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HUGO CHÁVEZ: CARA Y CRUZ (III)

Viernes, Septiembre 28th, 2007

Segunda parte: “De golpe la irrupción”(continuación).

 

El fallido golpe de Estado del 11 de Abril de 2002 ha sido el único momento en que llegó a estar más cerca de perder el poder. Este despropósito y descalabro supuso un punto de inflexión para todos. La mayoría de la oposición cambió de táctica. Se dieron cuenta que algo ilegítimo y violento no supondría la salida del presidente. El “chavismo” reculó en ciertos aspectos, principalmente de formas, y mantuvo una actitud más dialogante y pactista (no del todo real) con sus opositores. A pesar de ello los paros (destacó el petrolero) y el enfrentismo de ambas partes siguió muy latente, sólo cambiaron de piezas pero no de jugada. La oposición optó por derribarle democráticamente, recogiendo firmas para convocar un referéndum revocatorio del mandato presidencial. Es necesario más del 20% del electorado inscrito para poderlo activar, y que el presidente haya superado la mitad del mandato (3 años). Es un proceso permitido en la Constitución vigente desde 1.999, la “bolivariana”. La primera presentación de firmas al Consejo Nacional Electoral (CNE) no llega a la cifra exigida, al rechazar una parte por faltar datos identificativos o estar borrosas. Los organizadores de esta iniciativa atacaron duramente a esta institución a la que calificaron de “chavista”. El oficialismo reacciona con la publicación de una lista de personas que no firmaron pero que aparecen, llamada popularmente como “Lista Tascón” (apellido del diputado que lo destapó). De esta forma denuncian ilegalidades y fraude en esa recogida. Los opositores no ceden en su objetivo y en la segunda presentación reciben el visto bueno. El país vive una campaña marcada en juzgar la figura del presidente, es el centro de críticas y halagos. La votación se celebró con tranquilidad el 15 de agosto de 2.004. Venció la opción del no en un 59% de los sufragantes, con una participación de un 70% del electorado. Chávez respira tranquilo y sale aún más fortalecido de su poder. Una parte de la oposición denuncia fraude, lo cual es falso (nunca probado), pero si es cierto que habido casos demostrados de discriminación a los que votaron por la opción del si. Una utilización ilegal de datos de los electores que votaron electrónicamente.

   Después del revocatorio se producen significativas victorias del “chavismo” en las elecciones estadales (autonómicas), municipales y parroquiales. En diciembre de 2.005 se celebran las legislativas, a las cuales la oposición en bloque decide no presentarse. El motivo inicial fue la utilización del sistema de votación electrónico de captahuellas, temen que se utilicen los datos y haya irregularidades que desemboquen a un fraude electoral. El CNE (máxima autoridad electoral) y gobierno se niegan a su retirada. Al final ceden a la propuesta pero los partidos opositores deciden retirarse, alegando que los comicios no son limpios ni transparentes. El gran motivo eran las escasas expectativas electorales, las encuestas les daban una treintena de 167 diputados que componen la Asamblea Nacional. Además se deslegitimiza unas elecciones sin oposición por la alargada sombra (sospecha) de un posible fraude (no real). Esto se traduce en que toda la bancada parlamentaria es para los acólitos del presidente. Hay que puntualizar que el sistema electoral venezolano desde que llega Chávez al poder ha cambiado. De listas cerradas de partidos (plurinominal) y proporcional en su reparto, a listas cerradas de partidos (plurinominal en un 40% de escaños) y de candidatos de partidos (uninominal en un 60% de escaños). En la practica ha beneficiado a los partidos “chavistas” al estar más cohesionados (listas y candidatos únicos) y por no haber el bollatage, segunda vuelta si ningún candidato en circunscripciones uninominales obtiene más del 50%.

   El 3 de diciembre de 2.006 gana las elecciones presidenciales con un 61% frente al 37% de Manuel Rosales, gobernador del estado del Zulia (el más poblado y con capital en Maracaibo). La participación fue de un 75%. La oposición reconoce la victoria del presidente y la derrota de su candidato. La campaña se caracterizó por un mensaje bastante parecido de ambos candidatos, de corte populista. Los opositores después de tanto fracaso en su tarea de echar a Chávez del poder, optaron esta vez por la táctica “únete a él” y copiaron su estilo (esencialmente demagógico) para la campaña de su candidato. El resultado fue el que fue porque el pueblo, principalmente los sectores más pobres socioeconómicamente, optó por el original y no por la burda copia.

   Con un panorama tan halagüeño no es de extrañar que el presidente reelecto anuncie el comienzo de la etapa hacia “el socialismo del siglo XXI”. Tiene las manos libres para hacerlo y con la “bendición” de ser democrática. Desde que llego a la presidencia ha ganado todas las disputas electorales excepto las elecciones sindicales, venció la opositora CTV frente a la “chavista”. Posee un parlamento totalmente a su favor, un proceso de reforma constitucional (el referéndum seguramente será en diciembre) es tarea muy fácil. Plantea la reelección continuada (indefinida) y que se amplíe el mandato presidencial un año más (a 7). Su objetivo es perdurarse (democráticamente) en el poder y un mayor centralismo (estatismo). No se amilana para dar órdenes de que no se renueve la licencia al canal privado RCTV, caracterizado por su total oposición a su figura. Con esa clausura saco a relucir viejas heridas que tenia por los sucesos de la intentona de asonada, el canal tuvo una actitud “condescendiente” con los golpistas, al igual que otros canales. La diferencia es que el resto (excepto Globovision, amenazada de cierre) cambiaron por miedo a represalias, por sus licencias, y sus líneas editoriales se volvieron tenues. La frecuencia de RCTV pasa a la nueva cadena estatal Tves. Sumo así una tercera emisora pública a su servicio, destacando por ser fieles al oficialismo y en consecuencia de nula crítica. Lo peor de todo ello es que las instituciones públicas venezolanas están controladas por “chavistas” que no dan (aunque sea mínima) cabida a la pluralidad política. Pero en sus mismas filas esta haciendo “limpieza”, con la creación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). El objetivo es crear un partido político único y sólido de sus partidarios, y reducir a cenizas los otros partidos de izquierda que no se unan a su proyecto. “O conmigo o sin mí”, ese es el mensaje a sus aliados díscolos.

   ¿Cómo se explica el fenómeno Chávez?

Tiene una oposición (en su mayoría) esencialmente torpe, manipuladora, demagógica y extremista. Sus errores han sido colosales: golpismo militar, falsas denuncias de fraudes electorales y no presentarse a las ultimas elecciones legislativas. Con todo ello han hecho aumentar aún más su poder y legitimidad, por ser incapaces de articular un nuevo mensaje político. No son creíbles y eso hace que esa mayoría de “ni-ni”, ni con Chávez ni con la oposición, no les puedan apoyar. Tienen “tufillo” a errores y vicios del anterior régimen, la IV República. El pueblo no sólo quiere nuevas caras, exige nuevas realidades. Y en eso el “chavismo” gana, están un paso más adelante que ellos. Sus programas sociales (llamados “misiones”) aunque sean bastante asistencialistas y clientelistas, funcionan medio bien. Se avanzado mucho en la asistencia básica sanitaria, en la reducción del analfabetismo (es casi nulo), en la universalización de los estudios universitarios y en el abaratamiento de los productos de primera necesidad. El precio del petróleo ayudado en mucho a sus políticas. Cuando llego estaba por los suelos, ahora por las nubes. Eso le permite tener un Estado rico, pero un pueblo en su mayoría pobre, y manejar las ingentes sumas de dinero a su capricho (discrecionalmente). Es el gran lastre que tiene esta nación, desde que se descubrió el oro negro, un fango del que no salen. Con ello se repiten los viejos vicios del pasado: falta de políticas estructurales y corrupción político-financiera. Y en eso la llamada “boliburguesia”, los poderosos de la V República, no son nada diferentes. Mucho nuevo rico al amparo del tráfico de influencias (políticas), algo sospechoso, y más cuando el presidente dice que “odia a los ricos”. En esa particular “corte” aparecen parlamentarios, ministros, ex-vicepresidentes o familiares del presidente (un hermano y su padre). La impunidad sigue, con una justicia demasiado “controlada” por el oficialismo. El polvo sucio, se mete debajo de la alfombra, nadie lo ve (pero huele). Esa premisa sigue estando demasiado viva. Por su parte las nacionalizaciones emprendidas últimamente a los sectores “estratégicos”, son puro humo. Una empresa de telefonía (el resto privadas),  empresas petrolíferas (hay capital privado) y una eléctrica (la nacionalizó por ser de una empresa estadounidense). Es sólo aumentar el poder y la fortuna del “papa” Estado. No afectan a la banca, que anda contenta, y sus negocios van muy bien. Algo parecido ocurre en la Bolsa de Caracas. Pocos indicios de que haya una revolución, eso sí, mucho estatismo en estado puro. Manifestado en unos poderes públicos sectaristas, sin pluralismos, y un proceso de “democracia popular” manipulado y corrompido. Su política exterior se basa en gritar a los mil vientos su odio a Bush (mister danger, como él lo llama) y su amor a Fidel Castro (lo menciona como su maestro). Impulsó la creación del ALBA como alternativa al Tratado de Libre Comercio de las Américas (la de USA). A eso añadimos su “petrodiplomacia”, petróleo barato para ganarse aliados. Lo último, negociar con la guerrilla colombiana de las FARC para la liberación de rehenes.

   Hugo Rafael Chávez Frías es un “showman” político, su telegenia funciona y cautiva. Con un discurso improvisado, voluble y apasionado. Sabe utilizar como nadie las figuras de Jesucristo y Simón Bolívar para sacar rédito electoral. Un hombre con mucha ambición, puede que demasiada. Un populista del siglo XXI que juega a ser el Dios de los venezolanos.

Fin

ALE BARBA

 

Hugo Chávez: cara y cruz (II)

Miércoles, Junio 27th, 2007

  Segunda parte: “De golpe la irrupción”.
 
Hugo Chávez Frías irrumpe en la escena pública venezolana, mediante el golpismo militar, el 4 de Febrero de 1.992. El joven (37 años) teniente coronel de la Brigada de Paracaidistas del Ejército de Tierra es el cabecilla de la intentona. Su momento de oro es cuando decide rendirse y pide hacerlo por televisión. Identifica al movimiento militar como “bolivariano”, alaba la labor de sus compañeros de asonada y pide que se rindan; reconoce su derrota, fracaso en el intento de toma de la capital, Caracas; lamenta la fallida toma del poder, asume su responsabilidad como líder de la misma y envía un mensaje de esperanza: “El país tiene que enrumbarse (enderezarse) hacia un destino mejor”. En algo más de un minuto había asegurado su futura victoria política. La popularidad de los golpistas se debió al gran malestar y descontento social imperante en las clases populares. El régimen “democrático” de la IV República se estaba consumiendo en sus errores y vicios.

   Pasó dos años en prisión, mientras esperaba juicio. En ese período su popularidad sigue en aumento. Es liberado el 27 de marzo de 1.994 tras la amnistía concedida por el presidente, Rafael Caldera. Esta decisión formaba parte de un acuerdo político que tenia con los partidos de izquierda, que le hicieron ganar la presidencia. Ya libre, con el colapso del sistema y el descredito de los partidos tradicionales (los mayoritarios, AD y COPEI), inicia su carrera política. Entre 1.995 a 1.997, se dedica a recorrer el país explicando su proyecto   político, basado en la refundación de la República. Para ello y con la ayuda de Luis Miquelena crea su propio movimiento político-electoral, el partido Movimiento Quinta República (MVR).

   Llega 1.998 y gana las elecciones presidenciales, con el apoyo de los otros partidos de la izquierda, formando una coalición llamada Polo Patriótico. Su promesa es clara, una nueva Constitución, un nuevo país. En las elecciones legislativas, su coalición obtiene un número de escaños (poco más de un tercio) insuficiente para abrir un proceso constituyente. Ante ello, el 25 de Abril de 1.999 celebra un referéndum para convocar una Asamblea Constituyente, vence con un 92% de los participantes. El 25 de julio se realizan las mismas. Para ello se elige un sistema de elección por candidato, la circunscripción (única) electoral es nacional, saliendo elegidos los 128 más votados. Sus partidarios acaparan 121 miembros, la oposición (totalmente fragmentada) 7. Hace una nueva Carta Magna a su medida, esta es refrendada el 15 de diciembre de ese mismo año. El 70% de los sufragantes la aprueban, nace la V República, la “bolivariana”.

   El 30 de julio de 2.000 se celebran las “megaelecciones”; presidenciales, parlamentarias, estadales (autonómicas) y municipales. Chávez vence con el 59,76%, y sus partidarios hacen lo mismo en todos los poderes políticos. Al poco de comenzar su segunda etapa presidencial, la Asamblea Nacional (sistema unicameral) aprueba la Ley Habilitante. Que le da poderes especiales al presidente para aprobar un conjunto de leyes, sin tener que pasar por el legislativo. Son un paquete de 49 leyes, que son rechazadas por la patronal y el sindicato más fuerte del país (CTV). Comienza una fuerte oposición por los poderes fácticos del país, celebrando paros de protesta. Tantos unos como otros, chavistas y oposición, empiezan a tomar posiciones radicales y manipuladoras hacia la opinión pública. Todo ello conduce a una polarización del país, esencialmente demagógica.

   El 11 de Abril de 2002 una gran parte de la oposición (directa o indirectamente) da un golpe de Estado, sustentándolo con un sector de las Fuerzas Armadas. El presidente Chávez fue presionado por los militares que lideraban la asonada, quienes le exigieron entregarse y renunciar o, si no, atacarían el palacio presidencial, aún rodeado de civiles. Este accedió a entregarse, fueron horas de confusión y de manipulación informativa. Se informó que “se le solicitó la renuncia, la cual aceptó”. Antes de que esta se produjera, y sin decir que era a la fuerza, esta claro. Se juramenta a Pedro Carmona, presidente de la patronal, como presidente interino. Acto seguido emitió un decreto que derogó las leyes habilitantes, disolvió a la Asamblea Nacional, al Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y se dio a sí mismo poderes por encima de la Constitución. Esto provocó una gran indignación de los seguidores chavistas (de sectores populares) y de una parte de la oposición. El pueblo se echo a la calle, y la ganó. El golpe fracasa, y el 14 de Abril, Chávez es liberado y vuelve a ostentar la presidencia.

Continuará…
                                                                                                          ALE BARBA
 

Hugo Chávez: cara y cruz ( I )

Viernes, Marzo 23rd, 2007

Para analizar la figura del gobernante venezolano el artículo se estructurara en dos partes: “Antecedentes de la irrupción” y “De golpe la irrupción”. De esta forma entraremos en profundidad en la realidad socioeconómica y política de Venezuela, de la IV República a la de la V República (la chavista). El objetivo principal es entender el por qué, para qué, cómo y a dónde irá la Venezuela Bolivariana.
 
   Antecedentes de la irrupción: El 23 de Enero de 1958 cae el gobierno dictatorial del teniente coronel Marcos Pérez Jiménez, después de días de manifestaciones y huelgas organizadas por la sociedad civil. Las propias Fuerzas Armadas precipitan el fin y la salida del dictador del país. Huye en el avión “ Vaca Sagrada “ (irónica casualidad) rumbo a la República Dominicana donde le protegerá el dictador Rafael Leonidas Trujillo. A partir de ese momento se abre el segundo período de transición democrática en el país caribeño; el anterior y no culminado fue de 1945 a 1948, interrumpido por el golpismo militar. El proceso culmina con la Constitución de 1961; con la primera alternancia democrática de la presidencia, de Rómulo Betancourt a Raúl Leoni (ambos del partido Acción Democrática); y el procesamiento y condena de cárcel (de pocos años) al exdictador y a otros dirigentes políticos  del pasado por corrupción (y no por la vulneración sistemática de los derechos humanos de miles de venezolanos).

   El nuevo régimen democrático hace camino sin dar excesiva importancia a la realidad socioeconómica de millones de venezolanos. Se consolida el bipartidismo de los   socialdemócratas de Acción Democrática y de los cristianodemócratas de COPEI. Los sesenta son un periodo convulso por la lucha armada de la guerrilla y la consecuente ilegalización del Partido Comunista de Venezuela. Se producen ciertas mejoras sociales como consecuencia de la democratización de los órganos de poder. Es el comienzo de la institucionalización de la corrupción del poder del nuevo régimen, así como la vulneración de los derechos humanos (sucesos de guerra sucia contra la guerrilla).

Carlos Andrés Pérez (de frente a la izquierda) y Rómulo Betancourt (de frente al centro)

   Los setenta son una década de fuertes contradicciones socioeconómicas y el consolidamiento del sistema bipartidista. El evento más importante es la nacionalización del petróleo, consecuencia de la finalización de un proceso de nacionalizaciones anteriores (carbón y hierro). El Producto Interior Bruto (PIB) crece espectacularmente a la lumbre de la subida de los precios de los carburantes. Pero las clases populares sienten poco la lluvia de los petrodólares, los ranchitos (favelas) crecen sin mesura en las grandes ciudades. Las políticas del Estado son malgastadoras y subvencionadoras, no son estructurales. El país entra en una extraña espiral de fuertes importaciones, una moneda muy sobreevaluada (el bolívar), aumento de la deuda exterior y una corrupción político-financiera desbocada.

   Los ochenta son la confirmación de la decadencia que ya se apuntaba a finales de los setenta. La moneda cae su valor abruptamente, después de que el Estado no pudiera seguir manteniendo su falsa cotización. Consecuencia de que los ingresos petroleros ya no valían como en el período de la crisis del petróleo (1.973-hasta principios de los ochenta). Comienza una fuerte descomposición social que tiene su primer aviso violento el 27 de Febrero de 1989,el llamado “Caracazo”. Una explosión espontanea de protestas y saqueos, que comenzó en los suburbios de Caracas. Protagonizada por las clases populares por el alza espectacular de los precios de los medios de transporte. Eran las consecuencias del llamado “paquetazo” de medidas económicas que llevó a cabo el presidente Carlos Andrés Pérez. El CAP fue después condenado por malversación de fondos públicos y en la actualidad reside en Miami huido de la justicia venezolana (le acusan de enriquecimiento ilícito). Este tomo estas medidas para así renegociar la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), era condición primordial para ello. Evidentemente eran todas de corte neoliberal y con una nula sensibilidad social. Con ello se salvó a parte de la banca privada, que era en su mayoría la que tenia la deuda. La represión fue brutal, se declaró el toque de queda, habilitando a los militares el poder utilizar munición real para disolver a los “alborotadores”. Se interrumpió las garantías constitucionales, no había libertad de prensa (expresión), militarización, allanamientos y detenciones sin permiso judicial. Esta particular “caza de brujas” (o mejor dicho, de pobres) se saldo con un número de muertos que aún hoy se desconoce, la inmensa mayoría civiles. Este hecho demuestra a lo que había llegado y era el sistema de la IV República. Su “democratización” no supuso la creación de un modelo cívico de convivencia, de respeto a los derechos humanos. Ni tan siquiera existían en la practica unos derechos  civiles y sociales aceptables. La nación estaba rota en dos, y el régimen en serio peligro de desaparecer. Estos hechos supusieron un desencadenante más de la irrupción del teniente coronel Hugo Chávez Frías a la escena pública venezolana. Mediante el golpismo militar, a principios de los noventa.
 
Continuará…
                                                                                                        ALE BARBA
En el próximo número del Argumento:
Hugo Chávez: cara y cruz. Segunda parte: “De golpe la irrupción”.