Hugo Chávez: cara y cruz ( I )

Para analizar la figura del gobernante venezolano el artículo se estructurara en dos partes: “Antecedentes de la irrupción” y “De golpe la irrupción”. De esta forma entraremos en profundidad en la realidad socioeconómica y política de Venezuela, de la IV República a la de la V República (la chavista). El objetivo principal es entender el por qué, para qué, cómo y a dónde irá la Venezuela Bolivariana.
 
   Antecedentes de la irrupción: El 23 de Enero de 1958 cae el gobierno dictatorial del teniente coronel Marcos Pérez Jiménez, después de días de manifestaciones y huelgas organizadas por la sociedad civil. Las propias Fuerzas Armadas precipitan el fin y la salida del dictador del país. Huye en el avión “ Vaca Sagrada “ (irónica casualidad) rumbo a la República Dominicana donde le protegerá el dictador Rafael Leonidas Trujillo. A partir de ese momento se abre el segundo período de transición democrática en el país caribeño; el anterior y no culminado fue de 1945 a 1948, interrumpido por el golpismo militar. El proceso culmina con la Constitución de 1961; con la primera alternancia democrática de la presidencia, de Rómulo Betancourt a Raúl Leoni (ambos del partido Acción Democrática); y el procesamiento y condena de cárcel (de pocos años) al exdictador y a otros dirigentes políticos  del pasado por corrupción (y no por la vulneración sistemática de los derechos humanos de miles de venezolanos).

   El nuevo régimen democrático hace camino sin dar excesiva importancia a la realidad socioeconómica de millones de venezolanos. Se consolida el bipartidismo de los   socialdemócratas de Acción Democrática y de los cristianodemócratas de COPEI. Los sesenta son un periodo convulso por la lucha armada de la guerrilla y la consecuente ilegalización del Partido Comunista de Venezuela. Se producen ciertas mejoras sociales como consecuencia de la democratización de los órganos de poder. Es el comienzo de la institucionalización de la corrupción del poder del nuevo régimen, así como la vulneración de los derechos humanos (sucesos de guerra sucia contra la guerrilla).

Carlos Andrés Pérez (de frente a la izquierda) y Rómulo Betancourt (de frente al centro)

   Los setenta son una década de fuertes contradicciones socioeconómicas y el consolidamiento del sistema bipartidista. El evento más importante es la nacionalización del petróleo, consecuencia de la finalización de un proceso de nacionalizaciones anteriores (carbón y hierro). El Producto Interior Bruto (PIB) crece espectacularmente a la lumbre de la subida de los precios de los carburantes. Pero las clases populares sienten poco la lluvia de los petrodólares, los ranchitos (favelas) crecen sin mesura en las grandes ciudades. Las políticas del Estado son malgastadoras y subvencionadoras, no son estructurales. El país entra en una extraña espiral de fuertes importaciones, una moneda muy sobreevaluada (el bolívar), aumento de la deuda exterior y una corrupción político-financiera desbocada.

   Los ochenta son la confirmación de la decadencia que ya se apuntaba a finales de los setenta. La moneda cae su valor abruptamente, después de que el Estado no pudiera seguir manteniendo su falsa cotización. Consecuencia de que los ingresos petroleros ya no valían como en el período de la crisis del petróleo (1.973-hasta principios de los ochenta). Comienza una fuerte descomposición social que tiene su primer aviso violento el 27 de Febrero de 1989,el llamado “Caracazo”. Una explosión espontanea de protestas y saqueos, que comenzó en los suburbios de Caracas. Protagonizada por las clases populares por el alza espectacular de los precios de los medios de transporte. Eran las consecuencias del llamado “paquetazo” de medidas económicas que llevó a cabo el presidente Carlos Andrés Pérez. El CAP fue después condenado por malversación de fondos públicos y en la actualidad reside en Miami huido de la justicia venezolana (le acusan de enriquecimiento ilícito). Este tomo estas medidas para así renegociar la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), era condición primordial para ello. Evidentemente eran todas de corte neoliberal y con una nula sensibilidad social. Con ello se salvó a parte de la banca privada, que era en su mayoría la que tenia la deuda. La represión fue brutal, se declaró el toque de queda, habilitando a los militares el poder utilizar munición real para disolver a los “alborotadores”. Se interrumpió las garantías constitucionales, no había libertad de prensa (expresión), militarización, allanamientos y detenciones sin permiso judicial. Esta particular “caza de brujas” (o mejor dicho, de pobres) se saldo con un número de muertos que aún hoy se desconoce, la inmensa mayoría civiles. Este hecho demuestra a lo que había llegado y era el sistema de la IV República. Su “democratización” no supuso la creación de un modelo cívico de convivencia, de respeto a los derechos humanos. Ni tan siquiera existían en la practica unos derechos  civiles y sociales aceptables. La nación estaba rota en dos, y el régimen en serio peligro de desaparecer. Estos hechos supusieron un desencadenante más de la irrupción del teniente coronel Hugo Chávez Frías a la escena pública venezolana. Mediante el golpismo militar, a principios de los noventa.
 
Continuará…
                                                                                                        ALE BARBA
En el próximo número del Argumento:
Hugo Chávez: cara y cruz. Segunda parte: “De golpe la irrupción”.
 

87 Responses to “Hugo Chávez: cara y cruz ( I )”

  1. Juan Says:

    El articulo de historia me parece muy acertado.

  2. escucha el lati(ng king) de tu korazon Says:

    pesao! XDDD aguardo impacientemente la segunda parte. nos vemos en san esteban

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