SOY MUJER . . . Y ADEMÁS VIUDA
El blanco es el color de la virtud en occidente y el de la desgracia en India.
En un país donde 35 millones de mujeres son viudas, donde ser mujer es casi un delito, en un país en el cual si tu marido muere lo más sensato es arrojarte a la pira funeraria y morir con él. En un país en el que la tasa de infanticidio es altísima, tener una hija es una maldición. Ser mujer en India es lo peor que te puede pasar. De esas 35 millones de mujeres viudas sólo unas 700 cobran la pensión que el estado las otorga. Las demás, malviven de la caridad de las personas. Muy pocas son las viudas que tienen la suerte de seguir en su casa con los parientes de su marido o de volver a la de sus padres. La mayoría son repudiadas y tienen que irse de su casa, otras corren peor suerte y son obligadas a volver a casarse con el hombre que elija la familia de su difunto marido. Porque una viuda en India es una lacra, algo ofensivo que hay que esconder. Tienen prohibido mostrarse en actos públicos, no se les permite hacer ruido cuando caminan, son obligadas a viajar en vagones de tercera y tienen prohibido mostrar su alegría en público.
Las viudas en India jamás gritan, sólo susurran, no ríen, y en verdad tienen muy pocas cosas para sonreír a la vida.
Conocida como la ciudad de las viudas Vrindavan es un lugar santo, 25.000 habitantes y un cementerio para las miles de viudas que buscan refugio allí. Se encuentra a 300 kilómetros al sur de Delhi. Llegan a diario y de todos los pueblos de India. Se calcula un número cercano a las 6.000, aunque ya se apunta a unas 10.000 deambulando por esta ciudad. Son rechazadas por sus familias políticas o bien traídas a la fuerza por sus propios hijos. Ese será su nuevo hogar: la calle.Las hay que muestran cicatrices de alguna paliza reciente, otras son de hace tiempo. Muchas de ellas son analfabetas, se quejan de que las engañan al comprar, ignoran que tienen derecho a cobrar una paga, y las pocas que lo saben tienen que luchar con tantas trabas que pone el propio gobierno que acaban renunciando.
Y es que los derechos de hombres y mujeres viudos son muy distintos:
* A diferencia de los hombres viudos indios, a las viudas no se les permite casarse.
* A diferencia de los viudos indios, a las viudas se las despoja de sus derechos de propiedad.
* A diferencia de los viudos indios, a las mujeres, la condición de viudas viudas les proporciona un status social y religioso de segundo grado.
* A diferencia de los viudos indios, las viudas reciben un escaso beneficio en el reparto de los bienes familiares, en los casos en que reciban algo.
En esta ciudad santa se le sigue negando la vida. Agonizan en las calles, son deshonradas. Se dan casos de violaciones y de prostitución. Hay constancia de que muchas de las que todavía guardan fuerzas son vendidas en pueblos cercanos para arar las tierras de terratenientes y usureros. Se las puede distinguir vagabundeando por las calles, mendigando bajo un sol de justicia unas monedas, un poco de arroz o algo que poder llevarse a la boca. Siempre con sus saris blancos, el color que viste a las viudas en India. En los templos se congregan por docenas para entonar cánticos, rezos y plegarias a Krisnha, por turnos de cuatro horas y a cambio de unas rupias. Todas cargan con un pasado en común, y es que se han pasado media vida sirviendo a los demás, sin tiempo para ellas. La mayoría de las que deambulan por Vrindavan no saben leer, ni garabatear su propio nombre. No es extraño encontrar a un grupo de ellas compartiendo suelo en ridículas madrigueras reñidas con la higiene y por las que pagan sumas astronómicas. Unos cuantos cartones al ras del suelo es el mobiliario.
En la India hay que pagar un precio muy alto por vivir. Y si se es mujer, dos. No hay espacio para ella. La mujer tiene que estar siempre controlada. De niña por el padre. De joven, por el marido. Y de mayor por sus hijos.
Desde hace 500 años, la cuna de Krisnha viene abriendo sus puertas a las viudas. Pero una vez allí siguen encontrando rechazo. Están expuestas al acoso y al desprecio de la gente, las viudas no pueden tocar a las casadas que van a los templos ni mirarlas ya que les traen mala suerte. Muchas son violadas por los santones o los conductores de los richtaws. Las más jóvenes son empujadas a la prostitución. Pero para algunos lo más duro es descubrir a niñas de 9 y 11 años que ya son viudas. Esas niñas que dejan de serlo con sólo nueve años, que son obligadas a abandonar la casa de sus padres para casarse con un hombre que la mayoría de las veces les triplican la edad, que se ven obligadas a dejar su niñez para convertirse en mujeres. Que ya arrastran una vida llena de humillaciones, por que qué niña con tan sólo nueve años sabe ser mujer. Lo peor viene cuando se queda viuda, la familia de su marido decide qué hacer con ella, y si ellos quieren, pueden volver a casarla con quien ellos deseen, despojándola de lo poco que tenga. Y si ella se niega solo recibirá palizas, que le rapen la cabeza, la vistan con un sari blanco, la suban a un tren y la abandonen en cualquier ciudad.
Según el Skanda Purana, un antiguo texto hindú las viudas deben ser evitadas. El texto dice: “Las viudas traen la peor de las malas suertes. Al mirar a una viuda, ningún buen augurio se avecina; a excepción de la propia madre, todas las viudas están vacías de cosas buenas. Un hombre prudente debe evitar sus bendiciones como el veneno de una serpiente.”
SURYA

Agosto 30th, 2008 at 7:38
Me parece una verguenza que esto ocurra, segun mi humilde opinion tenemos que luchar todos para que cosas como estas no sucedan. Salud y Libertad
Septiembre 6th, 2008 at 9:48
Cada dia me gusta mas vuestro proyecto, os leo muy a menudo, cada 3 meses y me encanta. La verdad es que esta muy bien la revista este articulo me ha gustado mucho seguid asi
Enero 13th, 2009 at 1:07
Este articulo me llamo much la atencion,es tremendamente doloroso (en casi la mayoria de los casos) quedarse viuda pero asi de esa manera debe ser terrible un saludo
Febrero 11th, 2009 at 6:20
Creo que es un articulo muy bueno, ya que lo explica muy bien y aparte se ve que esta escrito con el corazón. Debe ser terrible vivir esa situaccion un saludo
Febrero 12th, 2009 at 1:20
Me he puesto contenta al ver el articulo. Soy una chica de India. Yo afortunadamente no he vivido esa situacion, pero se que aun ha dia de hoy sigue pasando. El ponerme contenta es por que al leerlo no se olvida lo que ocurre alli y eso aunque no se crea ayuda. Muchas gracias
Febrero 18th, 2009 at 1:32
Interesante articulo,y una triste realidad. Leere mas para informarme