Archivo de Marzo, 2007


Hugo Chávez: cara y cruz ( I )

Viernes, Marzo 23rd, 2007

Para analizar la figura del gobernante venezolano el artículo se estructurara en dos partes: “Antecedentes de la irrupción” y “De golpe la irrupción”. De esta forma entraremos en profundidad en la realidad socioeconómica y política de Venezuela, de la IV República a la de la V República (la chavista). El objetivo principal es entender el por qué, para qué, cómo y a dónde irá la Venezuela Bolivariana.
 
   Antecedentes de la irrupción: El 23 de Enero de 1958 cae el gobierno dictatorial del teniente coronel Marcos Pérez Jiménez, después de días de manifestaciones y huelgas organizadas por la sociedad civil. Las propias Fuerzas Armadas precipitan el fin y la salida del dictador del país. Huye en el avión “ Vaca Sagrada “ (irónica casualidad) rumbo a la República Dominicana donde le protegerá el dictador Rafael Leonidas Trujillo. A partir de ese momento se abre el segundo período de transición democrática en el país caribeño; el anterior y no culminado fue de 1945 a 1948, interrumpido por el golpismo militar. El proceso culmina con la Constitución de 1961; con la primera alternancia democrática de la presidencia, de Rómulo Betancourt a Raúl Leoni (ambos del partido Acción Democrática); y el procesamiento y condena de cárcel (de pocos años) al exdictador y a otros dirigentes políticos  del pasado por corrupción (y no por la vulneración sistemática de los derechos humanos de miles de venezolanos).

   El nuevo régimen democrático hace camino sin dar excesiva importancia a la realidad socioeconómica de millones de venezolanos. Se consolida el bipartidismo de los   socialdemócratas de Acción Democrática y de los cristianodemócratas de COPEI. Los sesenta son un periodo convulso por la lucha armada de la guerrilla y la consecuente ilegalización del Partido Comunista de Venezuela. Se producen ciertas mejoras sociales como consecuencia de la democratización de los órganos de poder. Es el comienzo de la institucionalización de la corrupción del poder del nuevo régimen, así como la vulneración de los derechos humanos (sucesos de guerra sucia contra la guerrilla).

Carlos Andrés Pérez (de frente a la izquierda) y Rómulo Betancourt (de frente al centro)

   Los setenta son una década de fuertes contradicciones socioeconómicas y el consolidamiento del sistema bipartidista. El evento más importante es la nacionalización del petróleo, consecuencia de la finalización de un proceso de nacionalizaciones anteriores (carbón y hierro). El Producto Interior Bruto (PIB) crece espectacularmente a la lumbre de la subida de los precios de los carburantes. Pero las clases populares sienten poco la lluvia de los petrodólares, los ranchitos (favelas) crecen sin mesura en las grandes ciudades. Las políticas del Estado son malgastadoras y subvencionadoras, no son estructurales. El país entra en una extraña espiral de fuertes importaciones, una moneda muy sobreevaluada (el bolívar), aumento de la deuda exterior y una corrupción político-financiera desbocada.

   Los ochenta son la confirmación de la decadencia que ya se apuntaba a finales de los setenta. La moneda cae su valor abruptamente, después de que el Estado no pudiera seguir manteniendo su falsa cotización. Consecuencia de que los ingresos petroleros ya no valían como en el período de la crisis del petróleo (1.973-hasta principios de los ochenta). Comienza una fuerte descomposición social que tiene su primer aviso violento el 27 de Febrero de 1989,el llamado “Caracazo”. Una explosión espontanea de protestas y saqueos, que comenzó en los suburbios de Caracas. Protagonizada por las clases populares por el alza espectacular de los precios de los medios de transporte. Eran las consecuencias del llamado “paquetazo” de medidas económicas que llevó a cabo el presidente Carlos Andrés Pérez. El CAP fue después condenado por malversación de fondos públicos y en la actualidad reside en Miami huido de la justicia venezolana (le acusan de enriquecimiento ilícito). Este tomo estas medidas para así renegociar la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), era condición primordial para ello. Evidentemente eran todas de corte neoliberal y con una nula sensibilidad social. Con ello se salvó a parte de la banca privada, que era en su mayoría la que tenia la deuda. La represión fue brutal, se declaró el toque de queda, habilitando a los militares el poder utilizar munición real para disolver a los “alborotadores”. Se interrumpió las garantías constitucionales, no había libertad de prensa (expresión), militarización, allanamientos y detenciones sin permiso judicial. Esta particular “caza de brujas” (o mejor dicho, de pobres) se saldo con un número de muertos que aún hoy se desconoce, la inmensa mayoría civiles. Este hecho demuestra a lo que había llegado y era el sistema de la IV República. Su “democratización” no supuso la creación de un modelo cívico de convivencia, de respeto a los derechos humanos. Ni tan siquiera existían en la practica unos derechos  civiles y sociales aceptables. La nación estaba rota en dos, y el régimen en serio peligro de desaparecer. Estos hechos supusieron un desencadenante más de la irrupción del teniente coronel Hugo Chávez Frías a la escena pública venezolana. Mediante el golpismo militar, a principios de los noventa.
 
Continuará…
                                                                                                        ALE BARBA
En el próximo número del Argumento:
Hugo Chávez: cara y cruz. Segunda parte: “De golpe la irrupción”.
 

VOTAR ES UN ACTO DE PEREZA

Viernes, Marzo 23rd, 2007

VOTAR ES UN ACTO DE PEREZA, ya que delegas todas las decisiones sociales en otros. Dentro de poco va a haber elecciones municipales, y otra vez los partidos políticos llenarán nuestro día a día de panfletos, carteles y mítines para convencernos que su partido es el único bueno, el único honrado, el que nos salvará del paro, de la droga, del terrorismo y del cambio climático. Parecerá poco a poco que dejaran de arrellanarse en su sillón pensando en su poder, o quizá de llenar sus maletines de billetes de quinientos, y de golpe y porrazo sintiesen la necesidad de explicarnos qué necesarios son para nuestras vidas. Toda una avalancha de mensajes, acusaciones, cifras, siglas, musiquillas y logotipos con el único objetivo de que vayamos y metamos un papel con el nombre de su partido, de su lista cerrada de salvadores elegidos. Se nos presentan como superhombres entregados a la sacrificada tarea de mejorar nuestras vidas, porque ellos creen saber lo que nosotros, los de abajo, ignorantes y caóticos, necesitamos. Bueno, no todos, muchos simplemente tienen vocación de ladrón de guante blanco, pero el rasgo común de todos los políticos es el afán de poder, el creerse con la capacidad de organizar la vida de todo el mundo, y de hacer uso de la policía si alguien no acepta sus decisiones por las buenas. Nos vienen a decir que solo ellos, tal o cual sigla, saben qué necesita el pueblo, a pesar de que todos sus antecedentes sin excepción han decepcionado al pueblo (tanto en democracia, como en dictadura, como con republica, como con monarquía, como con…) El político afirma que el sí, que el es de verdad honrado, incorruptible e inmune a la célebres frases que decimos los de abajo: “el poder corrompe”, o “son el mismo perro con diferente collar”.
  

   Afortunadamente no hace falta ser anarquista (y por tanto creer que se puede funcionar sin políticos, sin elecciones y sin jerarquía) para no votar, mucha gente simplemente se da cuenta de que le toman el pelo y no se rebaja a meter un papel en una urna. Si a esto le sumamos la inestimable ayuda de los perezosos, los inmigrantes que no pueden votar, los menores de edad,… la abstención siempre “gana” indiscutiblemente. Ningún partido se acerca nunca al 50% de apoyo de la población real ni por asomo, solo cuenta con el beneplácito de una pequeña minoría. Cualquier político se asusta cuando hay alta abstención, y sus medios de comunicación antes de la elecciones se esfuerzan por llamar vagos a quienes no participan de la farsa, y después ignorar olímpicamente los datos de abstención en el resultado final.
   

   Hay gente que piensa también que todos son iguales, que el problema es el sistema en si, y no se abstiene, crea partidos que no pretenden gobernar, sino concienciar de algún problema en particular (como el partido por la legalización de la marihuana) o deslegitimar el sistema dejando escaños vacíos. Otros apostamos por la abstención activa, o sea, en vez de meter un papel en una caja cada cuatro años y después dejar que te gobiernen, no votamos, e intentamos mejorar nuestro entorno cotidiano, nuestros barrios y pueblos. Porque hay mucho que hacer fuera del pasteleo electoral y los partidos. Cuando una sociedad tiene una amplia red de asociaciones barriales, colectivos ecologistas, sindicatos combativos (no me refiero precisamente a CCOO ni a UGT, como imaginará el lector), ateneos y agrupaciones culturales, solidaridad entre vecinos, … Cuando esto pasa el poder, sea del partido que sea, tiene mucho mas difícil el hacer lo que le venga en gana, y la gente de los barrios empieza a ganar batallas,  o por lo menos a no permitir algunas injusticias.
  

   Lo que quiero decir con todo esto es que frente a la corrupción política, a que hagan lo que les parece, a que se preocupen por sus cuentas corrientes en vez de nosotros, la solución para quitar las antenas de telefonía, de que no aparezcan peleas, bandas, drogadicción y que cada uno pase de su vecino (como pasa en barrios desestructurados donde todo el mundo va a su bola), la solución no es votar, que sirve de bien poco, sino crear una amplia red vecinal, que nos defienda de los que estén arriba y nos permita mejorar nosotros mismos nuestras vidas sin esperar inútilmente que los de arriba hagan algo. Ese es un camino real para mejorarnos, de disfrutar de la vida social, de pasar buenos ratos, y de cambiar nuestro entorno. Algunas personas creemos que vale la pena luchar por la solidaridad entre vecinos, por la vida barrial amistosa, respetuosa, alegre y combativa. Muchos creemos que es la manera de escapar del TRABAJAR-CONSUMIR-DORMIR que es el modelo de vida que nos impone el sistema capitalista. La sociedad está diseñada para educarnos en los valores de la competitividad, el trabajo y el consumo. Intentemos pues nosotros crear ambientes donde lo que nos mueva sea únicamente la solidaridad, la libertad, el respeto al diferente, el apoyo mutuo, la cultura barrial, la asamblea, la palabra y la igualdad.
  

   Le invito al lector a participar y asociarse (en colectivos asamblearios, horizontales y no manejados por ningún partido ni persona, por supuesto), ya verá como es mucho mas satisfactorio que votar, y mucho mas enriquecedor y también (por que no) divertido.
 
Macarrón
 

NOS SUPERAMOS

Lunes, Marzo 12th, 2007

Por primera vez las aportaciones económicas en los botes de apoyo (por “El Argumento” y demás material de distribución) superan los gastos. La difusión de “El Argumento” a mejorado sustancialmente, por lo que tenemos más lectores, más botes y más dinero. También a aumentado la colaboración con artículos y dibujos, por lo que este número 14 tendrá más páginas, se hará mayor tirada, y esperemos que la distribución sea tan buena o mejor que el anterior número.

 

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   “El Argumento” número 14 estará en la calle, de la mano de la primavera, el 21 de marzo. El festival tiene también fecha definitiva: el 4 de mayo.

   Por otro lado dentro de poco intentaremos reanimar la pagina web con una encuesta donde preguntaremos que secciones gustan más y cuales menos, que número de páginas se prefiere para la revista,… También colgaremos una galería de fotos. Ya vereis, ya!

¡Sin más, alegria, salud y anarquia!