{"id":7060,"date":"2018-11-24T10:22:33","date_gmt":"2018-11-24T10:22:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/?p=7060"},"modified":"2019-11-30T15:13:48","modified_gmt":"2019-11-30T15:13:48","slug":"porque-ha-fracasado-el-progresismo-en-america-latina-se-necesita-volver-a-pensar-en-terminos-de-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/porque-ha-fracasado-el-progresismo-en-america-latina-se-necesita-volver-a-pensar-en-terminos-de-revolucion","title":{"rendered":"\u00bfPorqu\u00e9 ha fracasado el progresismo en Am\u00e9rica Latina? \u00bfSe necesita volver a pensar en t\u00e9rminos de revoluci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<blockquote class=\"otw-sc-quote background\">\n<p class=\"otw-pattern-1\"><strong>\u201cLos gobiernos progresistas asumieron la v\u00eda de la conciliaci\u00f3n de clases, creyeron posible y\/o necesario la articulaci\u00f3n con una \u201cburgues\u00eda nacional\u201d y alentaron \u201cel ascenso de las clases medias\u201d supuestamente como v\u00eda para \u201csacar a los sectores populares de la pobreza\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>La resaca del neoextractivismo, los extrav\u00edos del progresismo y el avance del neofascismo en Am\u00e9rica Latina.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entrevista al cientista pol\u00edtico argentino, Horacio Machado Ar\u00e1os ( publicado en la Revista Contrahegemon\u00eda)<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>1) \u00bfVe una posibilidad de eventual \u201cvuelta\u201d de gobiernos progresistas en Latinoam\u00e9rica? \u00bfQu\u00e9 implicancias o viabilidad tienen estos \u201cmodelos\u201d hoy? \u00bfSe agot\u00f3 el denominado ciclo progresista?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Independientemente de que no cabr\u00eda descartar un eventual \u201cregreso\u201d electoral de alguna expresi\u00f3n del progresismo en algunos pa\u00edses\u00a0 e inclusive, m\u00e1s all\u00e1 de la continuidad de ciertos gobiernos (algunos emblem\u00e1ticos como el de Evo Morales en Bolivia, otros problem\u00e1ticos como el de Maduro en Venezuela, y otros tenues o difusos como el del Frente Amplio en Uruguay), considero que el ciclo de los gobiernos progresistas en la regi\u00f3n est\u00e1 definitivamente agotado; agotado y fracasado, al menos si hablamos de ellos en t\u00e9rminos de sus posibilidades de generar o alentar condiciones de transformaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n capitalista. En esos t\u00e9rminos, estamos hablando de experiencias pol\u00edticas absolutamente fallidas y caducas.<\/p>\n<p>Reafirmando nuestra consideraci\u00f3n de que tales gobiernos significaron la continuidad (y hasta la profundizaci\u00f3n) del neoliberalismo por otros medios, ese eventual regreso estar\u00eda m\u00e1s bien enmarcado en las condiciones de inaceptabilidad social y resistencia pol\u00edtica a los gobiernos de ultra-derecha que se perfilan en la regi\u00f3n, pero muy improbablemente constituyan de por s\u00ed una bisagra hacia verdaderas alternativas de cambio.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, no hay condiciones macroecon\u00f3micas (ni internas ni externas) para intentar cierta re-edici\u00f3n del programa de \u201ccrecimiento con inclusi\u00f3n social\u201d que caracteriz\u00f3 a dicho ciclo. Se trata de un programa que dio muestras de resultar estructuralmente perjudicial e inviable.<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n de \u2018escapar\u2019 de los males estructurales del capitalismo perif\u00e9rico-dependiente a partir de la profundizaci\u00f3n y aceleraci\u00f3n de la matriz primario-exportadora -con el \u00fanico matiz heterodoxo de una \u2018gesti\u00f3n keynesiana\u2019 de la renta extractivista-, se evidencia hoy a todas luces como un absurdo total; precisamente porque esa matriz extractivista es la marca de origen, el ADN constituyente y constitutivo de nuestra dependencia; la m\u00e1s profunda y pesada herencia colonial.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica propagand\u00edstica, lejos de procesos de industrializaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de bases materiales para un desarrollo aut\u00f3nomo, durante el ciclo de los gobiernos progresistas asistimos a la intensificaci\u00f3n de una din\u00e1mica de re-primarizaci\u00f3n, extranjerizaci\u00f3n y ultra-concentraci\u00f3n de nuestras econom\u00edas, lo que nos sumergi\u00f3 en escalones m\u00e1s profundos de integraci\u00f3n subordinada y dependiente de la acumulaci\u00f3n global.<\/p>\n<p>Pretender ignorar los l\u00edmites y los condicionamientos hist\u00f3rico-estructurales que el capitalismo implica e impone en las econom\u00edas perif\u00e9rico-dependientes, me parece una ceguera dif\u00edcil de entender, sobre todo en el siglo XXI, tras tanta inteligencia cr\u00edtica acumulada por las luchas y las investigaciones sobre la naturaleza y din\u00e1mica de nuestras sociedades[1].<\/p>\n<p>Ahora bien, m\u00e1s all\u00e1 de los impedimentos econ\u00f3micos estructurales, hay que decir que el ciclo progresista est\u00e1 pol\u00edticamente acabado (al menos, as\u00ed debi\u00e9ramos entenderlo). Me parece un total desvar\u00edo imaginar un proyecto pretendidamente transformador basado en la expansi\u00f3n del consumismo; confundir socializaci\u00f3n y democratizaci\u00f3n con la ampliaci\u00f3n del mercado de consumidores.<\/p>\n<p>No se pueden seguir ignorando los efectos que el \u201ccrecimiento\u201d tienen sobre la(s) subjetividad(es) y la conciencia colectiva. No se puede desconocer que el crecimiento -incluso, concediendo que haya sido impulsado por la expansi\u00f3n del consumo popular- significa, inexorablemente, la expansi\u00f3n de las relaciones y el imaginario capitalistas, la ampliaci\u00f3n de las fronteras de la mercantilizaci\u00f3n; en definitiva, la profundizaci\u00f3n de la sujeci\u00f3n y subordinaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n social de la vida a los imperativos del capital.<\/p>\n<p>Si algo debi\u00e9ramos aprender del \u201cciclo progresista\u201d es que ning\u00fan proyecto de cambio o de transformaci\u00f3n social puede basarse en aspirar a un \u201ccapitalismo con rostro humano\u201d, a construir un \u201ccapitalismo nacional serio\u201d, basado en la progresiva redistribuci\u00f3n igualitaria del ingreso, y suponer que eso permitir\u00eda expandir indefinidamente el n\u00famero de \u2018incluidos\u2019 (incluidos en el sistema)\u2026<\/p>\n<p>Eso, a nuestro entender, es revivir la vieja fantas\u00eda desarrollista que sigue operando como n\u00facleo duro de nuestra condici\u00f3n colonial, como la m\u00e1s dif\u00edcil y desafiante barrera epist\u00e9mica y pol\u00edtica a superar, para realmente imaginar\/proyectar los cambios emancipatorios que precisamos. Justamente, me parece que la frontera pol\u00edtica entre un reformismo inconducente y est\u00e9ril y las alternativas emancipatorias se sit\u00faa entre la l\u00ednea que separa las pol\u00edticas de \u201cinclusi\u00f3n\u201d, de las pol\u00edticas de transici\u00f3n radical hacia otros paradigmas civilizatorios.<\/p>\n<p>Necesitamos volver a pensar en t\u00e9rminos de revoluci\u00f3n y a aspirar a cambios revolucionarios. Pero eso implica tambi\u00e9n necesariamente revisar y re-conceptualizar la idea de revoluci\u00f3n. Esta no puede ya ser pensada como un proceso que se hace desde arriba, y que precisa primero \u201cla toma del poder del Estado\u201d. Necesitamos imaginar el cambio revolucionario, como una profunda migraci\u00f3n civilizatoria, que nos permita de-construir y abandonar el patr\u00f3n de poder colonial-patriarcal-capitalista en el que, no ya s\u00f3lo como pueblo o regi\u00f3n, sino como especie, estamos sumidos. Un cambio que implica salirnos de las matrices antropoc\u00e9ntricas, productivistas, urbano-c\u00e9ntricas, de la modernidad\/colonialidad hegem\u00f3nica, a la que una vieja izquierda (y por cierto, el progresismo) sigue apegada.<\/p>\n<p><em><strong>2) \u00bfQu\u00e9 caracterizaci\u00f3n hace del avance de gobiernos de derechas en los pa\u00edses de Nuestra Am\u00e9rica? \u00bfSe puede hablar de una crisis de esos proyectos en la regi\u00f3n y\/o del macrismo en la Argentina?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Lamentablemente creo que estamos frente a algo m\u00e1s grave que a un ciclo de gobiernos de ultra-derecha en la regi\u00f3n. Las amenazas que afrontamos en este tiempo no se reducen apenas al arribo de personajes nefastos al gobierno (los Macri, los Duque, los Bolsonaro etc.) y a la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas abiertamente clasistas-racistas-patriarcales.<\/p>\n<p>M\u00e1s que una reacci\u00f3n conservadora desde los gobiernos, estamos ante a un fuerte proceso de fascistizaci\u00f3n social; una oleada de fascismo social que se extiende no s\u00f3lo en la regi\u00f3n sino tambi\u00e9n en el mundo (por lo menos, es muy evidente en los pa\u00edses del Norte Global).<\/p>\n<p>Como expresi\u00f3n sintom\u00e1tica de la agudizaci\u00f3n de la crisis civilizatoria en la que estamos inmersos, producto de casi cinco d\u00e9cadas de neoliberalismo, nuestras sociedades est\u00e1n siendo atravesadas por un fuerte proceso de des-humanizaci\u00f3n y donde las brechas de (in)humanidad entre grupos de clase, de g\u00e9nero, \u00e9tnicos, religiosos se hacen cada vez m\u00e1s marcadas y violentas.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que el fascismo social tiene que ver con una situaci\u00f3n en la que las \u00e9lites pueden producir una situaci\u00f3n de amnesia colectiva sobre los medios (de violencia estructural) que las llevaron a acumular sus privilegios; cuando estos privilegios se ven como \u2018m\u00e9rito propio\u2019, y no como la contracara del despojo de vastas mayor\u00edas. Entonces, cuando se invisibilizan los cr\u00edmenes hist\u00f3ricos en base a los cuales se edificaron esos privilegios, adem\u00e1s de la impunidad, estos cr\u00edmenes se naturalizan, se sedimentan en las instituciones, los imaginarios y los cuerpos.<\/p>\n<p>Entonces, cuando eso pasa, las injusticias hist\u00f3ricas dejan de ser vistas como tales, y pasan a (re)presentarse como posiciones \u2018leg\u00edtimamente ganadas\u2019 por el \u201cesfuerzo\u201d o por el \u201cm\u00e9rito\u201d propio. La difusi\u00f3n de la ideolog\u00eda meritocr\u00e1tica -por lo menos desde Malthus- alienta una concepci\u00f3n de la sociedad basado en la guerra competitiva de todos contra todos, el darwinismo social; en fin, un imaginario donde lxs despojadxs del mundo, \u2018lxs d\u00e9biles\u2019, lxs incompetentes, resultan un lastre social. Ese imaginario es lo que llamamos propiamente fascismo social: esto legitima y habilita las pol\u00edticas de \u201ctolerancia cero\u201d, es decir, las pol\u00edticas despiadadas y de crueldad absoluta contra los pobres, lxs desempleadxs, las mujeres, lxs migrantes, los pueblos originarios, las sexualidades disidentes, en fin, contra toda aquella identidad social que no se avenga a los requerimientos de \u2018normalidad\u2019 del sistema.<\/p>\n<p>Ahora bien, por otro lado, no se puede desconocer que este momento est\u00e1 pol\u00edticamente relacionado con la fase anterior, con los extrav\u00edos del ciclo progresista. Sint\u00e9tica y provocativamente podr\u00edamos enunciarlo as\u00ed :\u00a0<em>\u201csiembra (neo)extractivismo y cosechar\u00e1s (neo)fascismo\u201d,<\/em>\u00a0en el sentido que la avanzada extractivista que protagonizaron los gobiernos progresistas -y en base a la cual se financi\u00f3 la expansi\u00f3n desigual del consumo- implic\u00f3 no s\u00f3lo la intensificaci\u00f3n de la violencia y las pol\u00edticas de despojo sobre los territorios, sino tambi\u00e9n el abandono (unilateral) de la lucha de clases. Los gobiernos progresistas asumieron la v\u00eda de la conciliaci\u00f3n de clases, creyeron posible y\/o necesario la articulaci\u00f3n con una \u201cburgues\u00eda nacional\u201d y alentaron \u201cel ascenso de las clases medias\u201d supuestamente como v\u00eda para \u201csacar a los sectores populares de la pobreza\u201d.<\/p>\n<p>La posterior ca\u00edda de las cotizaciones de las commodities no s\u00f3lo desnud\u00f3 la insostenibilidad econ\u00f3mica de esas pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n el car\u00e1cter quim\u00e9rico, ilusorio, de la promesa desarrollista. Las clases medias, las m\u00e1s propensas a aspirar los privilegios de las \u00e9lites, est\u00e1n a la vanguardia de esta ola neofascista; sus frustraciones se expresan en t\u00e9rminos de odio clasista, xenofobia, violencia machista, etc.<\/p>\n<p>A ello, hay que agregar la fuerte avanzada del discurso reaccionario de ciertos credos sobre amplias capas de sectores populares, y el estado de desmovilizaci\u00f3n y\/o fragmentaci\u00f3n de los movimientos sociales y las organizaciones pol\u00edticas m\u00e1s combativas. Todo esto configura un cuadro general muy complejo, en el que, por cierto, no cabr\u00eda descartar posibles crisis de gobernabilidad de los gobiernos de ultraderecha vigentes (m\u00e1s bien, es un horizonte con altas probabilidades). En todo caso, ante el escenario dado, las salidas o alternativas que se pueden llegar a abrir, resultan absolutamente imprevisibles, y no necesariamente positivas.<\/p>\n<p><em><strong>3) \u00bfEn Argentina , qu\u00e9 actores sociales y diferentes proyectos pol\u00edticos aparecen como alternativas al macrismo?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Bueno, ac\u00e1 es necesario diferenciar las alternativas en el terreno electoral, de las que cabr\u00eda se\u00f1alar en el campo de los proyectos pol\u00edticos que se vienen gestando en el campo popular y en la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>En el plano electoral, lamentablemente no veo opciones esperanzadoras. Veo m\u00e1s bien un panorama sombr\u00edo que se halla signado por la sobrevivencia fantasma[2] del ciclo progresista: como \u201cfantasma populista\u201d que tracciona el voto a la derecha[3], y como \u201cfantas\u00eda desarrollista\u201d que sigue ilusionando a ciertos sectores populares con un nost\u00e1lgico retorno a las pol\u00edticas expansivas, neo-keynesianas, como las aplicadas durante el ciclo 2002-2013, en la fase del boom de las commodities.<\/p>\n<p>En esa polarizaci\u00f3n, el espectro de alternativas ideol\u00f3gico-pol\u00edticas se estrecha hacia el centro y hacia la derecha, present\u00e1ndose el progresismo como \u201cde izquierda\u201d, lo cual nos deja entrampados entre una propuesta que promete y aspira a un \u201cEstado social\u201d gestionando mercado en expansi\u00f3n y una \u201csociedad de consumo de masas\u201d frente a lo que se ve como la configuraci\u00f3n de un Estado penal sosteniendo a sangre y fuego la brecha de (in)humanidad entre apropiadores y despojados.<\/p>\n<p>En estos tiempos, de neoliberalismo recargado, el debate electoral est\u00e1 viciado por lo que entendemos como una err\u00f3nea conceptualizaci\u00f3n del mismo que lo concibe apenas como un tipo de pol\u00edticas econ\u00f3micas y de gesti\u00f3n gubernamental centrado en la dualidad Estado vs. Mercado, pol\u00edticas keynesianas vs. pol\u00edticas de ajuste, etc.<\/p>\n<p>Mientras, en tanto fase hist\u00f3rico-estructural de la acumulaci\u00f3n capitalista global, el neoliberalismo avanza independientemente de los ciclos recesivos o expansivos, en su voraz h\u00edper-mercantilizaci\u00f3n de la vida y de las relaciones sociales. En ese marco, lo \u201cm\u00e1s promisorio\u201d que electoralmente pudiera pasar es que se lograra articular una expresi\u00f3n lo m\u00e1s amplia posible de una izquierda popular y anti-capitalista pasible de captar y canalizar el creciente estado de asfixia econ\u00f3mica y frustraci\u00f3n pol\u00edtica de los sectores populares. Pero eso, por ahora, es una expresi\u00f3n de deseo m\u00e1s que una probabilidad f\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Ahora bien, m\u00e1s all\u00e1 de lo electoral, no se puede desconocer la potencia cr\u00edtica y transformadora de ciertos movimientos sociales y populares emergentes en el escenario reciente. Me refiero en particular, a la irrupci\u00f3n de la gran oleada feminista que desde el Movimiento Ni Un Menos, hasta las movilizaciones por la legalizaci\u00f3n del aborto, est\u00e1n poniendo en cuesti\u00f3n un pilar clave del sistema, como el r\u00e9gimen patriarcal.<\/p>\n<p>Junto a los feminismos, las diferentes expresiones del ecologismo popular, las organizaciones de trabajadorxs desocupadxs y de la econom\u00eda social, las entidades campesinas y de pueblos originarios, constituyen las insoslayables bases sociales de cualquier alternativa popular al macrismo, pero tambi\u00e9n a las versiones probables del progresismo. M\u00e1s all\u00e1 de que se logre fraguar (o no) un frente electoral alternativo, en todo caso hay un proceso de acumulaci\u00f3n de experiencias de resistencia que oficiar\u00e1 como un contrapoder condicionar\u00e1 el margen de maniobra de este o futuros gobiernos.<\/p>\n<p><em><strong>4) \u00bfCon qu\u00e9 ejes pol\u00edticos y con quienes deber\u00eda articularse el movimiento popular para enfrentar a la derecha y poner en pie una alternativa anticapitalista? \u00bfPodr\u00eda mencionar medidas y\/o propuestas concretas?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Me parece que la potencia pol\u00edtica de los sectores populares organizados est\u00e1 en \u00faltima instancia proporcionalmente relacionada con su autonom\u00eda y su creatividad. Desde ese lugar, creo que hay una diversidad de movimientos sociales y populares que han venido construyendo una agenda pol\u00edtica realmente valiosa en t\u00e9rminos de su radicalidad transformativa.<\/p>\n<p>Creo que estos movimientos -a diferencia de las opciones partidarias tanto progresistas como de la izquierda cl\u00e1sica- vienen haciendo aportes sustantivos en la prefiguraci\u00f3n de un horizonte post-capitalista, post-colonial y post-patriarcal. En ese sentido hay todo un nuevo lenguaje que se ha venido construyendo y un nuevo imaginario en gestaci\u00f3n que parte precisamente de la profunda convicci\u00f3n de la crisis terminal y el fracaso rotundo del modelo civilizatorio de \u201cOccidente\u201d; de la necesidad de trascender el horizonte antropoc\u00e9ntrico, productivista, individualista, desarrollista, urbano-industrialista que desde el sistema se nos presenta como el \u00fanico horizonte deseable de \u201cbienestar\u201d y de \u201cprogreso\u201d.<\/p>\n<p>Si algo tienen en com\u00fan los feminismos comunitarios latinoamericanos, con las perspectivas del ecologismo popular, las cosmovisiones originarias y campesinas y el ethos de la econom\u00eda popular, es su convergencia en un horizonte post-desarrollista; el abandono de la idea acr\u00edtica de una econom\u00eda en permanente expansi\u00f3n y de crecimiento infinito, y la revalorizaci\u00f3n de las econom\u00edas del cuidado, de la reproducci\u00f3n de la vida, de valorizaci\u00f3n de las relaciones vitales y de las capacidades humanas; las ideas de sustentabilidad y de cultivo de la socio-biodiversidad y el valor clave del trabajo libre y de la producci\u00f3n social en manos de trabajadorxs libremente asociadxs.<\/p>\n<p>Todo ese imaginario va a contrapelo de las ideas progresistas (y a\u00fan de las izquierdas ortodoxas) que tienen como horizonte la \u201credistribuci\u00f3n de la riqueza\u201d; ac\u00e1 estamos ante una gram\u00e1tica que presupone un cambio radical en el sentido social de la riqueza. Las ideas de Buen Vivir, de Derechos de la Naturaleza, de Plurinacionalidad, de Justicia Integral (\u00e9tnica, gen\u00e9rica, generacional) son algunos de los postulados que tienen un sentido orientativo fundamental en esa transici\u00f3n civilizatoria.<\/p>\n<p>Y eso no queda as\u00ed en un nivel metaf\u00edsico, pues se ha ido encarnando\/territorializando en pr\u00e1cticas concretas que tienen que ver con la producci\u00f3n autogestiva, la defensa de los territorios, la consolidaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la agroecolog\u00eda y de desarrollo de las tecnolog\u00edas sustentables, la estructuraci\u00f3n de econom\u00edas locales y de movimientos en pos de la soberan\u00eda alimentaria, la democracia energ\u00e9tica y la justicia h\u00eddrica y clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>Esos principios, valores \u00e9tico-pol\u00edticos que desde las pr\u00e1cticas de re-existencia de nuestros pueblos se han ido gestando, nos parecen los criterios m\u00e1s valiosos que tenemos como orientaci\u00f3n hacia un caminar que procura realmente trascender el actual r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n capitalista-colonial-patriarcal. Esos, a mi modesto entender, deber\u00edan ser los ejes fundamentales a no perder de vista en todo proceso de articulaci\u00f3n pol\u00edtica y construcci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p><em><strong>5) \u00bfQu\u00e9 rol juega la institucionalidad democr\u00e1tica actual en la construcci\u00f3n de alternativas populares?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Es claro que esa institucionalidad, la del constitucionalismo republicano y representativo ha sido dise\u00f1ado ab initio para restringir las concepciones m\u00e1s radicales de la democracia, para enmara\u00f1ar y\/o limitar en todo caso el ejercicio de la soberan\u00eda popular. A esas limitaciones de origen, se han ido sumando un conjunto de factores y problemas harto conocidos[4] que en t\u00e9rminos agregados dan como \u2018resultado\u2019 no s\u00f3lo la configuraci\u00f3n de modos de gobierno que distan much\u00edsimo de responder a la \u201cvoluntad de las mayor\u00edas\u201d, sino que m\u00e1s a\u00fan est\u00e1n en la ra\u00edz de la profunda crisis de legitimidad del sistema y en la \u2018despolitizaci\u00f3n\u2019 de amplios sectores.<\/p>\n<p>Con ello, es claro que esta institucionalidad pol\u00edtica constituye un pesado lastre que funciona m\u00e1s como obst\u00e1culo que como facilitador de las alternativas populares, emancipatorias, y que avanzar en esa direcci\u00f3n requerir\u00e1 inexorablemente cambios radicales en las instituciones y en lo que se entienda como sistema de gobierno (cambios que, por cierto, incluyen una transformaci\u00f3n sustancial de la forma Estado).<\/p>\n<p>Sin embargo, no podemos desconocer que estamos en un momento muy complicado, en el que las propias limitaciones de la democracia liberal est\u00e1n siendo amenazadas y degradadas. Como en otros momentos de la historia, queda claro que el capitalismo impone un techo taxativo a las aspiraciones de la soberan\u00eda popular, pero ni siquiera es capaz de garantizar un piso m\u00ednimo de la formalidad democr\u00e1tica: en tiempos de crisis, hasta esa definici\u00f3n minimalista, procedimental, de la democracia se ve amenazada y puede ser suprimida.<\/p>\n<p>Este escenario nos pone a la defensiva, en la necesidad de resistir los intentos en curso de perforar m\u00e1s a\u00fan el piso de derechos y garant\u00edas, a\u00fan siendo conscientes de lo extremadamente insuficiente de ese piso. Nos pone -a mi modesto entender- en la necesidad de no descuidar el campo de batallas de lo electoral y del sistema de representaci\u00f3n y o pero, al mismo tiempo, no perder de vista que el propio campo de acumulaci\u00f3n pol\u00edtica pasa por esos otros espacios de construcci\u00f3n de autonom\u00edas, imaginarios, territorios\/cuerpos practicantes de reg\u00edmenes otros de relaciones, modos de vida radicalmente alternativas.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo es lo que me parece central. Pues, estamos ante una situaci\u00f3n en la que afrontamos la avanzada de una nueva derecha, de una derecha envalentonada, masificada y radicalizada, con las matrices de una vieja izquierda (me refiero a las opciones pol\u00edtico-electorales); una izquierda desconcertada y desorientada, que ha perdido la capacidad para ofrecer un horizonte de futuro. Ante ese vac\u00edo, es clave la construcci\u00f3n en marcha de las re-existencias desde abajo.<\/p>\n<p>*Horacio Machado Ar\u00e1oz<\/p>\n<p>Investigador de CONICET. Coordinador del Equipo de Ecolog\u00eda Pol\u00edtica del Sur (UNCA). Director del Doctorado en Ciencias Humanas, Fac. de Humanidades (UNCA).<\/p>\n<p>[1] Me refiero al hecho elemental de que las teor\u00edas sociales latinoamericanas -desde el estructuralismo cepalino a la teor\u00eda de la dependencia, abarcando incluso versiones de las teor\u00edas de la modernizaci\u00f3n y por supuesto, las perspectivas descoloniales- han hecho una profunda cr\u00edtica de los reg\u00edmenes primario-exportadores como la base de todos nuestros problemas estructurales. En los autores cl\u00e1sicos, seg\u00fan los casos, superar ese modelo era visto como una condici\u00f3n ineludible para superar nuestro \u201csubdesarrollo\u201d, \u201cdependencia\u201d o \u201ccondici\u00f3n colonial\u201d.<\/p>\n<p>Cabe resaltar tambi\u00e9n lo de \u201cproblemas estructurales\u201d, pues como queda claro en los an\u00e1lisis de autores tan dis\u00edmiles como Ra\u00fal Prebisch, Gino Germani, Cardoso y Faletto, o Florest\u00e1n Fernandes, Theotonio Dos Santos, Marini, Gonz\u00e1lez Casanova, etc., los modelos primario-exportadores no s\u00f3lo implican limitaciones macroecon\u00f3micas, sino que tambi\u00e9n est\u00e1n en la base del car\u00e1cter olig\u00e1rquico de los reg\u00edmenes pol\u00edticos, las estructuras de clases tan desiguales y los fen\u00f3menos del autoritarismo, el racismo y el colonialismo interno.<\/p>\n<p>[2] Apelo a estas categor\u00edas propuestas por Adri\u00e1n Scribano para dar cuenta de las pol\u00edticas de regulaci\u00f3n de las emociones por las cuales el capital produce condiciones estructurales de soportabilidad social (de la expropiaci\u00f3n\/opresi\u00f3n) y de coagulaci\u00f3n de la acci\u00f3n. Al respecto v\u00e9ase: Scribano, A. (2008) \u201cFantasmas y fantas\u00edas sociales: notas para un homenaje a T.W. Adorno desde Argentina\u201d, Intersticios, Revista de Sociol\u00f3gica de Pensamiento Cr\u00edtico, http:\/\/www.intersticios.es\/article\/view\/2791. Tambi\u00e9n: Scribano, A. (Comp.) (2013) \u201cTeor\u00eda social, cuerpos y emociones\u201d, Estudios Sociol\u00f3gicos Editora: http:\/\/estudiosociologicos.org\/portal\/teoria-social-cuerpos-y-emociones\/.[3] Ac\u00e1 hago referencia al uso y abuso hecho por el establishment medi\u00e1tico y gubernamental de los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que ti\u00f1en las administraciones progresistas, as\u00ed como tambi\u00e9n a la debacle de la econom\u00eda venezolana, y la deriva personalista e incluso autoritaria que se vislumbra en ciertos pa\u00edses (el gobierno de Maduro en la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela y el de Daniel Ortega en Nicaragua). M\u00e1s all\u00e1 de las operaciones propagand\u00edsticas y de manipulaci\u00f3n (des)informativa que la derecha ha hecho y hace de estos casos, no se puede desconocer estos problemas ni minimizar la defraudaci\u00f3n pol\u00edtica que han significado. De hecho, en buena medida, la ola conservadora y reaccionaria que sostiene a los actuales gobiernos de derecha en buena medida se apoya en el rechazo social, electoral a los referentes del progresismo (el sentimiento anti-petista en Brasil, anti-kirchnerista en Argentina, etc.).[4] Tales como el propio funcionamiento del sistema de partidos; la constituci\u00f3n de una clase pol\u00edtica profesional, la burocratizaci\u00f3n de las fuerzas partidarias; el tema del financiamiento de la pol\u00edtica y el rol de las grandes corporaciones en ese aspecto; el papel de los medios masivos y el de las nuevas tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n que han incrementado enormemente su capacidad de incidencia, manipulaci\u00f3n y formaci\u00f3n no solo de sentidos sino tambi\u00e9n de estados de \u00e1nimo y emociones colectivas; etc.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Fuentes<\/strong><\/span>:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2018\/11\/01\/porque-ha-fracasado-el-progresismo-en-america-latina-se-necesita-volver-a-pensar-en-terminos-de-revolucion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2018\/11\/01\/porque-ha-fracasado-el-progresismo-en-america-latina-se-necesita-volver-a-pensar-en-terminos-de-revolucion\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos gobiernos progresistas asumieron la v\u00eda de la conciliaci\u00f3n de clases, creyeron posible y\/o necesario la articulaci\u00f3n con una \u201cburgues\u00eda nacional\u201d y alentaron \u201cel ascenso de las clases medias\u201d supuestamente como v\u00eda para \u201csacar a los sectores populares de la pobreza\u201d. 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