la revoluci\u00f3n. La experiencia de los A\u00f1os 1848-1851; Lenin, 1917"},"content":{"rendered":"<p><strong>Bit\u00e1cora Marxista-Leninista<\/strong><\/p>\n<article id=\"post-20705\" class=\"td-post-template-4 post-20705 post type-post status-publish format-image has-post-thumbnail hentry category-articulos category-mundo post_format-post-format-image\"><b>En v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Las primeras obras del marxismo maduro, \u00abMiseria de la Filosof\u00eda\u00bb y el \u00abManifiesto Comunista\u00bb, datan precisamente de la v\u00edspera de la revoluci\u00f3n de 1848. Esta circunstancia hace que en estas obras se contenga, hasta cierto punto, adem\u00e1s de una exposici\u00f3n de los fundamentos generales del marxismo, el reflejo de la situaci\u00f3n revolucionaria concreta de aquella \u00e9poca; por eso ser\u00e1, quiz\u00e1s, m\u00e1s conveniente examinar lo que los autores de esas obras dicen acerca del Estado, inmediatamente antes de examinar las conclusiones sacadas por ellos de la experiencia de los a\u00f1os 1848-1851:<\/p>\n<p><i>\u00abEn el transcurso del desarrollo, la clase obrera sustituir\u00e1 la antigua sociedad burguesa por una asociaci\u00f3n que excluya a las clases y su antagonismo; y no existir\u00e1 ya un poder pol\u00edtico propiamente dicho, pues el poder pol\u00edtico es precisamente la expresi\u00f3n oficial del antagonismo de clase dentro de la sociedad burguesa\u00bb. (Karl Marx; \u00abMiseria de la filosof\u00eda\u00bb, 1847)<\/i><\/p>\n<p>Es interesante confrontar con esta exposici\u00f3n general de la idea de la desaparici\u00f3n del Estado despu\u00e9s de la supresi\u00f3n de las clases, la exposici\u00f3n que contiene el \u00abManifiesto Comunista\u00bb, escrito por Marx y Engels algunos meses despu\u00e9s, a saber, en noviembre de 1847:<\/p>\n<\/article>\n<p><i>\u00abAl esbozar las fases m\u00e1s generales del desarrollo del proletariado, hemos seguido la guerra civil m\u00e1s o menos latente que existe en el seno de la sociedad vigente, hasta el momento en que se transforma en una revoluci\u00f3n abierta y el proletariado, derrocando por la violencia a la burgues\u00eda, instaura su dominaci\u00f3n. (\u2026) Ya dejamos dicho que el primer paso de la revoluci\u00f3n obrera ser\u00e1 la transformaci\u00f3n [literalmente: elevaci\u00f3n] del proletariado en clase dominante, la conquista de la democracia. (\u2026) El proletariado se valdr\u00e1 de su dominaci\u00f3n pol\u00edtica para ir arrancando gradualmente a la burgues\u00eda todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producci\u00f3n en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible las fuerzas productivas\u00bb. (Karl Marx y Friedrich Engels; \u00ab<a href=\"http:\/\/bitacoramarxistaleninista.blogspot.com.es\/2013\/02\/manifiesto-del-partido-comunista.html\">Manifiesto comunista<\/a>\u00bb, 1847)<\/i><\/p>\n<p>Vemos aqu\u00ed formulada una de las ideas m\u00e1s notables y m\u00e1s importantes del marxismo en la cuesti\u00f3n del Estado, a saber: la idea de la \u00abdictadura del proletariado\u00bb \u2013como comenzaron a denominarla Marx y Engels despu\u00e9s de la Comuna de Par\u00eds\u2013 y asimismo la definici\u00f3n del Estado, interesante en el m\u00e1s alto grado, que se cuenta tambi\u00e9n entre las \u00abpalabras olvidadas\u00bb del marxismo: \u00abEl Estado, es decir, el proletariado organizado como clase dominante\u00bb.<\/p>\n<p>Esta definici\u00f3n del Estado no s\u00f3lo no se explicaba nunca en la literatura imperante de propaganda y agitaci\u00f3n de los partidos socialdem\u00f3cratas oficiales, sino que, adem\u00e1s, se la ha entregado expresamente al olvido, pues es del todo inconciliable con el reformismo y se da de bofetadas con los prejuicios oportunistas corrientes y las ilusiones filisteas con respecto al \u00abdesarrollo pac\u00edfico de la democracia\u00bb.<\/p>\n<p>El proletariado necesita el Estado, repiten todos los oportunistas, socialchovinistas y kautskianos asegurando que tal es la doctrina de Marx y \u00abolvid\u00e1ndose\u00bb de a\u00f1adir, primero, que, seg\u00fan Marx, el proletariado s\u00f3lo necesita un Estado que se extinga, es decir, organizado de tal modo, que comience a extinguirse inmediatamente y que no pueda por menos de extinguirse; y, segundo, que los trabajadores necesitan un \u00abEstado\u00bb, \u00abes decir, el proletariado organizado como clase dominante\u00bb.<\/p>\n<p>El Estado es una organizaci\u00f3n especial de la fuerza, es una organizaci\u00f3n de la violencia para la represi\u00f3n de una clase cualquiera. \u00bfQu\u00e9 clase es la que el proletariado tiene que reprimir? S\u00f3lo es, naturalmente, la clase explotadora, es decir, la burgues\u00eda. Los trabajadores s\u00f3lo necesitan el Estado para aplastar la resistencia de los explotadores, y este aplastamiento s\u00f3lo puede dirigirlo, s\u00f3lo puede llevarlo a la pr\u00e1ctica el proletariado, como la \u00fanica clase consecuentemente revolucionaria, como la \u00fanica clase capaz de unir a todos los trabajadores y explotados en la lucha contra la burgues\u00eda, por la completa eliminaci\u00f3n de \u00e9sta.<\/p>\n<p>Las clases explotadoras necesitan la dominaci\u00f3n pol\u00edtica para mantener la explotaci\u00f3n, es decir, en inter\u00e9s ego\u00edsta de una minor\u00eda insignificante contra la mayor\u00eda inmensa del pueblo. Las clases explotadas necesitan la dominaci\u00f3n pol\u00edtica para destruir completamente toda explotaci\u00f3n, es decir, en inter\u00e9s de la mayor\u00eda inmensa del pueblo contra la minor\u00eda insignificante de los esclavistas modernos, es decir, los terratenientes y capitalistas.<\/p>\n<p>Los dem\u00f3cratas peque\u00f1oburgueses, estos pseudosocialistas que han sustituido la lucha de clases por sue\u00f1os sobre la armon\u00eda de las clases, se han imaginado la transformaci\u00f3n socialista tambi\u00e9n de un modo so\u00f1ador, no como el derrocamiento de la dominaci\u00f3n de la clase explotadora, sino como la sumisi\u00f3n pac\u00edfica de la minor\u00eda a la mayor\u00eda, que habr\u00e1 adquirido conciencia de su misi\u00f3n. Esta utop\u00eda peque\u00f1oburguesa, que va inseparablemente unida al reconocimiento de un Estado situado por encima de las clases, ha conducido en la pr\u00e1ctica a la traici\u00f3n contra los intereses de las clases trabajadoras, como lo ha demostrado, por ejemplo, la historia de las revoluciones francesas de 1848 y 1871, y como lo ha demostrado la experiencia de la participaci\u00f3n \u00absocialista\u00bb en ministerios burgueses en Inglaterra, Francia, Italia y otros pa\u00edses a fines del siglo XIX y comienzos del XX.<\/p>\n<p>Marx luch\u00f3 durante toda su vida contra este socialismo peque\u00f1oburgu\u00e9s, que hoy vuelve a renacer en Rusia en los partidos socialrevolucionarios y menchevique. Marx desarroll\u00f3 consecuentemente la doctrina de la lucha de clases hasta llegar a establecer la doctrina sobre el poder pol\u00edtico, sobre el Estado.<\/p>\n<p>El derrocamiento de la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda s\u00f3lo puede llevarlo a cabo el proletariado, como clase especial cuyas condiciones econ\u00f3micas de existencia le preparan para ese derrocamiento y le dan la posibilidad y la fuerza de efectuarlo. Mientras la burgues\u00eda desune y dispersa a los campesinos y a todas las capas peque\u00f1oburguesas, cohesiona, une y organiza al proletariado. S\u00f3lo el proletariado \u2013en virtud de su papel econ\u00f3mico en la gran producci\u00f3n\u2013 es capaz de ser el jefe de todas las masas trabajadoras y explotadas, a quienes con frecuencia la burgues\u00eda explota, esclaviza y oprime no menos, sino m\u00e1s que a los proletarios, pero que no son capaces de luchar por su cuenta para alcanzar su propia liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La doctrina de la lucha de clases, aplicada por Marx a la cuesti\u00f3n del Estado y de la revoluci\u00f3n socialista, conduce necesariamente al reconocimiento de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado, de su dictadura, es decir, de un poder no compartido con nadie y apoyado directamente en la fuerza armada de las masas. El derrocamiento de la burgues\u00eda s\u00f3lo puede realizarse mediante la transformaci\u00f3n del proletariado en clase dominante, capaz de aplastar la resistencia inevitable y desesperada de la burgues\u00eda y de organizar para el nuevo r\u00e9gimen econ\u00f3mico a todas las masas trabajadoras y explotadas.<\/p>\n<p>El proletariado necesita el poder del Estado, organizaci\u00f3n centralizada de la fuerza, organizaci\u00f3n de la violencia, tanto para aplastar la resistencia de los explotadores como para dirigir a la enorme masa de la poblaci\u00f3n, a los campesinos, a la peque\u00f1a burgues\u00eda, a los semiproletarios, en la obra de \u00abponer en marcha\u00bb la econom\u00eda socialista.<\/p>\n<p>Educando al partido obrero, el marxismo educa a la vanguardia del proletariado, vanguardia capaz de tomar el poder y de conducir a todo el pueblo al socialismo, de dirigir y organizar el nuevo r\u00e9gimen, de ser el maestro, el dirigente, el jefe de todos los trabajadores y explotados en la obra de construir su propia vida social sin burgues\u00eda y contra la burgues\u00eda. Por el contrario, el oportunismo hoy imperante educa en sus partidos obreros a los representantes de los obreros mejor pagados, que est\u00e1n apartados de las masas y se \u00abarreglan\u00bb pasablemente bajo el capitalismo, vendiendo por un plato de lentejas su derecho de primogenitura, es decir, renunciando al papel de jefes revolucionarios del pueblo contra la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abEl Estado, es decir, el proletariado organizado como clase dominante\u00bb: esta teor\u00eda de Marx se halla inseparablemente vinculada a toda su doctrina acerca de la misi\u00f3n revolucionaria del proletariado en la historia. El coronamiento de esta su misi\u00f3n es la dictadura proletaria, la dominaci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado.<\/p>\n<p>Pero si el proletariado necesita el Estado como organizaci\u00f3n especial de la violencia contra la burgues\u00eda, de aqu\u00ed se desprende por s\u00ed misma la conclusi\u00f3n de si es concebible que pueda crearse una organizaci\u00f3n semejante sin destruir previamente, sin aniquilar aquella m\u00e1quina estatal creada para s\u00ed por la burgues\u00eda. A esta conclusi\u00f3n lleva directamente el \u00abManifiesto Comunista\u00bb, y Marx habla de ella al hacer el balance de la experiencia de la revoluci\u00f3n de 1848-1851.<\/p>\n<p><b>El balance de la revoluci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En el siguiente pasaje de su obra \u00abEl 18 brumario de Luis Bonaparte\u00bb, Marx hace el balance de la revoluci\u00f3n de 1848-1851, respecto a la cuesti\u00f3n del Estado, que es el que aqu\u00ed nos interesa:<\/p>\n<p><i>\u00abPero la revoluci\u00f3n es radical. Est\u00e1 pasando todav\u00eda por el purgatorio. Cumple su tarea con m\u00e9todo. Hasta el 2 de diciembre de 1851 [d\u00eda del golpe de Estado de Luis Bonaparte] hab\u00eda terminado la mitad de su labor preparatoria; ahora, termina la otra mitad. Lleva primero a la perfecci\u00f3n el poder parlamentario, para poder derrocarlo. Ahora, conseguido ya esto, lleva a la perfecci\u00f3n el poder ejecutivo, lo reduce a su m\u00e1s pura expresi\u00f3n, lo a\u00edsla, se enfrenta con \u00e9l, con el \u00fanico objeto de concentrar contra \u00e9l todas las fuerzas de destrucci\u00f3n [subrayado por nosotros]. Y cuando la revoluci\u00f3n haya llevado a cabo esta segunda parte de su labor preliminar, Europa se levantar\u00e1 y gritar\u00e1 jubilosa: \u00a1bien has hozado, viejo topo! Este poder ejecutivo, con su inmensa organizaci\u00f3n burocr\u00e1tica y militar, con su compleja y artificiosa maquinaria de Estado, un ej\u00e9rcito de funcionarios que suma medio mill\u00f3n de hombres, junto a un ej\u00e9rcito de otro medio mill\u00f3n de hombres, este espantoso organismo parasitario que se ci\u00f1e como una red al cuerpo de la sociedad francesa y le tapona todos los poros, surgi\u00f3 en la \u00e9poca de la monarqu\u00eda absoluta, de la decadencia del r\u00e9gimen feudal, que dicho organismo contribuy\u00f3 a acelerar\u00bb. La primera revoluci\u00f3n francesa desarroll\u00f3 la centralizaci\u00f3n, \u00abpero al mismo tiempo ampli\u00f3 el volumen, las atribuciones y el n\u00famero de servidores del poder del gobierno. Napole\u00f3n perfeccion\u00f3 esta m\u00e1quina del Estado\u00bb. La monarqu\u00eda leg\u00edtima y la monarqu\u00eda de julio no a\u00f1adieron nada m\u00e1s que una mayor divisi\u00f3n del trabajo. (\u2026) Finalmente, la rep\u00fablica parlamentaria, en su lucha contra la revoluci\u00f3n, se vio obligada a fortalecer, junto con las medidas represivas, los medios y la centralizaci\u00f3n del poder del gobierno. Todas las revoluciones perfeccionaban esta m\u00e1quina, en vez de destrozarla [subrayado por nosotros]. Los partidos que luchaban alternativamente por la dominaci\u00f3n, consideraban la toma de posesi\u00f3n de este inmenso edificio del Estado como el bot\u00edn principal del vencedor\u00bb. (Karl Marx; \u00abEl 18 brumario de Luis Bonaparte\u00bb, 1852)<\/i><\/p>\n<p>En este notable pasaje, el marxismo avanza un trecho enorme en comparaci\u00f3n con el \u00abManifiesto Comunista\u00bb. All\u00ed, la cuesti\u00f3n del Estado se planteaba todav\u00eda de un modo extremadamente abstracto, operando con las nociones y las expresiones m\u00e1s generales. Aqu\u00ed, la cuesti\u00f3n se plantea ya de un modo concreto, y la conclusi\u00f3n a que se llega es extraordinariamente precisa, definida, pr\u00e1cticamente tangible: todas las revoluciones anteriores perfeccionaron la m\u00e1quina del Estado, y lo que hace falta es romperla, destruirla.<\/p>\n<p>Esta conclusi\u00f3n es lo principal, lo fundamental, en la doctrina del marxismo sobre el Estado. Y precisamente esto, que es lo fundamental, es lo que no s\u00f3lo ha sido olvidado completamente por los partidos socialdem\u00f3cratas oficiales imperantes, sino lo que ha sido evidentemente tergiversado \u2013como veremos m\u00e1s abajo\u2013 por el m\u00e1s destacado te\u00f3rico de la II Internacional, Kautsky.<\/p>\n<p>En el \u00abManifiesto Comunista\u00bb se resumen los resultados generales de la historia, que nos obligan a ver en el Estado un \u00f3rgano de dominaci\u00f3n de clase y nos llevan a la conclusi\u00f3n necesaria de que el proletariado no puede derrocar a la burgues\u00eda si no empieza por conquistar el poder pol\u00edtico, sino logra la dominaci\u00f3n pol\u00edtica, sino transforma el Estado en el \u00abproletariado organizado como clase dominante\u00bb, y de que este Estado proletario comienza a extinguirse inmediatamente despu\u00e9s de su triunfo, pues en una sociedad sin contradicciones de clase el Estado es innecesario e imposible. Pero aqu\u00ed no se plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo deber\u00e1 realizarse \u2013desde el punto de vista del desarrollo hist\u00f3rico\u2013 esta sustituci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s por el Estado proletario.<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n es precisamente la que Marx plantea y resuelve en 1852. Fiel a su filosof\u00eda del materialismo dial\u00e9ctico, Marx toma como base la experiencia hist\u00f3rica de los grandes a\u00f1os de la revoluci\u00f3n, de los a\u00f1os 1848-1851. Aqu\u00ed, como siempre, la doctrina de Marx es un resumen de la experiencia, iluminado por una profunda concepci\u00f3n filos\u00f3fica del mundo y por un rico conocimiento de la historia.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del Estado se plantea de un modo concreto: \u00bfc\u00f3mo ha surgido hist\u00f3ricamente el Estado burgu\u00e9s, la m\u00e1quina del Estado que necesita para su dominaci\u00f3n la burgues\u00eda? \u00bfCu\u00e1les han sido sus cambios, cu\u00e1l su evoluci\u00f3n en el transcurso de las revoluciones burguesas y ante las acciones independientes de las clases oprimidas? \u00bfCu\u00e1les son las tareas del proletariado en lo tocante a esta m\u00e1quina del Estado?<\/p>\n<p>El poder estatal centralizado, caracter\u00edstico de la sociedad burguesa, surgi\u00f3 en la \u00e9poca de la ca\u00edda del absolutismo.<\/p>\n<p>Dos son las instituciones m\u00e1s caracter\u00edsticas de esta m\u00e1quina del Estado: la burocracia y el ej\u00e9rcito permanente. En las obras de Marx y Engels se habla reiteradas veces de los miles de hilos que vinculan a estas instituciones precisamente con la burgues\u00eda. La experiencia de todo obrero revela estos v\u00ednculos de un modo extraordinariamente evidente y sugeridor. La clase obrera aprende en su propia carne a comprender estos v\u00ednculos, por eso, capta tan f\u00e1cilmente y se asimila tan bien la ciencia del car\u00e1cter inevitable de estos v\u00ednculos, ciencia que los dem\u00f3cratas peque\u00f1oburgueses niegan por ignorancia y por frivolidad, o reconocen, todav\u00eda de un modo m\u00e1s fr\u00edvolo, \u00aben t\u00e9rminos generales\u00bb, olvid\u00e1ndose de sacar las conclusiones pr\u00e1cticas correspondientes.<\/p>\n<p>La burocracia y el ej\u00e9rcito permanente son un \u00abpar\u00e1sito\u00bb adherido al cuerpo de la sociedad burguesa, un par\u00e1sito engendrado por las contradicciones internas que dividen a esta sociedad, pero, precisamente, un par\u00e1sito que \u00abtapona\u00bb los poros vitales. El oportunismo kautskiano imperante hoy en la socialdemocracia oficial considera patrimonio especial y exclusivo del anarquismo la idea del Estado como un organismo parasitario. Se comprende que esta tergiversaci\u00f3n del marxismo sea extraordinariamente ventajosa para esos filisteos que han llevado el socialismo a la ignominia inaudita de justificar y embellecer la guerra imperialista mediante la aplicaci\u00f3n a \u00e9sta del concepto de la \u00abdefensa de la patria\u00bb, pero es, a pesar de todo, una tergiversaci\u00f3n indiscutible.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de todas las revoluciones burguesas vividas en gran n\u00famero por Europa desde los tiempos de la ca\u00edda del feudalismo, este aparato burocr\u00e1tico y militar va desarroll\u00e1ndose, perfeccion\u00e1ndose y afianz\u00e1ndose. En particular, es precisamente la peque\u00f1a burgues\u00eda la que se pasa al lado de la gran burgues\u00eda y se somete a ella en una medida considerable por medio de este aparato, que suministra a las capas altas de los campesinos, peque\u00f1os artesanos, comerciantes, etc., puestecitos relativamente c\u00f3modos, tranquilos y honorables, que colocan a sus poseedores por encima del pueblo. Fijaos en lo ocurrido en Rusia en el medio a\u00f1o transcurrido desde el 27 de febrero de 1917: los cargos burocr\u00e1ticos, que antes se adjudicaban preferentemente a los miembros de las centurias negras, se han convertido en bot\u00edn de kadetes, mencheviques y socialrevolucionarios. En el fondo, no se pensaba en ninguna reforma seria, esforz\u00e1ndose por aplazadas \u00abhasta la Asamblea Constituyente\u00bb, y aplazando poco a poco la Asamblea Constituyente \u00a1hasta el final de la guerra! \u00a1Pero para el reparto del bot\u00edn, para la ocupaci\u00f3n de los puestecitos de ministros, subsecretarios, gobernadores generales, etc., etc., no se dio largas ni se esper\u00f3 a ninguna Asamblea Constituyente! El juego en torno a combinaciones para formar gobierno no era, en el fondo, m\u00e1s que la expresi\u00f3n de este reparto y reajuste del \u00abbot\u00edn\u00bb, que se hac\u00eda arriba y abajo, por todo el pa\u00eds, en toda la administraci\u00f3n, central y local. El balance, un balance objetivo, del medio a\u00f1o que va desde el 27 de febrero al 27 de agosto de 1917 es indiscutible: las reformas se aplazaron, se efectu\u00f3 el reparto de los puestecitos burocr\u00e1ticos, y los \u00aberrores\u00bb del reparto se corrigieron mediante algunos reajustes.<\/p>\n<p>Pero cuanto m\u00e1s se procede a estos \u00abreajustes\u00bb del aparato burocr\u00e1tico entre los distintos partidos burgueses y peque\u00f1oburgueses \u2013entre los kadetes, socialrevolucionarios y mencheviques, si nos atenemos al ejemplo ruso\u2013, con tanta mayor claridad ven las clases oprimidas, y a la cabeza de ellas el proletariado, su hostilidad irreconciliable contra toda la sociedad burguesa. De aqu\u00ed la necesidad, para todos los partidos burgueses, incluyendo a los m\u00e1s democr\u00e1ticos y \u00abrevolucionario-democr\u00e1ticos\u00bb, de reforzar la represi\u00f3n contra el proletariado revolucionario, de fortalecer el aparato de represi\u00f3n, es decir, la misma m\u00e1quina del Estado. Esta marcha de los acontecimientos obliga a la revoluci\u00f3n \u00aba concentrar todas las fuerzas de destrucci\u00f3n\u00bb contra el poder estatal, la obliga a proponerse como objetivo, no el perfeccionar la m\u00e1quina del Estado, sino el destruirla, el aplastarla.<\/p>\n<p>No fue la deducci\u00f3n l\u00f3gica, sino el desarrollo real de los acontecimientos, la experiencia viva de los a\u00f1os 1848-1851, lo que condujo a esta manera de plantear la cuesti\u00f3n. Hasta qu\u00e9 punto se atiene Marx rigurosamente a la base efectiva de la experiencia hist\u00f3rica, se ve teniendo en cuenta que en 1852 Marx no plantea todav\u00eda el problema concreto de saber con qu\u00e9 se va a sustituir esta m\u00e1quina del Estado que ha de ser destruida. La experiencia no suministraba todav\u00eda entonces los materiales para esta cuesti\u00f3n, que la historia puso al orden del d\u00eda m\u00e1s tarde, en 1871. En 1852, con la precisi\u00f3n del observador que investiga la historia natural, s\u00f3lo pod\u00eda registrarse una cosa: que la revoluci\u00f3n proletaria hab\u00eda de abordar la tarea de \u00abconcentrar todas las fuerzas de destrucci\u00f3n\u00bb contra el poder estatal, la tarea de \u00abromper\u00bb la m\u00e1quina del Estado.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed puede surgir esta pregunta: \u00bfEs justo generalizar la experiencia, las observaciones y las conclusiones de Marx, aplic\u00e1ndolas a zonas m\u00e1s amplias que la historia de Francia en los tres a\u00f1os que van de 1848 a 1851? Para examinar esta pregunta, comenzaremos recordando una observaci\u00f3n de Engels y pasaremos luego a los hechos.<\/p>\n<p><i>\u00abFrancia \u2013escribe Engels en el pr\u00f3logo de la tercera edici\u00f3n\u2013 es el pa\u00eds en el que las luchas hist\u00f3ricas de clases se han llevado cada vez a su t\u00e9rmino decisivo m\u00e1s que en ning\u00fan otro sitio y donde, por tanto, las formas pol\u00edticas variables dentro de las que se han movido estas luchas de clases y en las que han encontrado su expresi\u00f3n los resultados de las mismas, y en las que se condensan sus resultados, adquieren tambi\u00e9n los contornos m\u00e1s acusados. Centro del feudalismo en la Edad Media y pa\u00eds modelo de la monarqu\u00eda unitaria corporativa desde el Renacimiento, Francia pulveriz\u00f3 el feudalismo en la gran revoluci\u00f3n e instaur\u00f3 la dominaci\u00f3n pura de la burgues\u00eda bajo una forma cl\u00e1sica como ning\u00fan otro pa\u00eds de Europa. Tambi\u00e9n la lucha del proletariado que se alza contra la burgues\u00eda dominante reviste aqu\u00ed una forma violenta, desconocida en otros pa\u00edses\u00bb. (Karl Marx; \u00abEl 18 brumario de Luis Bonaparte\u00bb, 1852)<\/i><\/p>\n<p>La \u00faltima observaci\u00f3n est\u00e1 anticuada, ya que a partir de 1871 se ha operado una interrupci\u00f3n en la lucha revolucionaria del proletariado franc\u00e9s, si bien esta interrupci\u00f3n, por mucho que dure, no excluye, en modo alguno, la posibilidad de que, en la pr\u00f3xima revoluci\u00f3n proletaria, Francia se revele como el pa\u00eds cl\u00e1sico de la lucha de clases hasta su final decisivo.<\/p>\n<p>Pero echemos una ojeada general a la historia de los pa\u00edses adelantados a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Veremos que, de un modo m\u00e1s lento, m\u00e1s variado, y en un campo de acci\u00f3n mucho m\u00e1s extenso, se desarrolla el mismo proceso: de una parte, la formaci\u00f3n del \u00abpoder parlamentario\u00bb, lo mismo en los pa\u00edses republicanos \u2013Francia, Norteam\u00e9rica, Suiza\u2013 que en los mon\u00e1rquicos \u2013Inglaterra, Alemania hasta cierto punto, Italia, los Pa\u00edses Escandinavos, etc.\u2013.; de otra parte, la lucha por el poder entre los distintos partidos burgueses y peque\u00f1oburgueses, que se reparten y se vuelven a repartir el \u00abbot\u00edn\u00bb de los puestos burocr\u00e1ticos, dejando intangibles las bases del r\u00e9gimen burgu\u00e9s; y finalmente, el perfeccionamiento y fortalecimiento del \u00abpoder ejecutivo\u00bb, de su aparato burocr\u00e1tico y militar.<\/p>\n<p>No cabe la menor duda de que \u00e9stos son los rasgos generales que caracterizan toda la evoluci\u00f3n moderna de los Estados capitalistas en general. En el transcurso de tres a\u00f1os, de 1848 a 1851, Francia revel\u00f3, en una forma r\u00e1pida, tajante, concentrada, los mismos procesos de desarrollo caracter\u00edsticos de todo el mundo capitalista.<\/p>\n<p>Y en particular el imperialismo, la \u00e9poca del capital bancario, la \u00e9poca de los gigantescos monopolios capitalistas, la \u00e9poca de transformaci\u00f3n del capitalismo monopolista en capitalismo monopolista de Estado, revela un extraordinario fortalecimiento de la \u00abm\u00e1quina del Estado\u00bb, un desarrollo inaudito de su aparato burocr\u00e1tico y militar, en relaci\u00f3n con el aumento de la represi\u00f3n contra el proletariado, as\u00ed en los pa\u00edses mon\u00e1rquicos como en los pa\u00edses republicanos m\u00e1s libres.<\/p>\n<p>Indudablemente, en la actualidad, la historia del mundo conduce, en proporciones incomparablemente m\u00e1s amplias que en 1852, a la \u00abconcentraci\u00f3n de todas las fuerzas\u00bb de la revoluci\u00f3n proletaria para la \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb de la m\u00e1quina del Estado.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 ha de sustituir el proletariado esta m\u00e1quina? La Comuna de Par\u00eds nos suministra los materiales m\u00e1s instructivos a este respecto.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo planteaba Marx la cuesti\u00f3n en 1852? <\/b><b>(A\u00f1adido a la segunda edici\u00f3n)<\/b><\/p>\n<p>En 1907, public\u00f3 Mehring en la revista \u00abNeue Zeit\u00bb [4] \u2013XXV, 2, p\u00e1g. 164\u2013 extractos de una carta de Marx a Weydemeyer, del 5 de marzo de 1852. Esta carta contiene, entre otros, el siguiente notable pasaje:<\/p>\n<p><i>\u00abPor lo que a m\u00ed se refiere, no me caben ni el m\u00e9rito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna, ni el de haber descubierto la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses hab\u00edan expuesto el desarrollo hist\u00f3rico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatom\u00eda econ\u00f3mica de las clases. Lo que yo aport\u00e9 de nuevo fue demostrar: 1. que la existencia de las clases s\u00f3lo va unida a determinadas fases hist\u00f3ricas de desarrollo de la producci\u00f3n \u2013historische Entwicklungsphasen der Produktion\u2013; 2. que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3. que esta misma dictadura no es de por s\u00ed m\u00e1s que el tr\u00e1nsito hacia la abolici\u00f3n de todas las clases y hacia una sociedad sin clases\u00bb. (Karl Marx; \u00abCarta a Weydemeyer\u00bb, 1852)<\/i><\/p>\n<p>En estas palabras, Marx consigui\u00f3 expresar de un modo asombrosamente claro dos cosas: primero, la diferencia fundamental y cardinal entre su doctrina y las doctrinas de los pensadores avanzados y m\u00e1s profundos de la burgues\u00eda, y segundo, la esencia de su teor\u00eda del Estado.<\/p>\n<p>Lo fundamental en la doctrina de Marx es la lucha de clases. As\u00ed se dice y se escribe con mucha frecuencia. Pero esto no es exacto. De esta inexactitud se deriva con gran frecuencia la tergiversaci\u00f3n oportunista del marxismo, su falseamiento en un sentido aceptable para la burgues\u00eda. En efecto, la doctrina de la lucha de clases no fue creada por Marx, sino por la burgues\u00eda, antes de Marx, y es, en t\u00e9rminos generales, aceptable para la burgues\u00eda. Quien reconoce solamente la lucha de clases no es a\u00fan marxista, puede mantenerse todav\u00eda dentro del marco del pensamiento burgu\u00e9s y de la pol\u00edtica burguesa. Circunscribir el marxismo a la doctrina de la lucha de clases es limitar el marxismo, bastardearlo, reducirlo a algo que la burgues\u00eda puede aceptar. Marxista s\u00f3lo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado. En esto es en lo que estriba la m\u00e1s profunda diferencia entre un marxista y un peque\u00f1o \u2013o un gran\u2013 burgu\u00e9s adocenado. En esta piedra de toque es en la que hay que contrastar la comprensi\u00f3n y el reconocimiento real del marxismo. Y no tiene nada de sorprendente que cuando la historia de Europa ha colocado pr\u00e1cticamente a la clase obrera ante esta cuesti\u00f3n, no s\u00f3lo todos los oportunistas y reformistas, sino tambi\u00e9n todos los \u00abkautskianos\u00bb \u2013gentes que vacilan entre el reformismo y el marxismo\u2013 hayan resultado ser miserables filisteos y dem\u00f3cratas peque\u00f1oburgueses, que niegan la dictadura del proletariado. El folleto de Kautsky \u00abLa dictadura del proletariado\u00bb, publicado en agosto de 1918, es decir, mucho despu\u00e9s de aparecer la primera edici\u00f3n del presente libro, es un modelo de tergiversaci\u00f3n filistea del marxismo, del que de hecho se reniega ignominiosamente, aunque se le acate hip\u00f3critamente de palabra. \u2013V\u00e9ase mi folleto \u00abLa revoluci\u00f3n proletaria y el renegado Kautsky\u00bb, 1918\u2013.<\/p>\n<p>El oportunismo de nuestros d\u00edas, personificado por su principal representante, el exmarxista K. Kautsky, cae de lleno dentro de la caracter\u00edstica de la posici\u00f3n burguesa que traza Marx y que hemos citado, pues este oportunismo circunscribe el terreno del reconocimiento de la lucha de clases al terreno de las relaciones burguesas. \u2013\u00a1Y dentro de este terreno, dentro de este marco, ning\u00fan liberal culto se negar\u00eda a reconocer, \u00aben principio\u00bb, la lucha de clases!\u2013 El oportunismo no extiende el reconocimiento de la lucha de clases precisamente a lo m\u00e1s fundamental, al per\u00edodo de transici\u00f3n del capitalismo al comunismo, al per\u00edodo de derrocamiento de la burgues\u00eda y de completa destrucci\u00f3n de \u00e9sta. En realidad, este per\u00edodo es inevitablemente un per\u00edodo de lucha de clases de un encarnizamiento sin precedentes, en que \u00e9sta reviste formas agudas nunca vistas, y, por consiguiente, el Estado de este per\u00edodo debe ser inevitablemente un Estado democr\u00e1tico de una manera nueva \u2013para los proletarios y los despose\u00eddos en general\u2013 y dictatorial de una manera nueva \u2013contra la burgues\u00eda\u2013.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la esencia de la teor\u00eda de Marx sobre el Estado s\u00f3lo la ha asimilado quien haya comprendido que la dictadura de una clase es necesaria, no s\u00f3lo para toda sociedad de clases en general, no s\u00f3lo para el proletariado despu\u00e9s de derrocar a la burgues\u00eda, sino tambi\u00e9n para todo el per\u00edodo hist\u00f3rico que separa al capitalismo de la \u00absociedad sin clases\u00bb, del comunismo. Las formas de los Estados burgueses son extraordinariamente diversas, pero su esencia es la misma: todos esos Estados son, bajo una forma o bajo otra, pero, en \u00faltimo resultado, necesariamente, una dictadura de la burgues\u00eda. La transici\u00f3n del capitalismo al comunismo no puede, naturalmente, por menos de proporcionar una enorme abundancia y diversidad de formas pol\u00edticas, pero la esencia de todas ellas ser\u00e1, necesariamente, una: la dictadura del proletariado. (Vladimir Ilich Uli\u00e1nov, Lenin; <a href=\"http:\/\/bitacoramarxistaleninista.blogspot.com.es\/2013\/10\/el-estado-y-la-revolucion.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/a>, 1917)<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Fuentes<\/strong><\/span>:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/diario-octubre.com\/2015\/10\/30\/el-estado-y-la-revolucion-la-experiencia-de-los-anos-1848-1851-lenin-1917\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/diario-octubre.com\/2015\/10\/30\/el-estado-y-la-revolucion-la-experiencia-de-los-anos-1848-1851-lenin-1917\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bit\u00e1cora Marxista-Leninista En v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n Las primeras obras del marxismo maduro, \u00abMiseria de la Filosof\u00eda\u00bb y el \u00abManifiesto Comunista\u00bb, datan precisamente de la v\u00edspera de la revoluci\u00f3n de 1848. Esta circunstancia hace que en estas obras se contenga, hasta cierto punto, adem\u00e1s de una exposici\u00f3n de los fundamentos generales del marxismo, el reflejo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/el-estado-y-la-revolucion-la-experiencia-de-los-anos-1848-1851-lenin-1917\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Estado y la revoluci\u00f3n. La experiencia de los A\u00f1os 1848-1851; Lenin, 1917\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[68,210,14,63],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7180"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7180\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}