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Viernes, Agosto 1st, 2008
UKRANIA, 1917- 1921
La revolución majnovista, llamada también Makhnovshchina o Makhnovia, e inclusive revolución ucraniana, fue una revolución de corte anarquista en Ucrania, liderada por un conjunto de guerrillas unidas en el Ejército Insurreccional de Ucrania (llamado Ejército Negro por el color de sus banderas) donde uno de sus principales organizadores fue Nestor Makhno (de allí su nombre). Donde el Ejército Negro pudo implantarse, los aldeanos y trabajadores trataron de abolir las estructuras del Estado y el sistema capitalista-estatal a través de asambleas y federaciones de aldeas, municipios y consejos.
Esta zona liberada de gobiernos centrales se denominó Territorio Libre, donde la tierra y las fábricas fueron expropiadas a terratenientes e industriales y los trabajadores practicaron la autogestión. La economía implementada por los majnovistas se basaba en el intercambio libre entre las comunidades rurales y urbanas. El Ejército Negro no gobernaba, sino que dejaba a la población en libertad de organizar su modelo de vida y en principio se limitaba a potenciarla y defender a la población de otros ejércitos y de cualquier intento de volver a levantar un Estado.

Bandera majnovista
TRANFORMACIONES
Los trabajadores, campesinos y pequeños propietarios ucranianos tomaron las armas para defender sus recientes conquistas, y formaron las guerrillas. Estas guerrillas eran de carácter voluntario: en ellas la designación de los grados es electiva y la aceptación de la disciplina es voluntaria (al modo anarquista). La estrategia es apuntalar una región liberada desde la que extender la resistencia y a la vez concretar la revolución sobre bases libertarias. Se organizan en “soviets libres” o también llamados comunas agrícolas libres (estas debían ser totalmente independientes de cualquier partido político y tomaban las decisiones en asambleas). Las comunas (soviets/municipios) están federadas en distritos, y éstos en regiones. De está manera, en el sur de Ucrania (un territorio que formaba una especie de círculo de unos 250 por 280 km y cuyo centro era Guliai-Polié) se consigue poner en práctica la idea. Redactan manifiestos sobre la revolución social y las comunas libres, y organizan reuniones continuamente (asambleas y congresos).
Cada vez que los makhnovistas liberaban una localidad, colgaban carteles en los que se podía leer:
“La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos (…). Los makhnovistas sólo pueden ayudarlos dándoles consejos u opiniones (…). Pero no pueden, ni quieren, en ningún caso, gobernarlos.”
El ejército de voluntarios anarquistas resiste todo intento de restaurar la monarquía, y derrota a los ejércitos zaristas. En abril de 1920, el general Wrangel penetra desde Crimea con las últimas reservas de los ejércitos zaristas. Se crea una alianza bolchevique-makhnovista para acabar con los blancos. En el acuerdo, los anarquistas, insistieron en que se añadiera la siguiente cláusula:
“En la región donde opere el ejército makhnovista, la población obrera y campesina creará sus propias instituciones libres para la autoadministración económica y política, dichas instituciones serán autónomas y estarán ligadas federativamente -por pactos- con los organismos gubernamentales de las repúblicas soviéticas”.
TRAICIÓN
Como en la revolución social en España de 1936 a 1939, los comunistas totalitarios se convierten en enemigos encarnizados de la revolución y del pueblo, pero a diferencia del caso español, en Ucrania consiguen destruirla con sus ejércitos.
En noviembre los anarquistas entran en Crimea y acaban con el ejército zarista. Poco después, el gobierno bolchevique (comunista totalitario), invitó a los oficiales del ejército makhnovista en Crimea a participar en un consejo militar. Tan pronto como llegaron a la cita, fueron detenidos por la Cheka (policía política) y fusilados. Al mismo tiempo se lanzó una ofensiva a fondo contra Guliai-Polié. La guerrilla libertaria, diezmada por la guerra contra los blancos (partidarios del estado y la propiedad), apenas disponía de 3000 combatientes que deberían enfrentarse a los 150.000 del Ejército Rojo. Todos los grupos van siendo aniquilados. En el verano del 21, un grupo de 100 jinetes (30 de ellos heridos, entre ellos Makhno) consigue cruzar el río Dniester, pasando a Rumania. Definitivamente aniquilada la guerrilla, los bolcheviques dedican los meses siguientes a la “limpieza total” (fusilamientos y deportaciones) de Ucrania. En los años posteriores extirpan el recuerdo de lo que representó la makhnovschina y el movimiento anarquista ucraniano.
Extraído de la Wikipedia, aportado por Pinus Longaeva
Publicado en - GENERAL, ARTÍCULOS ARGUMENTO Nº19, TEMÁTICA : Historia, TEMÁTICA : Política | 27 comentarios »
Sábado, Mayo 10th, 2008
El lunes 26 de mayo a las 18:30, en el salón de actos de la Facultad de Geografía e Historia, tendrá lugar la proyección del documental “LUCIO”, y charla posterior con el propio Lucio Urtubia. Estais todos y todas invitados, aunque avisamos que no se repartiran billetes de quinientos a la salida!
NOTA BIOGRÁFICA:
Lucio Urtubia nació en Cascante en una familia muy pobre de cinco hermanos, dentro de la carlista Navarra. Su padre entró en la cárcel como carlista y salió convertido en comunista. A los 19 años, Lucio oyó de su boca por primera vez la palabra que marcaría su vida: “Si pudiera volver a empezar, sería anarquista”.
Reclutado para el servicio militar, descubriría muy pronto la facilidad para realizar contrabando en la frontera hispano-francesa. Más tarde, con otros compañeros del servicio, desvalijó un almacén de la compañía donde prestaba el servicio militar. Al ser descubierto, desertó y huyó a Francia en 1954, ya que los delitos cometidos podían llevar aparejada la pena de muerte.
En París comienza a trabajar de albañil, oficio que le acompañara toda su vida. Comenzó a relacionarse con las Juventudes Libertarias de la Fédération Anarchiste, radicada en París, en principio para aprender el idioma, pero más tarde plenamente convencido por las relaciones que allí inició, que incluían entre otros a André Breton y a Albert Camus.
Al poco tiempo de vivir en París se le pidió que escondiera a un miembro del maquis antifranquista en su casa. El refugiado resultó ser el mítico Quico Sabaté, con el que compartió casa durante varios años, hasta la muerte de este.
Lucio, ante la detención y encarcelamiento de Quico, empezó a emularlo realizando incursiones en territorio español; posteriormente emprendió una serie de robos y atracos por Europa, para conseguir fondos para la causa revolucionaria, acompañado por su inseparable ametralladora Thompson, heredada de Sabaté a la muerte de este. Más tarde abandonaría estas actividades “por miedo a hacerle daño a los empleados de los bancos”.
Ya anteriormente había comenzado su actividad de falsificador, de manera que no había guerrillero o exiliado político que no tuviera documentos falsos salidos de la mano de Lucio. Se unió con otros compañeros libertarios en los años 60 para falsificar moneda, con la que financiaban a numerosos grupos por todo el mundo, a la vez que procuraban desestabilizar las economías capitalistas. Subsecuentemente con estas actividades, en plena invasión de la Bahía de Cochinos, propuso a la embajadora de Cuba en Francia, Rosa Simeón, destruir con explosivos intereses estadounidenses en Francia, a lo que esta se negó. Sin embargo, resultó tentada con la propuesta que le hizo de falsificación masiva de dólares americanos, de los que le llevaba una muestra. Fue entonces cuando la embajadora medió para presentarle a Ernesto Che Guevara en 1962, al que le presento su plan de falsificación a gran escala de dólares, siendo rechazado por el mismo, a la sazón Ministro de Interior de la Revolución Cubana. Salió Lucio desencantado de la reunión, el Che le había dicho que los EE.UU. seguirían siendo ricos a pesar de todo, dándose cuenta de que el revolucionario argentino empezaba a estar cansado del rumbo que tomaba la política en la isla.
Su golpe maestro y que le cambió su vida, fue la falsificación de cheques del City Bank, de los cuales realizó 8.000 hojas de 25 cheques de 100 dólares cada uno, con lo que estuvo a punto de hacer quebrar al banco, que sufrió una importante caída en su cotización en bolsa.
Su vida ha sido una continua aventura: cinco órdenes internacionales de búsqueda, incluida la CIA; preparó el secuestro del nazi Klaus Barbie en Bolivia, colaboró en la fuga del líder de los Panteras Negras, intercedió en el secuestro de Javier Rupérez, medió en el caso de Albert Boadella, simpatizó con los Grupos Autónomos de Combate-Movimiento Ibérico de Liberación (del que formaba parte el conocido Salvador Puig, condenado a muerte por el franquismo) y con los posteriores Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista (GARI), sobre todo con uno de sus miembros franceses, Jean-Marc Rouillan…
Siempre defendió el trabajo: “somos albañiles, pintores, electricistas, no necesitamos el estado para nada”; “si el paro y la marginación crearan revolucionarios, los gobiernos habrían acabado ya con el paro y la marginación”. Actualmente continua viviendo en París de su trabajo de albañil.
ORGANIZA:
CGT Salamanca
Ateneo Libertario Argumentando
Domingo, Diciembre 23rd, 2007
*Artículo completo. El autor recomienda ver la película “Tierra y libertad” para profundizar en el tema*
SOBRE LA TRAICION EN RETAGUARDIA, Y SOBRE COMO SE PERDIO MEDIA GUERRA EN CINCO DIAS
“Ha quedado demostrado documentalmente que fue una maquinación urdida por Stalin y sus agentes para eliminar a la Confederación Nacional del Trabajo, a la F.A.I. y al P.O.U.M. de la esfera política, económica y militar de España, siguiendo los procedimientos de terror implantados en Rusia y otros países por el dictador rojo.” Juan Manuel Molina en “Historia Libertaria” nº 4, marzo-abril de 1979
ANTECEDENTES
El 19 de julio de 1936, los generales españoles se levantaron contra el pueblo. Los trabajadores de Barcelona, bajo el liderazgo de los anarquistas, lograron aplastar el levantamiento fascista en dos días y medio. Los anarquistas no quisieron conquistar el poder para ellos, aun poseyendo las armas de los cuarteles y el apoyo de toda la clase obrera de la ciudad. Como en todas las demás partes de España, se formó un frente unido anti-fascista. Este variaba desde las varias tendencias republicanas de la burguesía a las tendencias más extremas del proletariado - los anarquistas, que además de vencer a los sublevados llevaron a cabo la revolución social. Naturalmente no había una armonía completa entre las distintas tendencias que componían el bloque anti-fascista, respecto a objetivos o a medios. Unos querían simplemente destruir el poder de los generales y del clero, pero mantener una sociedad burguesa capitalista; otros buscaban un cambio fundamental en todas las fases de la vida social. Las altas finanzas estaban del lado de los generales fascistas. Con la derrota de los generales, éstos perdieron sus posiciones de poder. Las organizaciones de los trabajadores asumieron las funciones de organizar la vida pública. Las transformaciones económicas tomaron la forma de colectivización, aplicando las ideas anarquistas a todos los aspectos de la sociedad. Todas las grandes y pequeñas empresas fueron colectivizadas, así como los servicios públicos. Los dueños anteriores de estas grandes empresas no pudieron ofrecer más resistencia. Sin embargo, la pequeña burguesía, aunque no tenía fuerza para oponerse a los nuevos acontecimientos durante los primeros meses de la victoria proletaria, no aceptó completamente el nuevo orden. Las masas de los trabajadores principalmente estaban organizadas en la central anarco-sindicalista, la CNT; la pequeña burguesía, durante los meses que siguieron al 19 de julio, se afilió a la UGT. A pesar de la guerra, falta de materias primas, destrucción de instalaciones, boicot del capitalismo internacional, y la agresión antirrevolucionaria que estallaría en mayo del 37 y continuaría hasta el final de la guerra, la revolución que vivió españa con la puesta en practica de las ideas anarquistas sufrió todo tipo de contratiempos, y sin embargo la producción aumentó, mejoraron las condiciones de trabajo, han desaparecido los patrones, hay mas igualdad entre los ciudadanos, y la economía tiene un funcionamiento mas racional. Desaparece el paro repartiendo los parados entre las empresas y se cubren las bajas, la invalidez y las jubilaciones. Se crean hospitales, se cierran las cárceles y los obreros son por fin dueños de su destino, sin nadie que les diga que deben hacer, organizando su vida y sus trabajos mediante asambleas. Pero la revolución tiene muchos enemigos también dentro del territorio republicano. Estos enemigos vieron con buenos ojos la partida de muchísimos obreros armados hacia Aragón, con el objetivo de liberar Zaragoza y extender la revolución allí por donde pasaban. Hay que decir que Zaragoza se había considerado el primer bastión anarquista de españa, y las colectivizaciones se extendían también por todos los pueblos de Aragón que no estaban en poder de los militares sublevados. Hay que decir que la colectivización nunca fue obligatoria, y eran los campesinos y obreros de cada sitio los que decidían continuar como antes, o hasta que grado llegar en los cambios revolucionarios.
El 22 de octubre de 1936, se firmó un pacto, por la CNT - FAI de un lado y UGT - PSUC del otro. Acordaron un programa de exigencias mínimas. Ambas organizaciones, sobre todo la CNT, hacía concesiones en la lucha contra los generales rebeldes. Los trabajadores se alegraron de este pacto, y en un gran mitin popular en la enorme plaza de toros de Barcelona, donde todos los trabajadores de ciudad se habían juntado, lo sellaron por aclamación. Pero todavía había quien ponía sus intereses partidistas por encima de los intereses del proletariado en total. El Partido Comunista aliado con los partidos nacionalistas catalanes comenzaron una campaña contra la CNT y la FAI del mismo carácter que la empleada contra el POUM. Los anarquistas y sindicalistas eran declarados responsables de todo lo que no funcionaba bien. Aunque la CNT - FAI abandonara la idea de la colectivización en las secciones donde los pequeños propietarios estaban en mayoría, y rechazaron absolutamente la propuesta de colectivización obligatoria, sus enemigos siguieron haciendo campaña contra la CNT - FAI entre los pequeños propietarios y campesinos. Apelaron al instinto de propiedad, hicieron aparecer hostil la idea de la colectivización a los amantes de la propiedad, y llegaron a denunciar a los abogados de la colectivización como los enemigos del pueblo. El lema ‘ guerra y revolución ‘ que la CNT - FAI defiende, se oponía al lema de todos los demás partidos políticos: ‘ primero, debemos ganar la guerra. Todo lo demás, el nuevo orden político, el establecimiento de la justicia social, etc., debe ser dejado intacto hasta el final de la guerra’.
Las patrullas de los trabajadores, compuestas por aquellos elementos combatientes que habían aplastado el fascismo en Cataluña el 19 julio, habían funcionado como guardias anti-fascistas, y habían sido legalizados como tales. La mayoría de los miembros de estas patrullas eran miembros de la CNT, y cuando la UGT exigió igual representación que la CNT, a la que ellos obviamente no tenían derecho ya que ellos no tenían los mismos miembros en la región, estalló otro conflicto amargo. Los miembros de la UGT abandonaron las patrullas y dedicaron su atención a atraerse a la policía a su lado. En vez de tender puentes de unidad, ellos ensanchaban el abismo que mantenía al proletariado separado.
El echo es que el Partido Comunista aliado con los partidos nacionalistas y con la burguesía afiliada a la UGT esperaban el momento para desbaratar la revolución social anarquista que el pueblo llevaba a cabo en buena parte del territorio que no había caído en manos de los militares sublevados. Hay pruebas, como por ejemplo el intento de robo con documentos falsificados de 10 coches blindados de una fabrica colectivizada. El documento demostró ser falso, pero, mientras tanto los coches blindados se habían ido. Los siguieron y los observaron entrar en los Cuarteles Voroschilov, pertenecientes al PSUC, es decir a los comunistas. El objeto del robo y la huida de los coches blindados se hizo más que claro a la gente de Barcelona durante los trágicos días de mayo.
El Primero de Mayo de 1937 estaba acercándose. Las negociaciones entre la CNT y la UGT para hacer manifestaciones conjuntas fallaron, debido a las maniobras de los comunistas que controlaban la UGT. La amargura se tornaba gradualmente en odio. Las pasiones políticas dominaban la escena.
El PCE y el PSUC que tenían una cifra ridícula de afiliados antes de la guerra había crecido vertiginosamente en militancia con una explicación muy lógica, ambos partidos se mostraron como amigos del orden burgués, de la propiedad privada y contrarios a la revolución obrera y campesina, por lo que se atrajeron la adhesión de numerosos afectados por la misma.

SUCESOS DE MAYO DE 1937
El día 3 se produjo el asalto a la central telefónica, símbolo de las colectivizaciones obreras en la ciudad. Catalanismo y estalinismo perseguían un idéntico objetivo que les unía: dar batalla al anarquismo y al POUM en Cataluña, entre otras cosas para producir una crisis en el gobierno central que provocara la dimisión de Largo Caballero y su substitución por Juan Negrín, títere de la política soviética. La acción contra la Telefónica fue acompañada por el despliegue de fuerzas en diferentes puntos de la ciudad lo que demostraba las aviesas intenciones de los atacantes. En la tarde de ese tercer día de mayo se produjeron esporádicos tiroteos aunque no se llegaron a levantar barricadas, se aguardaban los resultados de la reunión del gobierno que desde las tres de la tarde se celebraba en el Palacio de la Generalitat. En esta reunión los delegados de CNT pidieron la inmediata dimisión de Aiguadé así como la de Rodríguez Salas, comisario general de Orden Público. El PSUC y la Esquerra Republicana de Catalunya se negaron rotundamente lo que acabó desvelando la complicidad de estos partidos y de Lluis Companys en el asalto a la central. Ya entrada la noche la información sobre el ataque era que los guardias de asalto no habían cumplido su objetivo y que los obreros se mantenían armados en la parte alta del edificio. El despertar del día 4 en Barcelona fue con la aparición de numerosas barricadas de adoquines, sacos terreros y de obreros armados por las calles, controladas mayoritariamente por CNT y FAI cuyas fuerzas habían sitiado determinados lugares de la ciudad, dispuestas al asalto. Sin embargo, hubo un suspenso impuesto por los comités de la CNT-FAI en espera de evitar el enfrentamiento armado, se pidió de nuevo la dimisión de los responsables del asalto y recurrieron a los anarquistas presentes en el gobierno de Largo Caballero para que denunciasen la anómala situación. Hay que recordar los dos bandos antagonistas: de una parte, la fuerza pública (Guardias de Asalto, Guardia Nacional Republicana, Guardias de Seguridad y Mozos de Escuadra) y los partidos PSUC y Estat Català (comunistas y separatistas); de otra parte, las fuerzas populares formadas por los anarquistas (CNT, FAI y Juventudes Libertarias), el POUM y las Patrullas de Control; los comités de defensa Confederal (CNT-FAI), organizados tradicionalmente por barriadas, fueron los grandes estrategas de la contraofensiva popular obrera. Durante los días 4 y 5 hubo ataques y contraataques en la zona que circunda la Barcelona antigua en cuyo centro está el Palacio de la Generalitat. La prensa y la radio pedían calma y obediencia al consejero de Interior, Artemi Aiguadé, provocador de los hechos. Por otro lado muchos medios de comunicación anarquistas pedían constantemente el abandono de las armas y la conciliación, llamando a los obreros de las barriada a que no se vengaran de los traidores.
He aquí un ejemplo de un comunicado radiado de la CNT al pueblo catalán:
” Nunca hemos ocultado nuestros objetivos; hemos dado amplia prueba de nuestro valor. ¿Por qué quieren eliminarnos? ¿No os parece sospechoso que ataquen a la CNT y la FAI, mientras en Madrid, en Andalucía, en Vizcaya, y en Aragón nuestras fuerzas han dado, y todavía dan hoy, pruebas de coraje extremo y de fuerza? ¡Trabajadores de la CNT y la UGT! Recordad el camino que hemos recorrido juntos. ¡Cuántos han caído, cubiertos en sangre, en las calles y en las barricadas! ¡Dejad vuestras armas! ¡Abrazáos como hermanos! Venceremos si estamos unidos. Si luchamos entre nosotros, vamos a ser derrotados. ¡Consideradlo! Extendemos nuestra mano desarmada. Haced lo mismo y todo será olvidado.
” ¡Unidad entre nosotros! ¡Muerte al fascismo! “
Por si no tuviera suficiente con las fuerzas armadas, la Generalitat echó mano de una fuerza militar: las milicias pirenaicas con la que protegió su palacio, la plaza de San Jaime y sus alrededores. Por la tarde del día 4 llegaron a la Generalitat el ministro de Justicia, Joan García Oliver, una delegación de CNT y otra de UGT. Más tarde, hablarían por la radio Garcia Oliver y otros pidiendo calma a la población y el abandono de la lucha. Gran parte de la militancia anarquista consideró que los compañeros anarquistas que ocupaban altos cargos habían picado el anzuelo, diciendo lo que Companys quiso que dijeran, reclamando un abandono de las armas para reforzar la unidad antifranquista y obviando los verdaderos motivos que habían llevado a este enfrentamiento civil dentro de la guerra civil. Durante toda la noche del 4 al 5 de mayo, mientras que los combatientes permanecían frente a frente, en el Palacio de la Generalitat, se sucedían las negociaciones. La táctica estalinista y de sus aliados de arrebatar el poder a los comités obreros había chocado enérgicamente con los trabajadores en armas. La jornada del día 5 iba a ser el punto culminante de la batalla. Las luchas fueron aún mas violentas que el día anterior, por todas partes, patrullas de muchachos y muchachas se dirigían a las barricadas o a participar en los golpes de mano contra los edificios ocupados por los estalinistas y las fuerzas policiales. Sin embargo, hubo dos grandes derrotas por parte de las fuerzas revolucionarias: la Guardia Civil tomó la Estación de Francia, ocupada por los anarquistas, y los empleados de la Central Telefónica se rindieron finalmente ante los Guardias de Asalto. Por otra parte, desde la dirección de la CNT y el POUM se estaba decidiendo la llamada a la retirada. Es posible que la vacilación en las masas -en la actitud errónea de espera de consignas- que se lanzaron ardorosamente en defensa de sus conquistas revolucionarias propiciara la perdida de la Estación y la Telefónica. Este día 5 el gobierno de la Generalitat dimitió gestándose enseguida una nueva configuración donde iba a figurar Antonio Sesé, secretario general de la UGT, que murió ese mismo día en extrañas circunstancias. El PSUC acuso de su asesinato a fuerzas anarquistas que lo negaron. Sin embargo, esta muerte provocó una nueva ofensiva por parte de los comunistas no sólo en Barcelona, sino también en varias ciudades y pueblos de Cataluña. En la tarde del días 5 se produjo el infame asesinato de Camilo Berneri y Francesco Barbieri por parte de las gentes del PSUC y los mozos de escuadra afectos a la Generalitat. Berneri, gran cerebro del anarquismo internacional, había desenmascarado desde el periódico “Guerra di Classe” la política de Stalin en España lo que produjo a la postre su cobarde eliminación. Por un lado los antirrevolucionarios no habían podido acabar con la CNT (anarquistas) y el POUM (comunistas no stalinistas), pero por otro la actitud de calma y cesión de numerosos miembros destacados de la CNT, que seguían apostando por una lucha común antifascista, provocó que las masas obreras cedieran una parte de sus logros revolucionarios sin luchar, apostando por una alianza antifascista, y cundió el desanimo entre la población obrera, viéndose traicionados y atacados por los supuestos aliados políticos.
CONSECUENCIAS
Si bien la táctica estalinista y de sus aliados de arrebatar el poder a los comités obreros había chocado enérgicamente con los trabajadores en armas, la actitud conciliadora y de cesión de los miembros de CNT en el gobierno frenaron la respuesta popular de aplastar a los traidores. Desde este momento, si bien la revolución no pudo ser aplastada como pretendían, si consiguieron hacer perder la iniciativa a los revolucionarios, hacer cundir el desanimo en las clases populares, y entregar buena parte de los cargos políticos y militares a los comunistas que nombraban desde la lejana URSS. Una de las principales consignas del Partido Comunista era apoderarse de los mandos del ejército. A pesar de tener la consigna de ponerse siempre fuera de la primera línea de fuego, consiguieron tomar el control del ejercito entre otras cosas porque la única ayuda militar que llegaba venia de la URSS, e iba solo a las fuerzas que ellos comandaban. También hay que decir que la ayuda militar de la URSS vino a cambio de pagarla a precios altísimos, y todo el oro del gobierno partió para las arcas de Stalin. A mediados de 1938 había conseguido absorber un 80 o un 90 % de estos mandos militares en virtud de maniobras realizadas. De este modo, frecuentemente se echaba mano de las unidades confederales (de la CNT) como carne de cañón, y no menos a menudo se las sustraía de sus mandos propios, agregándolas a otros, por lo regular comunistas. Muchas veces se les enviaba a tomar posiciones casi inexpugnables, con el único propósito de hacerles sufrir bajas y sumirles en el desanimo. Para las fuerzas anti revolucionarias el objetivo no era ganar la guerra, sino prioritariamente hacer perder fuerza a los anarquistas y destruir los logros revolucionarios. Una revolución que demostraba que no hacia falta una dictadura del proletariado (como la URSS de Stalin) para destruir las clases sociales y acabar con la pobreza y la explotación. Es por esto que el PC, estalinista, atacó primero al POUM, partido contrario a Stalin que apoyó la revolución desde el principio. Y es por esto por lo que fueron los mejores antirrevolucionarios. Consiguieron lo que no había podido ningún gobierno, ni la policía, ni el ejército: hacer perder el impulso revolucionario al pueblo. ¿Cómo es posible esto? Por un echo muy simple: nadie podía esperar que el PC fuera el mayor enemigo del obrero. La gente estaba perpleja ante lo que sucedía, y la propaganda comunista de echar la culpa de todo a la CNT y a las colectivizaciones era propagada por todos los medios de comunicación, salvo los libertarios lógicamente.
Las columnas comunistas, como la de Líster o la del Campesino, eran las únicas que tenían las armas de la URSS, y avanzaban hacia el frente destruyendo las colectividades y fusilando a quien se oponía a abandonar la revolución. Por supuesto los campesinos volvían a hacer asambleas y tenían colectivizadas las tierras, pero muchos fueron fusilados y los daños no fueron pocos. Nadie se explicaba como los comunistas atacaban con ese encarnizamiento al comunismo más comunista, el comunismo libertario o anarquismo. En toda la guerra no disminuyó la producción ni la extensión de las colectivizaciones, tanto en el campo como en las fábricas y en la ciudad. Pero tampoco disminuyó la presión del gobierno ni de los antirrevolucionarios para borrar la revolución.
En Rusia y en Ucrania, cuando estallaron las revoluciones, los bolcheviques, los partidarios de la dictadura, impidieron un ensayo libertario e impusieron un Estado comunista totalitario con policía, cárceles y terror para quien no pensara como ellos. En España no pudieron tomar el control y destruir la revolución, pero si la debilitaron, y con su intento de traición en los sucesos de mayo del 37, se perdió media guerra, y se condenó al pueblo español, no solo a perder sus logros revolucionarios, sino a sufrir una larga y sangrienta dictadura durante 40 años de franquismo.