{"id":5797,"date":"2017-03-04T11:51:58","date_gmt":"2017-03-04T10:51:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/?p=5797"},"modified":"2019-10-06T08:08:57","modified_gmt":"2019-10-06T08:08:57","slug":"febrero-1917-las-mujeres-inician-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/febrero-1917-las-mujeres-inician-la-revolucion","title":{"rendered":"Febrero 1917: Las mujeres inician la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Miguel Salas<br \/>\n<\/b><\/p>\n<blockquote><p><em>\u00a0Al avanzar juntas, bajo la bella luz del d\u00eda,<\/em><\/p>\n<p><em>Mil oscuras cocinas, mil l\u00fagubres f\u00e1bricas<\/em><\/p>\n<p><em>Se alumbran con el esplendor de un rayo de luz,<\/em><\/p>\n<p><em>Porque la gente nos oye cantar: \u201cPan y Rosas, Pan y Rosas\u201d\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(James Oppenheimer.<\/p>\n<p>Poes\u00eda inspirada en la huelga de obreras textiles<\/p>\n<p>en 1912 en Lawrence, Massachussetts)<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre las diversas complejidades de la revoluci\u00f3n rusa, una consiste en llamar revoluci\u00f3n de febrero a lo que en realidad empez\u00f3 el 8 de marzo. Bajo el zarismo, Rusia manten\u00eda el calendario juliano, que difer\u00eda en 13 d\u00edas del calendario occidental. As\u00ed que, mientras en Espa\u00f1a amanec\u00eda un 23 de febrero, en Rusia era 8 de marzo, el D\u00eda Internacional de la Mujer. Parece que ese d\u00eda amaneci\u00f3 fr\u00edo y soleado. Uno de los temas de conversaci\u00f3n en el Petrogrado burgu\u00e9s era el estreno en el teatro Alexandrinskii de la obra teatral <em>Mascarada<\/em><em>,<\/em> dirigida por Meyerhold (autor y director teatral que se unir\u00e1 a la revoluci\u00f3n y que ejercer\u00e1 una gran influencia en el teatro del siglo XX). En los barrios obreros las preocupaciones eran muy diferentes. A mediados de enero comenz\u00f3 a faltar el pan; en febrero, Petrogrado recibi\u00f3 apenas la mitad de lo percibido en diciembre, y en el resto de Rusia la situaci\u00f3n no era mejor. Desde el inicio de la guerra el precio del carb\u00f3n se hab\u00eda quintuplicado y los alimentos multiplicado por siete. El pan se hab\u00eda convertido en la comida principal y casi \u00fanica. La polic\u00eda pol\u00edtica, la Ojrana, tiene los ojos bien abiertos y advierte: \u201cLos ni\u00f1os se mueren de hambre en el sentido m\u00e1s literal de la palabra\u201d. Otro informante escribe: \u201cSi hay una revoluci\u00f3n, ser\u00e1 una revuelta del hambre\u201d. \u201cUn abismo se abre entre las masas y el gobierno\u201d, advert\u00eda otro agente.<\/p>\n<p>Para el 8 de marzo no estaban previstas grandes acciones, m\u00e1s all\u00e1 del reparto de octavillas y alguna asamblea. El primer D\u00eda de la Mujer en Rusia fue conmemorado el 3 de marzo de 1913. En 1914, cuando se instituy\u00f3 el 8 de marzo, las organizadoras cayeron presas y no hubo convocatoria. Los a\u00f1os siguientes, en plena guerra imperialista, la conmemoraci\u00f3n no tuvo una especial importancia. Nadie hab\u00eda previsto que ese d\u00eda las mujeres obreras iniciaran la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En febrero de 1917, el 47 por ciento de la clase obrera de Petrogrado eran mujeres. Muchos hombres estaban en el frente. Las obreras eran mayor\u00eda en la industria textil, del cuero y del caucho, y numerosas en oficios que antes hab\u00edan tenido vedados: los tranv\u00edas, las imprentas o la industria metal\u00fargica, donde hab\u00eda unas 20.000. Las obreras eran tambi\u00e9n madres: deb\u00edan garantizar el pan de sus hijos. Y, antes de ir a la f\u00e1brica, hac\u00edan interminables colas (unas 40 horas semanales) para conseguir algo de comida, acampando durante la noche, en pleno invierno ruso. Los informes policiales recogen que all\u00ed aprendieron \u201ca insultar a Dios y al zar, pero m\u00e1s al zar\u201d; y alertan de que: \u201cson material inflamable que s\u00f3lo necesita una chispa para estallar\u201d.<\/p>\n<p>El hecho es que las mujeres de algunas empresas textiles del barrio de Viborg decidieron declararse en huelga. A las diez de la ma\u00f1ana se hab\u00edan reunido unas veinte mil. Al llamamiento de las mujeres, los obreros de algunas f\u00e1bricas se unieron a la manifestaci\u00f3n. Un trabajador de la f\u00e1brica mec\u00e1nica Nobel recuerda: \u201cPod\u00edamos o\u00edr las voces de las mujeres en las calles desde las ventanas de nuestro departamento: <em>\u2018\u00a1Abajo la carest\u00eda! \u00a1Abajo el hambre! \u00a1Pan para los trabajadores!\u2019<\/em>. Varios camaradas corrimos a las ventanas&#8230; Las puertas del molino n\u00famero 1 Bolshaia Sampsonievskaia hab\u00edan sido abiertas. Masas de mujeres trabajadoras llenaban las calles. Aquellas que nos hab\u00edan visto comenzaron a mover sus brazos y gritaban <em>\u2018\u00a1Vengan! \u00a1Dejen de trabajar!\u2019<\/em>. Arrojaban bolas de nieve a las ventanas. Decidimos unirnos a la manifestaci\u00f3n\u00bb<em>.<\/em> Se calcula que alrededor de 90.000 obreras y obreros participaron en la huelga. En sus <em>Memorias<\/em>, el que era gobernador de la ciudad, Alexander P. Balk, escribe: \u201cAl retirarse, el general Goblachev me inform\u00f3, una vez m\u00e1s, de que la manifestaci\u00f3n del d\u00eda era un completo misterio para \u00e9l y que era posible que nada ocurriera al d\u00eda siguiente\u201d. Se equivocaba.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, 24 de febrero, el movimiento se ampl\u00eda a\u00fan mucho m\u00e1s. Casi la mitad de las obreras y obreros est\u00e1n en huelga. A la exigencia de \u201cPan\u201d se le unen las consignas de \u201cAbajo el zar\u201d y \u201cAbajo la guerra\u201d. Grandes manifestaciones se dirigen hacia el centro de la ciudad. La polic\u00eda ha levantado los puentes que separan los barrios obreros del centro, pero el r\u00edo Neva todav\u00eda est\u00e1 helado y miles de huelguistas se atreven a cruzarlo. Se suceden los enfrentamientos con la polic\u00eda y aparecen tambi\u00e9n los temidos cosacos. El obrero Ilya Mitrofanovich Gordienko recuerda la jornada: \u201cLas obreras tomaron la iniciativa, rodearon a los cosacos con una compacta cadena humana. Gritaban:<em> \u201cNuestros esposos, padres y hermanos est\u00e1n en el frente\u201d. \u201cY aqu\u00ed soportamos el hambre, la carga de trabajo, los insultos, las humillaciones y los abusos. Ustedes tambi\u00e9n tienen madres, esposas, hermanas e hijos, \u00a1exigimos pan y el fin de la guerra<\/em><em>!\u201d<\/em>. Los oficiales, temiendo la influencia de la agitaci\u00f3n sobre los cosacos, dieron una orden. Los cosacos se prepararon. Todos corrieron a cubrirse, agarrando piedras o piezas de metal, listos para lanzarlos. Sin embargo, los cosacos cabalgaron, pasaron sin atacarnos; luego dieron media vuelta y regresaron. Las masas los saludaron con gritos de <em>\u201c\u00a1Viva!\u201d,<\/em> pese a que el coraz\u00f3n no pod\u00eda creerlo y la mente dictaba precauci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>El movimiento ya es imparable. La huelga es ya una huelga general, sobre todo despu\u00e9s de que el d\u00eda 25 la f\u00e1brica Putilov, en la que trabajan 30.000 personas, decide unirse. Tambi\u00e9n se suman los estudiantes. Al final del d\u00eda algunos barrios est\u00e1n en manos de los rebeldes. Las comisar\u00edas han sido asaltadas o abandonadas. \u201cUn alzamiento revolucionario que dure varios d\u00edas s\u00f3lo se puede imponer y triunfar con tal de elevarse progresivamente de pelda\u00f1o en pelda\u00f1o, registrando todos los d\u00edas nuevos \u00e9xitos. Una tregua en el desarrollo de los \u00e9xitos es peligrosa. Si el movimiento se detiene y patina, puede ser el fracaso\u201d<em>&#8211;<\/em> escribe Trotsky en <em>La Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa. <\/em><\/p>\n<p>El 26 es domingo, y est\u00e1n cerradas las f\u00e1bricas, el lugar natural donde reunirse. Surgen algunas dudas. \u00bfEs posible seguir adelante? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la actitud del ej\u00e9rcito? En el recuerdo est\u00e1 presente la experiencia de 1905. El zar Nicol\u00e1s II ha dado la orden de acabar con los disturbios \u201cma\u00f1ana mismo\u201d. Durante el d\u00eda, miles de personas siguen manifest\u00e1ndose por la ciudad. Se suceden los enfrentamientos, pero tambi\u00e9n el contacto entre los obreros y obreras y los cosacos y los soldados. Crece la confianza de la masa obrera, a pesar de las cargas e incluso ametrallamientos, las manifestaciones no se disuelven, vuelven a reunirse, vuelven a encontrarse con los soldados, y les dicen: \u201cNo dispares contra tus hermanos y hermanas\u201d<em>,<\/em> y a\u00f1aden: \u201c\u00danete a nosotros\u201d. Las dudas comienzan a surgir. Los soldados ya no son los de 1905. Muchos han estado en el frente y han visto lo que supone la guerra. Saben del sufrimiento y hambre de la poblaci\u00f3n, y tambi\u00e9n de sus madres y hermanos y hermanas. Las dudas empiezan a asaltar las conciencias. Tambi\u00e9n las mujeres jugaron un papel decisivo. Escribe Trotsky: \u201cLa mujer obrera representa un gran papel en el acercamiento entre los obreros y los soldados. M\u00e1s audazmente que el hombre, penetra en las filas de los soldados, coge con sus manos los fusiles, implora, casi ordena: <em>\u00abDesviad las bayonetas y venid con nosotros\u00bb<\/em>. Los soldados se conmueven, se averg\u00fcenzan, se miran inquietos, vacilan; uno de ellos se decide: las bayonetas desaparecen, las filas se abren, estremece el aire un hurra entusiasta y agradecido; los soldados se ven rodeados de gente que discute, increpa e incita: la revoluci\u00f3n ha dado otro paso hacia adelante.\u201d<\/p>\n<p>El momento decisivo ha llegado. Se organizan m\u00edtines a las puertas de los cuarteles. En algunos los oficiales logran disolver a la masa obrera, en otros no se atreven. Al caer la noche, se rebela el regimiento Pavlovsky. En las primeras horas de la ma\u00f1ana del 27, los oficiales del regimiento Volynski intentan movilizar sus tropas contra los trabajadores. Los soldados se niegan a marchar. Frente a las amenazas de los oficiales, un sargento dispara contra un comandante; en el tiroteo mueren varios oficiales. Con esos disparos, los soldados del Volynski se unen a la revoluci\u00f3n: s\u00f3lo su victoria podr\u00e1 salvarlos de la horca. Copiando la t\u00e1ctica de las obreras y obreros, se dirigen al resto de cuarteles para animarles a unirse a la lucha de todo el pueblo. Las condiciones estaban maduras, s\u00f3lo encontraron oposici\u00f3n en algunos oficiales. La insurrecci\u00f3n ha triunfado. Las obreras y obreros, toda la clase trabajadora, los soldados, en su mayor\u00eda campesinos con uniforme, han vencido. Es el fin de una monarqu\u00eda, de supuesto origen divino, de m\u00e1s de 300 a\u00f1os de existencia que apenas logra encontrar fuerza social o armada que la defienda.<\/p>\n<p><strong>La emancipaci\u00f3n de la mujer<\/strong><\/p>\n<p>En febrero de 1917 las mujeres iniciaron la revoluci\u00f3n y, sin embargo, en la memoria ha quedado poco reconocimiento de sus haza\u00f1as. Ni siquiera entre los dirigentes de la revoluci\u00f3n se recuerdan los nombres de Alexandra Kollontai o de Nadiezna Krupskaia, mujeres que ocuparon un puesto dirigente durante el proceso revolucionario o en el gobierno sovi\u00e9tico. Las obreras de Petrogrado simbolizaron con su acci\u00f3n tambi\u00e9n una ruptura con su opresi\u00f3n espec\u00edfica como mujeres, y la revoluci\u00f3n reconoci\u00f3 de inmediato que las grandes transformaciones sociales y pol\u00edticas ser\u00edan incompletas sin lograr la plena emancipaci\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>Desde febrero a octubre de 1917, participaron en el movimiento revolucionario y se organizaron aut\u00f3nomamente en la defensa de sus propias reivindicaciones. Sirva como ejemplo que en los d\u00edas previos a la insurrecci\u00f3n de octubre se reuni\u00f3 una conferencia de mujeres representantes de 50.000 trabajadoras de toda Rusia. Para las mujeres la victoria de la revoluci\u00f3n era tambi\u00e9n el primer paso para su emancipaci\u00f3n. En esa \u00e9poca, las leyes zaristas declaraban que la mujer deb\u00eda \u201cobedecer a su marido como cabeza de familia, ser amante y respetuosa\u2026\u201d; no pod\u00eda tener pasaporte o trabajar sin el consentimiento del marido; el divorcio estaba en manos de la Iglesia, o sea, pr\u00e1cticamente no exist\u00eda; el marido se convert\u00eda incluso en due\u00f1o de cualquier herencia que recibiera la mujer; en las f\u00e1bricas, las mujeres deb\u00edan soportar jornadas agotadoras cobrando menos que los hombres y sin ninguna protecci\u00f3n por la maternidad. En el campo, la situaci\u00f3n a\u00fan era peor, la mujer campesina era casi una esclava, del trabajo y del hogar.<\/p>\n<p>El gobierno surgido de la revoluci\u00f3n de Octubre estableci\u00f3 leyes que permit\u00edan o hac\u00edan posible la igualdad pol\u00edtica y social de la mujer. Se estableci\u00f3 el derecho al voto y a ser elegidas para cargos p\u00fablicos; se legaliz\u00f3 el derecho al divorcio y la igualdad absoluta ante la ley entre marido y mujer, se acab\u00f3 con la dominaci\u00f3n legal del marido y las mujeres pod\u00edan elegir sus propios apellidos; se legaliz\u00f3 el aborto; se abolieron las leyes en contra de la homosexualidad; se legisl\u00f3 a favor de la igualdad del salario entre hombres y mujeres; se aprob\u00f3 la licencia por maternidad de 4 meses antes y despu\u00e9s del alumbramiento, la gratuidad del cuidado de los ni\u00f1os y medidas para la protecci\u00f3n en el trabajo para las mujeres embarazadas. Puede que hoy algunas de estas medidas no parezcan extraordinarias, pero en los inicios del siglo XX, y m\u00e1s en la atrasada Rusia, cambiaron radicalmente las bases sociales de la opresi\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>No obstante, una cosa son las leyes y otra la dura realidad. No es este el lugar para profundizar en los d\u00e9ficits, errores y retrocesos que la emancipaci\u00f3n de la mujer sufri\u00f3 en la Rusia sovi\u00e9tica. Digamos s\u00f3lo que se quebr\u00f3 la esperanza de que el desarrollo econ\u00f3mico facilitar\u00eda la igualdad real, que no fue capaz de imponerse a la realidad de un pa\u00eds atrasado y aislado por el fracaso de la revoluci\u00f3n en el resto de Europa; y que posteriormente se encontr\u00f3 con la reacci\u00f3n social que a partir de los a\u00f1os 30 represent\u00f3 el estalinismo, especialmente en el \u00e1mbito de los derechos de la mujer (prohibici\u00f3n del aborto, enaltecimiento de la mujer como madre, limitaciones al divorcio, etc.). Estudiar y recuperar las experiencias de la emancipaci\u00f3n de la mujer en el proceso revolucionario pueden ser \u00fatiles para el actual proceso de su liberaci\u00f3n. Las tendencias de la sociedad, hacia adelante o hacia atr\u00e1s, tienen siempre su l\u00ednea m\u00e1s sensible en el reconocimiento de los derechos de la mujer, no s\u00f3lo legales sino tambi\u00e9n en el establecimiento de las bases materiales para lograr la igualdad real.<\/p>\n<p>Alexandra Kollontai, una de las revolucionarias rusas que m\u00e1s trabaj\u00f3 y luch\u00f3 por la igualdad, se imagin\u00f3 as\u00ed el futuro: \u201c1. Igualdad, con la desaparici\u00f3n de la poderosa autosuficiencia masculina y de la sumisi\u00f3n servil de la mujer. 2. Reconocimiento mutuo y rec\u00edproco de los derechos y desaparici\u00f3n de los sentimientos de propiedad. 3. Sensibilidad fraterna, junto con un arte que permitir\u00e1 la asimilaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de las transformaciones ps\u00edquicas que se reproducen en el alma del amado\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>La paradoja de febrero<\/strong><\/p>\n<p>Bast\u00f3 el levantamiento de la poblaci\u00f3n de Petrogrado para acabar con el zarismo. Mosc\u00fa, la segunda ciudad de Rusia en ese momento, se uni\u00f3 cuando el triunfo ya estaba asegurado y as\u00ed fue tambi\u00e9n en el resto del pa\u00eds. No hay ninguna duda del car\u00e1cter de clase de la revoluci\u00f3n. Un economista liberal de la \u00e9poca, Tugan Baranovski, lo explic\u00f3 con precisi\u00f3n: \u201cNo fueron las tropas, sino los obreros quienes iniciaron la insurrecci\u00f3n; no los generales, sino los soldados quienes se personaron ante la Duma (parlamento ruso). Los soldados apoyaban a los obreros no porque obedecieran d\u00f3cilmente las \u00f3rdenes de sus oficiales, sino porque [\u2026] sent\u00edan el lazo que les un\u00eda a los obreros como una clase compuesta de trabajadores, como parte de ellos mismos. Los campesinos y los obreros: he ah\u00ed las dos clases sociales a cuyo cargo ha corrido la revoluci\u00f3n rusa\u201d. Otra de las complejidades del movimiento revolucionario consiste en entender por qu\u00e9 si las fuerzas que lucharon ten\u00edan un contenido de clase tan determinado, el poder acab\u00f3, en primera instancia, en manos de la burgues\u00eda, que nada hab\u00eda hecho para acabar con el zarismo. A menudo, las revoluciones no son capaces de expresar una relaci\u00f3n directa entre las clases sociales y el poder. En todo movimiento revolucionario las clases trabajadoras y los campesinos, los estudiantes o los soldados han sido la base movilizada de los procesos revolucionarios, pero, en la mayor\u00eda de las ocasiones, al vencer, alg\u00fan sector de la burgues\u00eda o la peque\u00f1a burgues\u00eda les ha arrebatado lo que hab\u00edan conquistado en la calle.<\/p>\n<p>En febrero de 1917, los burgueses tem\u00edan m\u00e1s a las masas que al zarismo, con el que hab\u00edan establecido estrechos lazos. En los primeros d\u00edas de la revoluci\u00f3n intentaron buscar un acuerdo con el zar, y cuando vieron que era imposible, intentaron mantener el zarismo eligiendo a su hijo o, como regente, a un hermano del zar. Era tanta su desesperaci\u00f3n que a Miliukov, el dirigente del partido de la burgues\u00eda, no le importaba decir: \u201cUno de ellos es un ni\u00f1o enfermo y el otro un hombre completamente tonto\u201d, pero que lo importante era salvar a Rusia, o sea, sus negocios.<\/p>\n<p>En los mismos d\u00edas, incluso en el mismo edificio (el palacio de la Duma) donde los burgueses suspiraban por la continuidad del zarismo, se formaba el soviet, el organismo que representaba leg\u00edtima y directamente a las masas trabajadores. Los soviets surgieron en la revoluci\u00f3n de 1905, y desde entonces formaron parte del imaginario de la clase trabajadora. Su formaci\u00f3n fue un hecho natural, impulsado y aceptado por todas las tendencias pol\u00edticas del movimiento obrero como expresi\u00f3n de la huelga general y la insurrecci\u00f3n. Al principio fue una coordinaci\u00f3n de dirigentes pol\u00edticos y representantes reconocidos de la clase trabajadora, pero inmediatamente se procedi\u00f3 a la elecci\u00f3n de representantes directos en las f\u00e1bricas, barrios y cuarteles. En la pr\u00e1ctica, los soviets empezaron a ejercer el poder, eran los \u00fanicos organismos reconocidos por la poblaci\u00f3n. Un diputado del bloque burgu\u00e9s recuerda: \u201cEl soviet se apoder\u00f3 de todas las oficinas de Correos y Tel\u00e9grafos y de Radio, de todas las estaciones de ferrocarril, de todas las imprentas, de modo que, sin autorizaci\u00f3n, era imposible cursar un telegrama, salir de Petrogrado o escribir un manifiesto\u201d<em>. <\/em>Un representante del zarismo les dice a dirigentes de la izquierda: \u201cEl poder est\u00e1 en vuestras manos; nos pod\u00e9is mandar detener a todos nosotros\u201d. Y, sin embargo, el gobierno provisional que surge de la revoluci\u00f3n de febrero est\u00e1 encabezado por los burgueses.<\/p>\n<p>La paradoja consiste en que los socialistas moderados, los <em>mencheviques<\/em>, que en ese momento tienen la confianza de la mayor\u00eda trabajadora, consideraban que la revoluci\u00f3n que derrocara al zarismo deb\u00eda ser \u201cuna revoluci\u00f3n burguesa\u201d, limitarse al reconocimiento de las libertades y a algunas reformas. Esa visi\u00f3n escol\u00e1stica de que el desarrollo de la sociedad est\u00e1 predeterminado y debe seguir unas etapas fijadas de antemano no encajaba con la evoluci\u00f3n de la sociedad, y menos a\u00fan con el estallido de la guerra imperialista. Las masas trabajadoras hab\u00edan realizado la revoluci\u00f3n; no confiaban en los partidos burgueses y empezaban a construir sus organismos de gobierno (los soviets), y los socialistas moderados dejaban al margen la soluci\u00f3n de los graves problemas de la guerra, la rep\u00fablica, la tierra, la jornada de ocho horas, etc. para dar el poder a los burgueses. Paradojas de los procesos revolucionarios. Ser\u00e1n necesarios unos cuantos meses para que la experiencia convenza a las masas trabajadoras de que deben tomar el destino en sus propias manos, adue\u00f1arse del poder para lograr la paz, repartir la tierra, ejercer todos los derechos democr\u00e1ticos e iniciar el camino hacia el socialismo.<\/p>\n<p>Lenin, que todav\u00eda no hab\u00eda podido viajar a Rusia, escribi\u00f3 en sus <em>Cartas desde lejos<\/em>: \u201cLa revoluci\u00f3n fue obra del proletariado [\u2026] exige pan, paz y libertad; exige una rep\u00fablica y simpatiza con el socialismo [\u2026] (los burgueses) quieren burlar la voluntad, o los anhelos de la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n\u201d Ante los supuestos disturbios y anarqu\u00eda, Lenin insist\u00eda: \u201cLos obreros quieren una rep\u00fablica, y una rep\u00fablica es un gobierno m\u00e1s \u201cde orden\u201d que la monarqu\u00eda [\u2026] Son precisamente los capitalistas quienes introducen la anarqu\u00eda y la guerra en la sociedad humana\u201d.<\/p>\n<p><strong>Atraso en derechos <\/strong><\/p>\n<p>Las condiciones de las mujeres en la Espa\u00f1a de 1917 no eran mejores que las de Rusia bajo el zarismo. La mujer necesitaba la autorizaci\u00f3n del marido para cualquier iniciativa; firmar contratos, realizar compras, ni siquiera pod\u00eda vender propiedades que fueran suyas por herencia de padres, etc. El C\u00f3digo Penal impon\u00eda duras sanciones para aquellas esposas que insultasen o desobedeciesen al marido. Las mujeres no ten\u00edan derecho al voto, ni exist\u00eda el divorcio, ni mucho menos el derecho al aborto. La influencia de la Iglesia Cat\u00f3lica en todos los \u00e1mbitos de la vida social y pol\u00edtica impuso condiciones terribles a las mujeres. En esa \u00e9poca, el 70% de la poblaci\u00f3n femenina es analfabeta, frente a un 55% de los hombres. En 1910, unas 729.628 mujeres reciben ense\u00f1anza, lo que supone el 23\u20196% de aquellas que se encontraban en edad de hacerlo Hasta 1910, no se les reconoce el derecho a la educaci\u00f3n superior. La primera catedr\u00e1tica, la escritora Emilia Pardo Baz\u00e1n, lo es en 1916. En 1919 s\u00f3lo hay 300 universitarias en toda Espa\u00f1a<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito laboral la situaci\u00f3n no era mejor. La neutralidad espa\u00f1ola facilit\u00f3 durante los primeros a\u00f1os de la guerra un desarrollo industrial y comercial muy importante. De 1910 a 1918, el n\u00famero de mineros pas\u00f3 de 90.000 a 133.000; el de metal\u00fargicos de 61.000 a 200.000; en el textil de 125.000 a 213.000 y en los transportes de 155.000 a 212.000. (Juan A<em>. <\/em>Lacomba<em>. La crisis espa\u00f1ola de 1917<\/em>) Eso represent\u00f3 tambi\u00e9n una importante incorporaci\u00f3n de la mujer, dif\u00edcil de cuantificar porque en muchos casos se trat\u00f3 de empleo irregular. Las mujeres eran mayor\u00eda en el sector del textil, cuero, o alimentaci\u00f3n, y su presencia era notable en sectores muy masculinizados. Por ejemplo, a principios de siglo, el 10% de la plantilla del carb\u00f3n en Asturias eran mujeres ; tambi\u00e9n el 7% en la miner\u00eda de hierro de Vizcaya y en las minas de plomo de C\u00f3rdoba, por lo que es f\u00e1cil deducir que en 1917 su presencia deb\u00eda de ser mayor. Se ocupaban del acarreo y del machaqueo del mineral en superficie y de otras ocupaciones complementarias. Su sueldo, sin embargo, sol\u00eda ser un 50% inferior al del hombre; se consideraba que formaba parte del complemento salarial del hombre y poqu\u00edsimas, si hab\u00eda alguna, ocupaban puestos de responsabilidad. Para minusvalorar el peso de la mujer en el mundo del trabajo, las campesinas, como las empleadas del hogar, muy numerosas en las ciudades, apenas existen en las estad\u00edsticas.<\/p>\n<p>Durante el primer decenio del siglo se fundan las primeras asociaciones de mujeres, socialmente muy diferenciadas, las que tienen un origen socialista o anarquista y las que son iniciativa de mujeres de clase media. Todas defienden la mejora de las condiciones de vida y de reconocimiento social de las mujeres, aunque con perspectivas sociales y pol\u00edticas diferentes. Debido al atraso econ\u00f3mico y social espa\u00f1ol y al peso de la Iglesia Cat\u00f3lica existe un evidente retraso con respecto a otros pa\u00edses en la lucha por los derechos de las mujeres. Hasta mayo de 1921 no se celebra la primera manifestaci\u00f3n a favor del sufragio femenino.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1917, represent\u00f3 tambi\u00e9n un cambio de tendencia en la lucha y en la incorporaci\u00f3n de las mujeres. En febrero, Alemania decide un bloqueo general de los puertos europeos que afecta enormemente a la econom\u00eda espa\u00f1ola. Las importaciones y exportaciones mar\u00edtimas quedan seriamente da\u00f1adas y afectan a casi todos los sectores productivos. Empieza el final de la \u201calegr\u00eda\u201d econ\u00f3mica. La guerra hab\u00eda ensanchado a\u00fan m\u00e1s la desigualdad entre las clases. Para mantener el trabajo, para comer, para criar a los hijos, para poder vivir habr\u00e1 que luchar, y muchas mujeres ya han ocupado su lugar en la f\u00e1brica y en la sociedad. Para la mayor\u00eda de ellas, la participaci\u00f3n en la huelga general de agosto de 1917 ser\u00e1 su prueba de fuego social, pero tambi\u00e9n de exigencia de sus propios derechos. Ese a\u00f1o, confluyen diferentes crisis: las protestas de la oficialidad del ej\u00e9rcito (Juntas de Defensa); el conflicto que se agudiza con Catalunya (Asamblea de Parlamentarios opuesta al bipartidismo) y una huelga general revolucionaria convocada por UGT y CNT. A diferencia de lo que ese mismo a\u00f1o sucede en Rusia, en nuestro pa\u00eds cada una de esas crisis ir\u00e1 por separado y eso retrasar\u00e1 el hundimiento de la monarqu\u00eda hasta 1931. Las obreras rusas iniciaron la revoluci\u00f3n para acabar con el zarismo y conquistar sus derechos como mujeres, incluso los m\u00e1s m\u00ednimos. En Espa\u00f1a, tambi\u00e9n se tuvo que echar a la monarqu\u00eda para que se reconocieran los derechos de las mujeres.<\/p>\n<p>A\u00f1os antes, Teresa Claramunt, una de las pioneras anarquistas organizadora de las mujeres trabajadoras lo expres\u00f3 as\u00ed: \u201c<em>Ya lo ves, mujer proletaria, nuestros hijos no inspiran a nadie ning\u00fan sentimiento noble. Nosotras, las mujeres obreras, no per\u00adtenecemos al sexo d\u00e9bil, ya que esos sietemesinos consideran muy natural que recaiga sobre nosotras el trabajo pesado de las f\u00e1bricas. No pertenecemos tampoco al sexo bello, porque nuestros cuerpos destrozados no les despiertan el sentimiento de justicia. [\u2026] Nada de eso ven. Ya lo sa\u00adb\u00e9is, obreras, en la sociedad actual existen dos castas, dos razas: la de nosotras y nuestros compa\u00f1eros y las de esos z\u00e1nganos con toda su corte. No tendremos pan, ni dicha, ni vida, ni segu\u00adridad para nuestros seres queridos y para nosotras, hasta que desaparezca del todo esa maldita raza de par\u00e1sitos. \u00a1A trabajar, pues, proletarias; nuestra dignidad y nuestro amor lo exige!<\/em><em>\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Fuentes<\/strong><\/span>:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/agendacomunistavalencia.blogspot.com.es\/2017\/03\/febrero-1917-las-mujeres-inician-la.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/agendacomunistavalencia.blogspot.com.es\/2017\/03\/febrero-1917-las-mujeres-inician-la.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Salas \u00a0Al avanzar juntas, bajo la bella luz del d\u00eda, Mil oscuras cocinas, mil l\u00fagubres f\u00e1bricas Se alumbran con el esplendor de un rayo de luz, Porque la gente nos oye cantar: \u201cPan y Rosas, Pan y Rosas\u201d\u00a0 (James Oppenheimer. Poes\u00eda inspirada en la huelga de obreras textiles en 1912 en Lawrence, Massachussetts) &nbsp; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/articulos\/febrero-1917-las-mujeres-inician-la-revolucion\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFebrero 1917: Las mujeres inician la revoluci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[352,68,63,211],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5797"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.autistici.org\/poderobrero\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}